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Las mejores tipografías gratis y comerciales de 2014

© Nick Sherman

© Nick Sherman

2014 ha sido complicado tipográficamente hablando: es el año en el que Monotype se convirtió en un monopolio de la distribución tipográfica comprando FontShop; ahora controla Fonts.com, MyFonts.com, Linotype.com, FontFont.com y FontShop.com (casi na); sólo quedan unas pocas distribuidoras pequeñas como Font Bros, Font HausFontspring, Indian Type Foundry, Phil’s Fonts, T-26, Veer, Village o YouWorkForThem. De éstas sólo creo que sobrevivan las que tienen producción propia (Veer, YouWorkForThem, Indian Type Foundry, Phil’s Fonts y poco más) y la que encuentre una propuesta clara de valor como lo está intentando Fontspring con la simplificación de las licencias. El resto morirán fagocitadas por MyFonts.

Por el contrario cada vez hay más fundiciones independientes y un mayor número de diseñadores se lanzan en solitario a la aventura de diseñar, producir y distribuir sus propias tipografías. La parte negativa es el exceso de oferta, que crece a mayor ritmo que la demanda y se compite en un solo canal (es lo que pasa cuando hay un monopolio); resultado: guerra de precios y descuentos de hasta el 90%.

Otra buena noticia es la generalización de las tipografías en la web (webfonts), un movimiento imparable impulsado —por motivos obvios— por Google a través de Google Fonts y que ha abierto la puerta a servicios online como Typekit (Adobe), Fontdeck y Fonts.com (MonoType). Algunas fundiciones lo están intentando con servicios propios, como Typoteque y Hoefler&Co (Cloud.typography). Mi sensación es que parte de la nueva demanda de tipografías viene de esta popularización.

Todavía recuerdo los acalorados debates sobre piratería tipográfica. Hace tiempo que no oigo hablar de ello. La razón —intuyo— es muy simple: desde que hay webfonts te puedes bajar la fuente que quieras porque está instalada en el servidor de la web (te sorprendería lo fácil que es) pero, al contrario de lo que pensaba la mayoría, se venden más tipografías que nunca. Tengo la sensación de que los diseñadores se están relajando al respecto. El golpe de gracia lo ha dado Dalton Maag dejando descargar gratis sus tipografías para probarlas; si son lo que necesitas pasas y compras la licencia; anécdota: Bruno Maag, el dueño de la empresa y a quién conocí en otoño de 2013 en los IV Encontros de Tipografia, no se sorprendió cuando le enseñe cómo descargar, sin pagarla, una tipografía suya de Typekit en menos de 30 segundos. Me pidió que le grabara un vídeo y se lo pasara por correo, supongo que para terminar de convencer a alguien. Pero creo, por la conversación que tuvimos, que ya lo tenía decidido; me sorprendió bastante que alguien de ese nivel me hablara de lo absurdo que es el negocio de la venta de licencias y de lo interesante que es cobrar por servicios… un visionario, sin duda. Seguro que ahora vende más que antes.

A continuación una lista sin un orden concreto donde te muestro lo que más me ha llamado la atención en 2014, procurando que haya una tipografía de cada categoría representada; aviso: es una selección muy personal, hay tipografías que están por lo que significan para mí sus creadores —gente que admiro, sobre todo— o por la valentía de la propuesta. También hay alguna porque, como dicen nuestros hermanos mejicanos: me late.

Mejores tipografías comerciales de 2014:

  • Shentox de Eduardo Manso (EMType); un fijo en mis listas, esta vez nos sorprende con un palo seco  inspirado en las matrículas londinenses. Sabe a universidad, a tecnología y a batido de proteínas:
    shentox
  • Trola Text, de Jordi Embodas (Tipografies); otro fijo en este blog, el año pasado destacó mucho su versión para texto de Trola, una tipografía para contar mentiras la verdad en prensa. Hay que acordarse de este tipo de proyectos, no todo son displays y caligráficas para hipsters:
    trola_text
  • Breve, de Dino dos Santos; me interesa mucho el diseño de sistemas más allá de una familia más o menos completa. El año pasado hubo varios acercamientos en este sentido lo cual me alegra. El que más me ha llamado la atención es éste:
    breve
  • Nexa Rust, de Fontfabric; menudos cabrones están hechos estos tipos… desde Bulgaria. No sé vosotros pero Europa y Estados Unidos cada vez tienen menos peso en la escena tipográfica mundial. No me gusta nada pero la he elegido por su interés, su adaptación a la demanda, su precio y su estrategia:
    nexa_rust
  • Glober, de Fontfabric; otro best-seller de esta fundición búlgara, un palo seco de proporciones estrechas ideal para prensa —ahora mismo lo estoy usando para maquetar una revista— que también ha roto todos los registros de ventas:
    glober
  • Briller, de Nikola Kostić; siempre me han interesado los extremos, en este caso la anchura bestial de esta familia ofrece muchas posibilidades tanto en titulares como en imagen corporativa:
    briller
  • Grueber, de (Dalton Maag), por valientes; ya lo he comentado antes de modo que no hace falta insistir. Esta tipografía, especialmente la negrita, tienen potencia para cuerpos grandes, tiene algo que me recuerda a Tisa, pero no su forma, más bien su intención:
    grueber
  • Adorn, de Laura Worthington; si compro una tipografía tiene que ir a la lista… este es el caso. No me pude resistir y pasé por caja. Lo grave es que todavía no sé para qué voy a utilizarla… fue una compra compulsiva:
    adorn
  • Brix Sans, de Hannes von Döhren y Livius Dietzel (HDV Fonts); Livius fue alumno mío cuando daba clases en la Universidad de Barcelona. Conmigo dio sus primeros pasos en Fontographer y ya entonces me dijo que quería dedicarse a esto de hacer letras. Le ha quitado el sitio a la fabulosa Nitti Grotesk ¡Enhorabuena!:
    brix_sans
  • Selfie, de Maximiliano Sproviero; jo, qué elegancia y con qué poco la consigue. Otro cabronazo anda suelto:
    selfie
  • Arquitecta, de Daniel Hernández y Miguel Hernández para Latino Type; mi tocayo es otro de los fijos y no podía ser menos. En este caso es otra vuelta al género palo seco geométrico que después de tantos años nos sigue «atormentando» a los diseñadores:
    arquitecta
  • Courtesy, de Ale Paul (Sudtipos), otro fijo en mis listas. Macho, es que no falla… definitivamente Ale Paul debería estar prohibido:
    courtesy
  • Signo, de Rui Abreu; hasta el último momento he dudado entre esta tipografía y la Monster de Sindre Bremnes. Me he decidido por la de Rui por ser más sutil su contraste invertido (reverse contrast):
    signo
  • Core Escher, de Hyun-Seung Lee y Dae-Hoon Hahm para S-Core; 2014 fue para mí el año Escher. Primero por el juego Monument Valley y luego por esta tipografía:
    core_escher
  • Torío, de Dino dos Santos y Pedro Leal (hay mucho portugués en esta lista, de lo cual que alegro); esta tipografía está por orgullo patrio, porque está basada en la bastarda (la letra española por antonomasia) de Torcuato Torío de la Riva y Herrero (1759-1820):
    torio

En 2014 encontré tipografías de años anteriores igualmente interesantes:

Mejores tipografías gratuitas de 2014:

  • Geomanist, de Atipo; puedes descargar la redonda (eso que los anglos llaman regular) gratis, el resto a un precio de risa:
    geomanist
  • Jauría, de Pablo Marchant para TipoType; me chiflan las tipografías marcianas, valientes y decididas como ésta:
    jauria
  • Nexa Rust, de Fontfabric; sí, ya sé que está repetida pero estos chicos de Fontfabric tienen la lección muy bien aprendida y regalan 5 de las 83 fuentes de la familia:
    nexarust01
  • Glober, de Fontfabric; las he puesto seguidas para ahorrarme la explicación. Puedes descargar la fina y la negrita gratuitamente:
    globerfree01
  • Bahiana, de Omnibus-Type; tampoco pueden faltar los amigos de Omnibus, en este caso se trata de uno de sus últimos trabajos, una display con fuerte personalidad, ritmo y samba:
    bahiana_especimen
  • Questa, Questa Sans y Questa Grande, de Martin Majoor y Jos Buivenga (casi na); la familia completa, que es de pago, fue desbancada de esta lista por la familia Breve:
    fp-720
  • Bebas Neue, de Fontfabric (sí, otra vez); en 2014 se amplió la familia con 3 pesos más, totalmente gratuitos:
    bebas02
  • Exo estrecha y ancha, de Natanael Gama, amplían la familia que es un clásico en mis listas:
    exo-2-expanded-condensed
  • League Spartan, de The League of Moveable Type. Son pioneros en el diseño y distribución de tipografías opensource, en 2014 presentaron su propia Futura:
    league-spartan-3
  • Cooper Hewitt, de Chester Jenkins (Village) para el museo yanqui del diseño. Parte de otra tipografía del mismo autor, la Galaxie Polaris Condensed, y podríamos decir que es una alternativa gratuita a la Univers. Se distribuye con licencia SIL:
    cooper
    ch2
  • Goudy Trajan, de Castle Type, ofrece una versión demo con menos caracteres que la versión pro. Se une a la Cinzel como alternativa gratuita a la Trajan Pro:
    gtrajan-regular-embossed
  • Sinkin Sans, de K-Type. Una familia bastante completa, con cursivas reales, gratuita y con permiso para trabajos comerciales no se ve todos los días:
    Sinkin_Sans_720
  • Source Serif, de Adobe, para acompañar a la Source Sans:
    ss-specimen-2x1
  • Medio, de Sora Sagano para Dot Colon. Cada vez hay más didonas gratuitas, aunque la cosa va despacio:
    medio
  • Choplin, de René Bieder, con dos pesos de regalo, extrafina (extra-light) y redonda (medium):
    choplin

En 2014 encontré tipografías de años anteriores igualmente interesantes:

  • Fjord, de Viktoriya Grabowska; el año pasado nos sorprendió con Kavoon pero tenía más trabajo esperando que lo encontrara:
    ViktoriyaGrabowska-FjordOne-2011d
  • Maven Pro, de Joe Prince para Lost Type; tiene una curiosa estrategia comercial: pagas lo que quieras (incluso nada) para uso personal y si la quieres para trabajos profesionales la compras:
    maven_banner

Hagamos algo de estadística:

  • Países de procedencia de las tipografías escogidas en la categoría comercial: Portugal (3), España (2), Argentina (2), Bulgaria (2), Inglaterra (1), Serbia (1), Alemania (1), USA (1), Chile (1) y Corea (1). Es curioso pero sólo 3 de 15 provienen de los países que hasta ahora dominaban la industria tipográfica: USA, UK, Holanda y Alemania. Sería muy interesante hacer el mismo ejercicio en otras listas similares.
  • Países de procedencia de las tipografías escogidas en la categoría gratuita: USA (4), Bulgaria (3), España (1), Chile (1), Argentina (1), Holanda (1), Portugal (1), Japón (1), Inglaterra (1) y Alemania (1). Aquí la cosa está más equilibrada: periferia 8 – centrales 7.

Otras listas de confianza:

Ahora te toca a ti, si crees que me he dejado alguna tipografía o piensas que debería añadir alguna lista de alguna web de confianza deja un comentario un poco más abajo.

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Destripando el mercado tipográfico: los descuentos en tipografías

Hace tiempo que buscaba tiempo para escribir este informe. Los descuentos del 90% durante los lanzamientos de nuevas tipografías se han popularizado bastante y ya se están alzando voces en contra. Veamos cuál es el mecanismo detrás de estas tácticas y si nos interesa para marcar nuestras estrategias de precios.

masbarato

Todo empezó con Axel, una familia de  cuatro pesos diseñada por Erik Spiekermann, que se vendió en FontShop Germany por 20€, un 75% de descuento. Dos años después, a mediados de 2011, Hannes von Döhren (HVD Fonts) lanzó en MyFonts Pluto, una de mis favoritas de los últimos 10 años, con un 80%; la familia completa, que cuesta 240€, se puso en oferta a menos de 50€. Fue un éxito de ventas y Pluto se sigue vendiendo sin descuento con bastante fluidez desde entonces. No sabemos qué habría pasado de no haberse vendido con el descuento pero lo cierto es que la promoción catapultó a Pluto a la cabeza de la lista de más vendidas y automáticamente apareció en la newsletter de MyFonts.

Pluto

 

El éxito de Pluto animó al resto de fundiciones y hoy por hoy podemos hablar de epidemia de descuentitis: ahora mismo una rebaja del 90% durante el lanzamiento es una práctica habitual en MyFonts y más aún, las ofertas especiales cada vez son más frecuentes y se vuelven crónicas. Unos pocos valientes se resisten intentando luchar por la atención de los clientes con otras armas: diseñar productos de calidad, diferenciarse de la competencia, resolver problemas de su público objetivo e incluso gastar dinero en marketing. En ellos es común el descontento por la descuentitis reinante:

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Otro ejemplo: Pablo Cosgaya jugando con la famosa cita de Bertolt Brecht Martin Niemöller, «A mi no me importó»:

Primero hicieron descuentos del 50%, pero a mí no me importó porque confiaba en la calidad de mis trabajos y de ese modo aparecía mejor posicionado en las promociones mensuales.

Después hicieron descuentos del 75% pero a mí no me importó porque el mercado era grande y había lugar para todos.

Luego hicieron descuentos superiores al 90% pero a mí tampoco me importó porque no le tenía miedo al dumping.

Ahora están llamando a mi puerta…

¿Es lícita y ética la guerra de descuentos en el mercado tipográfico?

Estamos en un mercado libre de modo que cada fundición puede marcar sus estrategias de precios y promociones como desee. Otro asunto es si esas prácticas constituyen un caso de dumping o competencia desleal, cosa bastante difícil de demostrar porque estamos tratando con un producto digital: la definición clásica y ortodoxa es bastante antigua y establece que podemos hablar de dumping cuando un producto se vende en el mercado exterior a un precio inferior al fijado en el mercado doméstico (Jacob Viner, 1923) o por debajo de coste. Con la globalización el dumping se convirtió en algo tan habitual —piensa en cualquier producto chino y cómo han reventado los precios en nuestro país— que los políticos andan detrás de una redefinición del término para poder aplicar aranceles a determinados productos que vienen de fuera. Pero en un producto digital no hay importación ni exportación, hay un mercado único que es internet; no hay nada que proteger porque no existe el mercado doméstico, y tampoco es fácil determinar el precio de coste de un producto digital puesto que la copia es prácticamente gratuita (coste marginal cero, es decir, el coste de producir una unidad adicional).

Esta nueva sociedad que estamos pariendo entre todos, la sociedad de coste marginal cero (os recomiendo la lectura del libro de Jeremy Rifkin), favorece la aparición de este fenómeno de la descuentitis: la oferta de lanzamiento busca cubrir cuanto antes los costes totales de fabricación aumentando el número de unidades vendidas a menor rentabilidad; una vez cubierto el coste, todas las copias vendidas a partir de entonces serán 100% beneficios. La oferta, según esta estrategia, se vuelve un mal necesario por alguno o varios de los siguientes motivos:

  1. Exceso de ruido: hay tantas tipografías que cada vez es más difícil sacar la cabeza y un fuerte descuento es una herramienta muy efectiva para conseguirlo.
  2. Falta de singularidad: siento decirlo pero es que casi todas las tipografías que se diseñan hoy son iguales… desgraciadamente los tipógrafos capaces de hacer algo diferente no abundan. La consecuencia es clara, si mi producto no tiene mucha personalidad podrá diferenciarse por precio.
  3. Crisis: la falta de medios crea huecos que son ocupados rápidamente por los más «listos» de la clase; por ejemplo hay necesidad de usar Gotham pero no hay dinero para comprarla, con lo que un refrito de Gotham a precio de saldo tienen una oportunidad clara de conseguir una venta. Los que visitan MyFonts de vez en cuando entenderán lo que digo. Otro perfil de consumidor es el que compra sólo dos o tres pesos de una tipografía porque no le alcanza para la familia completa; las mega-ofertas rompen esa barrera con facilidad.
  4. Ampliación del mercado: hasta hace bien poco los únicos compradores de licencias eran diseñadores, desarrolladores de aplicaciones y empresas con necesidades de tipografía corporativa; ahora todo el mundo reconoce, recuerda y diferencia la Arial, Calibri, Comic Sans y unas cuantas tipografías más. El usuario final (consumidor) se ha convertido en creador y productor (prosumidor), y sobre todo gracias a Google Fonts se ha popularizado el uso y la elección de tipografías dentro de un amplio catálogo. Cuando ese gran público se acostumbra pasa a ser público objetivo para las mega-ofertas, pues pasar de lo gratis a los 250€ por familia es bastante difícil.

Si te fijas a los diseñadores de más renombre no les afectan estos problemas: algunos, como Hoefler&Co, ni siquiera venden en MyFonts o cualquier otro distribuidor (reseller). La mayoría fijan unos precios en la parte alta de la horquilla y si usan políticas de descuentos son muy breves y no superan el 30%.

También hay un cada vez más nutrido grupo de diseñadores que optan por publicar en abierto (opensource) sus tipografías, trabajar sólo tipografía corporativa por encargo o vender sus creaciones a terceros (Google Fonts) para que las distribuyan gratuitamente.

¿Hay alguna solución o posibilidad de dar marcha atrás?

Me temo que no, es un proceso imparable y sólo sigue la lógica del nuevo sistema. Los tiempos están cambiando. Puede que no nos guste, y creo que es seguro que la descuentitis nos arrastra irremediablemente al hundimiento de los precios de la mayoría de las tipografías —pan para hoy, hambre para mañana, que dice el refrán español— pero no podemos ponerle puertas al campo.

Si quieres pertenecer al exclusivo grupo de fundiciones que se libran de los efectos de la descuentitis creo que la solución pasa por darle la vuelta a la lista anterior:

  1. Exceso de ruido: dado que no podrás eliminar el ruido tu única opción será sacar la cabeza a base de calidad, conseguir que tu trabajo aparezca en las newsletters por su propio interés, cultivar buenas relaciones (networking) en la industria y mantener una marca coherente, constante y creíble. Un buen especímen web puede ayudarte sin duda.
  2. Falta de singularidad: intenta que tu tipografía ofrezca una solución o que sea diferente a lo que ya existe en el mercado. Será mejor que lo estudies un poco antes de lanzarte y que entiendas lo mejor posible a tus posibles compradores; si tu producto es justo lo que están buscando, el precio no será un obstáculo.
  3. Crisis: estudia muy bien el precio máximo que estarán dispuesto a pagar tu público y acércate lo más que puedas a él. Ofrece descuentos no superiores al 50% y por poco tiempo, especialmente para premiar la fidelidad o la difusión de tu trabajo, no queremos devaluar nuestro trabajo.
  4. Ampliación del mercado: mantente alejado del mercado masivo, tanto como puedas. Las reglas que lo rigen son distintas.

Si no puedes con tu enemigo, únete a él

Otra opción es abrazar el cambio, aceptar las nuevas reglas, disfrutar de las branquias que te están saliendo (te recomiendo el libro Los bárbaros: ensayo sobre la mutación de Alessandro Barico) y zambullirte en el fango dispuesto a pelear como un valiente. En este blog tienes ejemplos de amigos que ya están en el camino

Ahora lo ideal sería que compartieras en los comentarios tus experiencias con descuentos y promociones similares, de esa manera podemos enriquecer entre todos el artículo y ofrecer una visión mucho más amplia.

Si quieres seguir la discusión en inglés:

A mí no me importó

Primero se llevaron a los comunistas, pero a mí no me importó
porque yo no era comunista.

Enseguida se llevaron a unos obreros, pero a mí no me importó
porque yo tampoco era obrero.

Después detuvieron a los sindicalistas, pero a mí no me importó
porque yo no soy sindicalista.

Luego apresaron a unos curas, pero como yo no soy religioso
tampoco me importó.

Ahora me llevan a mí pero ya es demasiado tarde.

—Martin Niemöller

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Cómo ganar dinero con la tipografía sin vender una sola licencia: el caso Omnibus Type

No hay nada que me guste más que poner ejemplos de cómo hacer las cosas de un modo diferente, especialmente en una época de cambio como la que tenemos la suerte de vivir. En el mercado tipográfico no todo es vender licencias de tus fuentes, siempre hay alternativas válidas aunque discutidas por gran parte del sector. Te presento una entrevista que le hice a Pablo Cosgaya, miembro fundador de Omnibus Type, que llevan unos años dedicándose a diseñar tipografías open-source con bastante éxito tanto de público como de ingresos:

Ganar dinero con la tipografía

[Daniel] Quizás habría que empezar por el contexto, cómo nace Omnibus, para dar pie a contar el resto.

[Pablo] Omnibus-Type es una fundición tipográfica digital colaborativa creada por Marcela Romero y Pablo Cosgaya en 2011. Surgió con el propósito de producir y publicar tipografías para impresión y para uso web respondiendo a la demanda de usuarios directos y encargos comerciales como los de Google Fonts. Hasta el momento, hemos publicado 9 tipografías o familias tipográficas: Archivo Black, Archivo Narrow (4 fuentes), Asap (4 fuentes), Bahiana, Barrio, Chivo (8 fuentes), Rosario (4 fuentes), Sansita (8 fuentes) y Unna (4 fuentes).

Contamos con la colaboración de varios profesionales: diseñadores tipográficos, diseñadores gráficos, programadores. Hasta el momento, los encargos recibidos nos permitieron producir tipografías de calidad y distribuirlas según licencias SIL Open Font que permiten el uso comercial, la copia, la transformación y redistribución siempre citando las autorías y sin fines de lucro.
Este año, a partir del lanzamiento de las tipografías Bahiana y Barrio, sumamos en www.omnibus-type.com la posibilidad de recibir donaciones a través del sistema Paypal. La página de cada tipografía permite donar a voluntad a los visitantes que así lo dispongan. Esta recaudación nos permitirá seguir adelante con nuevos proyectos y ampliar los productos ofrecidos.
Una vez producida la fuente, nos interesa probar alternativas de comercialización poco exploradas: intercambios, donaciones, reunión de fondos, suscripciones, proyectos por encargo. Cómo aprovechar la vinculación de las redes sociales, la participación de la gente, el intercambio de proyectos con intereses comunes.

¿Por qué optasteis por la licencia SIL?
La licencia SIL Open Font License permite la distribución de los archivos, reservando los derechos de los autores de las tipografías. Promueve la producción colaborativa, la circulación abierta y la mejora de los productos. Fue desarrollada por Nicolas Spalinger y Victor Gaultney para el Summer Institute for Languages* y, junto con las licencias Creative Commons es un aporte valioso a la producción de tipografía libre.

Sí pero SIL no es la única licencia que permite todo eso, ¿la elegísteis por algo más, un consejo quizás?

La licencia SIL nos permite lo que necesitamos y estamos conformes. Si te interesa aconsejarnos un modelo alternativo, bienvenido sea y lo estudiaremos.
En relación a las licencias libres, puede resultar difícil de entender que otro colega tiene permiso para modificar los archivos. Por ejemplo, la versión en línea del diario deportivo AS (Grupo PRISA) utiliza masivamente en los títulos una versión modificada de Asap, familia tipográfica de nuestra fundición digital. El uso y la modificación están permitidas por la licencia, pero AS igual comete una infracción: no menciona que la nueva tipografía está basada en Asap, ni informa sobre la autoría de Asap ni remite a la fundición Omnibus-Type. Pese de la enorme libertad de la licencia SIL OFL, los responsables de AS vulneran nuestros derechos.

En su momento, discutimos sobre dar o no permiso para que nuestros productos y desarrollos pudieran ser modificados y nos inclinamos por una decisión afirmativa. Es por eso que nos parece importante que todos quienes usen las fuentes y más aún si las modifican nos lo avisen y nos envíen muestras de sus aplicaciones. De este modo, los proyectos se alimentan y crecen.

Otra licencia que elegimos es Creative Commons Atribución-Compartir Igual 2.5 http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5/ar/ usada en proyectos de distribución libre y gratuita como la biblioteca de material educativo OERT (Open Educational Resources for Typography). Si te interesa conocer más sobre ese proyecto, podés visitar la página http://www.oert.org/el-proyecto/

Unna-font

¿Y por qué Google Fonts?
Google impulsó encargos directos de tipografía libre para uso en impresos y en web. Involucró a diseñadores y fundiciones incipientes, pero también a profesionales de primera línea. Algunas de las compañías más grandes, que inicialmente cuestionaron la iniciativa, recientemente han firmado acuerdos con Google Fonts. Este escenario, para nosotros tan inevitable como beneficioso, se encuentra en pleno desarrollo.

Otra pregunta, ¿cómo surge el contacto con Google? También puede ser interesante para los lectores que se quieran animar…
En 2011, un equipo de asesores y colaboradores del proyecto Google Web Fonts (hoy Google Fonts) visitó la Universidad de Buenos Aires para llevar a cabo tareas de difusión e intercambio con profesores y estudiantes de la Carrera de especialización en Diseño de Tipografía (CDT-UBA). A partir de ese fructífero vínculo, el proyecto Google Fonts expresó su interés en la producción tipográfica local y se decidieron a colaborar con el desarrollo de numerosos proyectos (fuentes tipográficas individuales y familias tipográficas completas) que finalmente fueron publicadas en 2012 y 2013 en el directorio www.google.com/fonts

También me interesaría saber qué tal van las donaciones, pues ya he expuesto otro caso (el de la Valentina de Pedro Arilla) y podría tener más argumentos en favor de este sistema. Cuantos más datos y cifras demos más diseñadores podremos sumar a nuestra causa.
Durante la etapa de lanzamiento las donaciones para cada proyecto alcanzan su punto máximo. El monto promedio de las donaciones ronda los 10 dólares por fuente. Ya hemos cubierto los costos de desarrollo de los últimos dos productos (Bahiana y Barrio), hemos completado el desarrollo una familia corporativa y estamos trabajando en la expansión de Asap y Archivo Narrow para la escritura de un país asiático.

También recibimos donaciones como forma de retribuir soluciones a necesidades específicas, como la expansión de juego de caracteres de familias y tipografías. O el desarrollo de variables nuevas para crear familias completas. O la inclusión de signos especiales para variantes personalizadas. Esos clientes suelen preferir que no se difunda mucho su identidad ni los importes donados, aunque puedo informarte que los importes en este tipo de encargos son mayores al promedio (de US$50, de US$100, hasta de US$2000).

La familia Rosario (Regular, Italic, Bold y Bold Italic), publicada por Omnibus-Type y Google Fonts en 2011, fue refinada en 2013 y ha sido publicada por Typekit.com en forma libre y gratuita.

Como puedes ver en la entrevista no hay una única manera de ganar dinero con la tipografía: la gente de Omnibus optó por un modelo mixto basado en donaciones + encargos corporativos + patrocinio de Google. Quizás no se hayan forrado —sinceramente no creo que ese sea su objetivo— pero han conseguido que muchísima gente use sus creaciones y empezar a ganarse la vida con ellas. En próximos capítulos: el caso del diario AS y una revisión a fondo del mercado tipográfico (politicas de descuentos, monopolios, dumping y demás).

El equipo de Omnibus-Type está integrado por Marcela Romero, Nicolás Silva, Héctor Gatti y Pablo Cosgaya, con la participación de Jorge de Buen Unna, Sergio Jiménez, Daniela Raskovsky, Ana Sanfelippo, Alejandro Sánchez Menéndez, Diego Ramos, Rodrigo Fuenzalida, Pablo Ugerman y Pablo Impallari, entre otros. Muchos de los desarrollos de nuestro proyecto cuentan con la colaboración y el asesoramiento de Google Fonts.

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Cómo, cuándo, dónde y con quién estudiar tipografía

Hace unos días que acabó el 6º Congreso Internacional de Tipografía en Valencia (España) y en los corrillos tipográficos aún resuenan los ecos de la polémica suscitada por Enric Jardí en la mesa redonda sobre “Enseñanza de la tipografía en España”. Nos quedamos con ganas de más pero el formato de congreso no permite estirar las charlas que generan mayor interés y la discusión debe seguir cervecita en mano o en la red. Vamos al lío: voy a contarte mi visión de cómo deberían ser los estudios de tipografía por si te puede ayudar a escoger dónde estudiar tipografía.

¿Hasta dónde se estira una curva Bézier?

¡Esos manejadores, bien tiesos!

 

Como le dijo el sombrerero loco a Alicia, comenzaré por el principio —y cuando termine de hablar me callo—: en la mesa redonda se utilizó varias veces expresiones como «para saber de tipografía hay que…» o «estudiar esto o aquello no te hace saber más de tipografía». Enric Jardí asumió el papel de abogado del diablo y se encargó de poner en duda varias ideas preconcebidas sobre lo que se debe enseñar en clase de tipografía, por ejemplo —y esto hizo bastante pupita tanto en la mesa como en la grada— la tipografía en plomo, eso en círculos finolis se llama letterpress. No conozco tanto a Enric como para meterse en su mente pero sospecho que lo hizo con la intención de despertar a la audiencia, hacernos pensar qué es realmente importante para aprender tipografía, de modo que voy a hacer mi lista:

Para saber de tipografía hay que…

  1. aprender a ver, valorar, relacionar, moldear y modular el espacio vacío, también conocido como contraforma, contragrafismo, blanco o fondo; la tipografía es una disciplina combinatoria —como la música, la cocina, la arquitectura o las matemáticas— porque jugamos con elementos (letras) prefabricadas. La tarea del tipógrafo es escoger el ingrediente adecuado y jugar con el espacio (grande/pequeño, cerca/lejos, junto/separado, etc.); cuando se diseña tipografía sucede lo mismo, hay módulos y trazos que se combinan, hay que modular el espaciado, el kerning, crear ligaduras y alternativas OpenType…
  2. entender que el vacío que diseñamos da forma y sentido a todos los elementos gráficos del proyecto, y se crea de varias maneras distintas dependiendo de la tecnología que empleemos: por secuencia (caligrafía y lettering), por adición (tipografía modular, bitmap) y por sustracción (tipografía tradicional, plomo);
  3. aprender la noción de programa y sistema, sin los cuales la tipografía no tiene sentido;
  4. conocer los ingredientes con los que se va a cocinar, cuantos más mejor. Hay infinidad de tipografías pero podemos agruparlas y clasificarlas para ayudar a nuestro cerebro a memorizarlas;
  5. divertirse sufriendo, como los deportistas o los masoquistas. Esta quinta y última es indispensable.

La mejor manera de conseguirlo es…

  1. familiarizarse con impresión tipográfica (letterpress) porque es la mejor herramienta para que los alumnos vean, toquen, chupen, huelan, prueben y entiendan eso tan raro y misterioso del espacio vacío;
  2. aprender caligrafía y lettering para entender el método secuencial de creación del espacio vacío, probar el diseño modular de alfabetos (método aditivo) y anticipar de ese modo lo que pasará en pantalla y abrir algunos punzones —en su defecto aprender a manejar el linóleo— para entender el método sustractivo;
  3. aprender al menos un lenguaje de programación, lo ideal es empezar por Python, para poder entender y asimilar las nociones de programa y sistema;
  4. estudiar todas las tipografías que se pueda, incluyendo las antiguas, para conocer los ingredientes de nuestras futuras creaciones —las clases de historia deberían intercalarse o dejarse para el final, cuando el alumno ya tenga el virus y entienda cómo se producen las letras—. Disponer de una buena biblioteca para probar las recetas de los que nos precedieron es fundamental;
  5. tener buenos profesores: un buen profesor tiene como principal misión la motivación —yo prefiero hablar de contagio, incluso de inoculación— y el entrenamiento (eso de aprender sólo sucede cuando se hacen cosas); para transmitir información ya están los libros y el internete, con los que es difícil competir; sin embargo hay parcelas en las que podemos ganar a Google: transmitiendo pasión, la experiencia profesional y enseñando a trabajar.

Casi nada.

Ahora, si te he convencido, aunque sea parcialmente, debes buscar el curso, la escuela o universidad que te ofrezca todo —o la mayor parte— de la segunda lista. En España conozco varias iniciativas bastante aceptables (sólo pongo los que yo haría):

Que puedes complementar con algún curso suelto para aprender alguna herramienta o lenguaje informático:

Si le añades una variable más a la búsqueda (mejorar el inglés, vivir una experiencia diferente, beber mejor cerveza, vivir boca abajo) puede que te interese buscar en el extranjero:

Si te fijas abundan los cursos y postgrados de diseño de tipografía y no de diseño con tipografía; supongo que existe la idea preconcebida de que estudiar cómo se hace una tipografía te obliga a aprender cómo se usa. Lo importante en todo caso es el profesorado y los que serán tus compañeros de clase; si optas por un curso en el extranjero, de los más solicitados, aumentas las posibilidades de conocer y hacer equipo con gente de más nivel. Te aconsejo que estudies bien los resultados de las ediciones anteriores, viendo los trabajos de los alumnos se puede saber mucho de su nivel y del de sus maestros. Seguimos la discusión en los comentarios…

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NO se acabó lo de trabajar gratis

Esta entrada es mi respuesta en profundidad al artículo «Se acabó lo de trabajar gratis», donde se aborda un tema sumamente complejo con un enfoque totalmente parcial y generalizador que, según mi opinión, puede confundir a la gente que está empezando su carrera profesional.

Foto de Andrew Mager

Escribo esto sin cobrar un euro y sin esperar nada a cambio. Estoy trabajando gratis. Si todo va bien conseguiré que algunas personas lo compartan en redes sociales y que publiquen comentarios, que tendré que contestar (más trabajo). También suelo recibir preguntas por privado, a través del formulario de contacto, que contestaré gustosamente en cuanto tenga un hueco. Al parecer estoy loco y no valoro mi trabajo.

Me explicaré: lo hago porque aprendo, porque me divierte y porque me siento en deuda con otros que hicieron lo mismo antes que yo. Se llama karma digital: tú ayudas a otros sin esperar nada a cambio y sin saber cómo recibes el doble o el triple, por gratitud, por talento o por suerte. Este blog también tiene mucho de experimento: en él pruebo conceptos y técnicas que luego explico a mis alumnos; quizás algún día me quede sin trabajo y el blog —o lo que he aprendido con él— me salve la vida.

Algún día puede que hasta regale un ebook o una tipografía que haya diseñado, y puede que entonces me plantee alguna contraprestación, todo depende de la evolución del blog y de la relación con mis público. Pero si alguien me pide que le diseñe una tipografía corporativa a medida como la EHU sin cobrar nada, por mejorar mi marca personal o mi portafolio, o con la cantinela del «luego ya veremos» le mandaré a freír Comic Sans. En estos casos sí se aplica al 100% lo que predica el artículo de Victor Iturrioz en Quondos.

Cuándo tiene sentido trabajar gratis en un proyecto

Cuando es tuyo. Tú controlas qué pides a cambios, tú decides tus objetivos y si regalar algo te sirve para conseguirlos. Trabajas para tu gente, tu público o tu tribu; sin nombres ni caras; en estos casos ofrecer una solución a un problema de tu público puede ayudarte a salir adelante.

Un ejemplo: Elena Ferrer (Meisi) intentaba ganarse la vida con esto del diseño gráfico en Valencia y decidió cambiar de vida, trasladándose a vivir al campo y trabajando por internet. Para atraer visitas (clientes) comenzó a publicar recursos gráficos en su blog en una primera fase, luego creó un curso con todos esos conocimientos y empezó a vender sus servicios empaquetados como si fueran un producto hasta que ha podido dejar su faceta de freelance para dedicarse exclusivamente a la formación. Para conseguirlo no ha dudado en invertir parte de su tiempo en ayudar a los demás en su blog.

Otro ejemplo: Laura López, diseñadora por cuenta propia de Bilbao, lanzó hace poco la calculadora freelance para ayudar a la gente que empieza a calcular bien sus costes y a presupuestar correctamente un trabajo. También publica recursos gráficos en su blog. Tiene más trabajo del que puede hacerse cargo y parte de sus clientes son agencias y estudios que habían usado su calculadora para su trabajo. No lo tenía previsto, no lo había planeado así. Simplemente le pareció buena idea y le permitió aprender cosas nuevas.

A veces se trata de ayudar a los demás:

  • puede que te apetezca echar una mano a unos amigos/familiares a salir adelante y les regales el logo de su empresa, en ese caso recuerda que debes empezar a cobrarles en cuanto se estabilicen, no te condenes a trabajar gratis para siempre (procura dejarlo claro al principio) o
  • ayudar a una ONG en alguna labor social; en ambos casos asegúrate de tener libertad creativa total porque el objetivo final será tu portafolio; si se niegan les cobras. Si vas a hacer un folleto, cartel o revista y averiguas que la imprenta sí cobra, sal corriendo; como dice el refrán «o todos moros o todos cristianos».

Cuándo no tiene sentido trabajar gratis en un proyecto

Cuando no es tuyo. Alguien te hace un encargo pero no hay presupuesto. Te perdonan la vida con eso del curriculum. El cliente conduce un coche de alta gama.

Al final el trabajo queda mal porque había prisa, estás quemado o el cliente se ha entrometido; no lo puedes poner en tu portafolio ni podrás cobrarle a ese cliente en un futuro. Se te queda cara de tonto. Te prometes no volver a hacerlo. Creo que a todos nos ha pasado alguna vez. Procura no volver a tropezar con la misma piedra, que a los humanos nos encanta.

Qué puedes pedir cuando regalas tu trabajo

Hay muchos objetivos no monetarios que puedes alcanzar con esta estrategia; el primero es tráfico, algo esencial cuando se empieza. El tráfico se consigue de varias maneras:

  • a veces interesa escribir en medios de terceros para aprovecharte de su audiencia y del peso de sus enlaces. No cobras por escribir pero recibes tráfico para construir tu comunidad o tu negocio,
  • regalando un producto de manera que la descarga implique compartir tu web en redes sociales con un me gusta o un tuit,

Otro de los objetivos suele ser el de construir una imagen de experto, una reputación que te permita captar más clientes o subir tarifas. Para conseguirlo se suele:

  • escribir un libro —y regalarlo, claro—,
  • ofrecer un curso online,
  • acudir gratis a charlas y eventos como conferenciante o
  • regalar un producto del nicho de mercado en el que te mueves para demostrar que estás capacitado; suele hacerse mucho con las aplicaciones y el software, consiguiendo que los clientes te contraten para personalizarlo o para crear algo similar; a veces se entrega con ciertas limitaciones de uso y se ofrece la versión premium de pago

Por último, aún a riesgo de sonar contradictorio, también se puede conseguir dinero, pero nunca pidiéndolo directamente. Las opciones que yo conozco son:

  • las donaciones, siempre presentándolas como opcionales; echa un vistazo al caso de Pedro Arilla y su Valentina,
  • el paga lo que quieras también funciona de maravilla, el estudio Atipo lo lleva usando con gran éxito con sus tipografías Salomé, Calendas, Cassanet y Bariol,
  • la publicidad, sólo es rentable a partir de tráficos de 60.000 visitas al mes, como sucede con Gràffica, y por último
  • el marketing de afiliación, que consiste en recomendar productos a tu audiencia consiguiendo comisiones por las ventas

En definitiva, el concepto gratis no es más que una herramienta que se utiliza desde hace años en la venta al por menor; en el entorno digital tiene más sentido aún, os recomiendo leer el magnífico libro Gratis: el futuro de un precio radical, de Chris Anderson.

Espero vuestros comentarios porque el debate se construyen entre todos. Gracias por leerme,

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Cómo calcular el precio de venta de tus productos y servicios: la guía definitiva para diseñadores y creativos

Fotograma de la película Conan el bárbaro (1982). Ésa es la actitud.

Estoy preocupado. El otro día en una clase de Cartel publicitario los alumnos me dieron las gracias por contarles la realidad de las agencias de publicidad; sólo quería advertirles de que el empleo era cosa del pasado y que, al menos en España, les espera un horizonte laboral basado en el autoempleo y el trabajo en equipos no estables de cazarecompensas (freelances o autónomos), algo así como lo que sucede en la película Los siete samuráis de Akira Kurosawa —aunque en realidad los samuráis no son más que roninsamuráis sin amo al que servir—.

Un poco de estrategia, por favor

Llámame agorero si quieres pero si estás preparado para el choque te haces menos daño; estoy seguro de ello porque lo leí en un cómic de Conan el bárbaro en el que lo crucificaban y él apretaba mucho los músculos para pegarse a la cruz cuando ésta se caía hacia atrás. Ahora en serio: la falta de perspectiva puede llevarte a trazar una estrategia equivocada y ahora mismo creo que la mejor es asumir que eres un ronin, lo que no quita que ocurra un milagro y un Daimyō te ponga en nomina.

El objetivo de esta guía es ayudarte a calcular correctamente los gastos que tendrá tu actividad. Lo que vamos a buscar es el punto de equilibrio entre ingresos y gastos, en ningún caso hacer recomendaciones de precios mínimos como los que llevaron a varias asociaciones a afrontar multas del CNC. Lo que encontrarás aquí no se parece nada a una tarifa porque va en función de los objetivos que tú te pongas: no es lo mismo querer ganar 1.000€ al mes que 500€, no es lo mismo plantearse la actividad como principal que como un sobresueldo. La idea es ayudarte a no perder dinero al calcular mal los costes de tu trabajo.

Una vez que sepas qué quieres ganar el problema es sumarle a esa cantidad una serie de costes como:

  • impuestos,
  • vacaciones pagadas,
  • días de baja por enfermedad,
  • horas no facturables (todas esas horas de reuniones, presupuestos y gestiones administrativas que no le puedes cobrar a un cliente),
  • facturas que no vas a cobrar porque no te pagan,
  • meses flojos,
  • costes financieros,
  • alquiler de un local u oficina,
  • teléfono,
  • cuotas de la seguridad social (o seguro sanitario privado),
  • material fungible (papeles, copias, tinta de impresora, mensajería, etc.),
  • material informático y
  • una hucha para tu jubilación

Si vendes servicios la clave está en las horas no facturables, es el dato que destroza sistemáticamente los balances de los trabajadores por cuenta propia, y sin duda lo que me llevó a la ruina a mí cuando era un veinteañero soñador: calculas un precio hora y caes en el error de multiplicar esa cifra por 8 horas al día y 5 días a la semana; pero la realidad es que no puedes facturar todas las horas que trabajas porque hay mucho trabajo de presupuestar, de reunirte con posibles nuevos clientes, de ir al gestor a hacer el papeleo, etc. Cuando te quieres dar cuenta cobras la mitad de lo que habías calculado y empiezas a bajar precios y a aceptar cualquier proyecto para cubrir gastos. Si quieres saber cuántas horas facturables eres capaz de hacer y no sabes cómo, debes saber que un buen freelance con experiencia puede llegar a un máximo del 50%; piensa en esta cifra como una orientación no como una verdad absoluta: hay profesionales de éxito que reducen las horas no facturables al 10% contratando a alguien que les haga ese ingrato trabajo de facturar, presupuestar, acudir a reuniones, etc. Pero no es lo habitual.

Aviso a navegantes: no te estoy aconsejando que en la factura pongas como concepto «X horas de diseño» o que lo calcules todo en función de las horas que trabajas en un proyecto, te estoy recomendando que calcules bien cuánto trabajas y que puedas facturar una cantidad que te dé beneficios.

Si vendes productos, especialmente digitales, esa fricción desaparece. Facturas mientras duermes, facturas estando enfermo y de vacaciones. El sistema funciona solo y puedes aplicarle todas las horas trabajadas al cálculo del precio de tus productos. También puedes combinar la venta de productos con la de servicios y aún más interesante: vender servicios como si fueran productos. Veamos unos ejemplos prácticos para que lo entiendas mejor, te recomiendo que hagas tus cálculos también.

Calcular tu precio por hora

Uno de mis alumnos, Hugo Coria, me ha pasado un enlace a una calculadora de precios/hora que me va a servir de pretexto para profundizar un poco más en esta peliaguda cuestión:

http://www.calculadorafreelance.com/

Como no me atrevo a poner un ejemplo con cifras te animo a que te pongas un sueldo realista y vayas rellenando; te daré algunos consejos:

  • lo normal son 21 días de vacaciones y 14 días festivos,
  • pon 4 días enfermo (un par de gripes),
  • un 50% de horas no facturables (siendo optimista),
  • unos gastos fijos de 1.000€ (alquiler, cuota de autónomos, luz, agua, teléfono, internet, asesor, hosting web, el pago del material informático a plazos, etc.) y
  • un 20% de ahorro para la jubilación o un imprevisto

Bien, te saldrá una cifra de lo que debes facturar para conseguir tus objetivos. Seguramente es una cifra que dobla tu cálculo inicial y eso que todavía faltan los impuestos (que van a parte), pero a no ser que vayas a vivir a una zona donde los alquileres, los impuestos y demás sean más baratos no hay más remedio; la cifra varía mucho en función de tus circunstancias, no es lo mismo trabajar en casa que alquilar un estudio, no es lo mismo plantear una jornada de 8 horas de que 5 o de 12. El sistema te da total flexibilidad para que cada persona elija su precio/hora con libertad.

Calcular el precio de venta de productos

Ahora vamos a hacer otra simulación más interesante: veamos qué pasa si quiero vivir exclusivamente de la venta de infoproductos, pongamos que te decides por diseñar tipografías. La mayoría de parámetros se mantienen, el que varía es el de las horas no facturables, que prácticamente desaparece: no hay reuniones, no hay presupuestos, casi todas las horas son facturables. Pon un 10% de horas no facturables.

Un año laboral tiene 1768 horas (2080 totales menos 312 de vacaciones y festivos). Si dedicas un 25% a gestión y marketing te quedan 1326 horas para tus proyectos: eso son unas dos familias tipográficas completas con unos cuantos pesos, caracteres, ligaduras y demás extras tipográficos. Conozco casos de gente más productiva pero llevan mucho tiempo en esto y no son representativos.

Con los nuevos parámetros te saldrá una cifra total mensual a la que tendrás que sumarle los impuestos (el 21% de IVA en España). Si comercializas a través de una distribuidora como MyFonts o FontShop significa vender el doble porque se quedan el 50% de las ganancias. Otra opción es venderlas tú directamente pero deberás emplear más tiempo en marketing, de modo que tienes que hacer tus cálculos (no es una opción descabellada), y por último tienes la opción de venderlas en varios sitios, lo que te va a complicar las matemáticas.

Asumamos que vas a vender en un tienda directamente: tienes que elegir entre cobrar poco y vender muchas licencias (cada vez se venden más familias a 25€ con descuentos de hasta el 90%) o cobrar más y vender menos licencias (250€ es el precio medio del mercado). Como observarás los números no te saldrán al prinicpio y eso es porque tu catálogo sólo tiene 2 productos, estás empezando. Al segundo año de actividad tendrás 4 productos y podrás acercarte a tu objetivo, además de trabajar más rápido y producir más. Si complementas esta actividad con formación y algún encargo cada vez te costará menos. Todo eso no se hace en un mes ni en un año, hay que construir una marca y una reputación, pero me parece mejor opción que estar dos años cobrando el subsidio de desempleo sin hacer nada y ponerte a buscar trabajo cuando se te acaba (créeme, es lo que hace la mayoría de la gente en España).

Puede que no te salga bien pero tendrás más opciones de encontrar trabajo con un proyecto así, demuestra muchas actitudes que te hacen atractivo de cara a una posible contratación: responsabilidad, iniciativa, coraje, método de trabajo y que acabas lo que empiezas. Además podrás seguir vendiendo tus productos mientras trabajas.

Algunos consejos más

  • No vendas demasiado barato, acabarás dando una percepción de baja calidad y sólo conseguirás ventas compulsivas
  • Estudia los precios de tus competidores, te ayudará a situarte en tu escenario
  • Sube paulatinamente los precios hasta encontrar un punto de resistencia, ahí tendrás la clave de lo que tu público está dispuesto a apagar por tu producto
  • No frenes la compra con formularios complejos, procesos de comprobación (captcha) y demás tonterías que tú mismo odias cuando compras. Fíjate en cómo venden los grandes.

Mis referentes:

¿De dónde saco yo esta visión de las cosas? Soy lo que leo, de modo que te pongo unas referencias para que amplíes si te ha interesado este tema:

Ahora te toca a ti, con tus comentarios podemos enriquecer el artículo y ayudar al mayor número de gente posible a saber cómo calcular el precio de venta de sus productos o servicios.

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Las mejores tipografías gratis y comerciales de 2013

Los diseñadores de tipos de habla hispana están que se salen: desde que comenzó el año se han publicado unas cuantas listas con los mejores proyectos de 2013 y en todas ellas la presencia de autores hispanoamericanos es impresionante. Bien, ahora me toca a mí: como la lista que hice yo el año pasado ha tenido una buena acogida me dispongo a preparar la siguiente. Éstas son mis tipografías favoritas de 2013:

Mejores tipografías comerciales

  1. Al Fresco de Laura Worthington; odio a Laura desde lo más profundo de mi envidioso corazón ibérico (la envidia es el pecado capital más frecuente entre los nacidos entre los Pirineos y Tarifa). Puede que sea envidia de la sana, pero eso no me hace sentir mejor, porque también envidio a los que tengan una licencia de esta maravilla que permite todo tipo de ligaduras y frivolidades tipográficas:
  2. Trola de Jordi Embodas; otro que tal, Pascual. Iba a poner la Bulo Rounded pero me he decidido por su hermana Trola porque las romanas (eso que los modernos llamáis serif) también tienen sentimientos —en las listas de 2013 todo son palos secos (sans serif), caligráficas (script) y letras de fantasía (display), de vez en cuando se cuela alguna mecana (egipcia o slab serif)—. Trola está pensada principalmente para componerse en cuerpos generosos y en situaciones complicadas (poco espacio, es una tipografía que rinde mucho), por ejemplo para titulares de un blog. Hace poco la revista Slanted  le dedicó un artículo donde puedes leer sobre el proceso de diseño de la familia Bulo/Trola:
  3. Bridone de Josep Patau; tampoco es manco el amigo Patau, el Ibáñez de la tipografía ibérica (Ibáñez, el dibujante de Mortadelo y Filemón, era famoso por su rapidez con las entregas, y Pep sale a tres familias por año…). Bridone es un híbrido entre una tipografía mecana británica y una didona, y tiene dos variantes, una normal y otra para titulares, con más contraste.
  4. Magasin de Laura Meseguer; me gusta ver proyectos que a mí no se me habrían ocurrido en la vida (otras veces veo soluciones que ya había imaginado o abocetado y me da una rabia…) y éste es un claro ejemplo. Laura es una tipa con mucho talento y lo demuestra con estos trabajos tan diferentes y personales:
  5. Audree de Nikola Djurek y Marko Hrastovec para Typonine; el proyecto más interesante de todos al tratarse de un sistema más que de una familia. Sus autores, como me pasó a mí, fliparon con Gerrit Noordzij y crearon esto:


    Hay 2 tipos de contraste, dos modelos constructivos, 15 remates distintos y dos efectos (fileteado o inline y estarcido o stencil). Hay una aplicación online para construir la familia que quieras y luego compras el resultado.
  6. Bree Serif de José Scaglione y Veronika Burian para Type Together; esta fundición es otra de las fijas de mis listas de favoritas. A su enorme talento y dedicación hay que sumarle la simpatía que me provoca la metodología de trabajo de esta pareja de diseñadores que viven a miles de kilómetros de distancia: a cuatro manos y dos cerebros. Uno que ha diseñado tipografías en equipo sabe lo difícil y el reto que supone algo así:
  7. Rolling Pen de Ale Paul para Sudtipos; otro fijo en mis listas, un gran talento y un gran currante de talla mundial. Esta tipografía es dulce, suave y delicadísima, creo que está inspirada en los rótulos de neon y dispone de un montón de ligaduras especiales:
  8. Esmeralda de Guille Vizzari para Sudtipos; tiene un toque nostálgico y caligráfico muy poco visto hasta la fecha, esta tipografía está en casi todas las listas que he consultado y con todo el mérito del mundo. Ligaduras a cascoporro para delicia de los amantes de los titulares:
  9. Kaili Fi de Gregori Vincens, Bertrand Reguron, Gia Tran y Alisa Nowak para Fontyou; otra sorpresa llena de ligaduras extrañas basadas en la escritura hindú que hará las delicias de los diseñadores de packaging:
  10. Roble y Roble Alt, de Daniel Hernández; sin duda uno de mis diseñadores de tipos favoritos, la Roble Alt me chifla, robusta y delicada a la vez con un toque semi-formal que le dan las letras cursivas:

Mejores tipografías gratis

  1. Alegreya Sans de Juan Pablo del Peral para Huerta Tipográfica;
  2. Exo 2, de Natanael Gama; después de publicar Exo su autor lanzó con éxito una campaña en Kickstarter y consiguió recoger 7.855 $ para un rediseño o actualización que luego liberaría en Google Fonts. Explico esto porque es más dinero del que ganan muchos diseñadores vendiendo licencias de sus tipografías y siempre me gusta apuntar que hay otras maneras de hacer las cosas y que se pueden probar sin miedo. No todas funcionan como tampoco todas las tipografías se venden:
  3. Fira Sans de Erik Spiekermann para Mozilla; una evolución de su tipografía Meta para el nuevo sistema operativo para móviles. Pincha en la foto para verla a tamaño gigante:
  4. Kavoon de Viktoriya Grabowska para Sorkin Type; una tipografía diferente, con orígenes caligráficos (pincel):
    Kavoon
  5. Calendas Plus de Atipo;  los chicos de Atipo han sacado una nueva versión de Calendas vitaminada y súper-mineralizada con ligaduras y florituras varias. La redonda sale gratis (a cambio de un tuit o un me gusta) y la familia a partir de 3€:

  6. Amatic de Vernon Adams; en una lista tiene que haber de todo y mucha gente busca una letra de apariencia manual para sus presentaciones y trabajos. Amatic es perfecta para este tipo de usos, y puedes combinar mayúsculas y minúsculas para que las letras no se repitan demasiado:
    amatic
  7. Salomé de Atipo; elegantísima tipografía display con doble fórmula de adquisición: te puedes descargar la redonda a cambio de un tuit o un me gusta o bien pagar lo que quieras por la familia completa (yo pasé por caja, me enamoré absolutamente de la cursiva, la utilicé para unos carteles, merece la pena por 5€). Para muestra un botón:

  8. Rambla de Martín Sommaruga, un palo seco humanista ligeramente estrecho (condensed) muy legible y elegante, pensado para componer texto seguido. Si te gusta y quieres la familia completa puedes comprarla en MyFonts:
  9. Born de Carlos del Toro; ya lo he dicho más arriba, las romanas también tienen derecho como todas las demás. Os presento un proyecto 100% español, una romana de bajo contraste de carácter humanista y mediterráneo:
  10. Cinzel de Natanael Gama; una tipografía inspirada en la Capital Imperial, una sólida alternativa a la Trajan si no dispones de una licencia de uso:

Bonus Types

  1. Playfair de Claus Eggers Sørensen; no es de 2013 pero me ha gustado tanto y la encuentro tan útil para sustituir a la Bodoni (ojo, mejor para cuerpos grandes, como la Bodoni) que no me resisto a enseñárosla:
  2. EHU Sans & Serif, varios autores para la Universidad del País Vasco; en este proyecto he participado activamente por lo que no entraba a concurso, pero creo que es un proyecto destacable dentro de la escena tipográfica patria en 2013:
    espécimen EHU

Otras listas

Mientras esperamos la de Typographica, que suele tardar un poco, podéis echar un vistazo a las listas que me he ido encontrando y cuyo origen me parece de confianza:

Ya sabes, si me he dejado alguna, utiliza los comentarios de la entrada para participar; tu opinión cuenta mucho para mí.

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¡Tipográficas fiestas!

Cada año por estas fechas un servidor prepara con todo el cariño una felicitación navideña caligráfica. Llevo haciéndolo desde 2004, y aprovecho para probar algo nuevo y forzarme a hacer un reto —de otra manera no se aprende—. Los dos primeros años fueron un auténtico desastre del que guardé registro milagrosamente, y que te enseño —a pesar de la vergüenza— para que veas que nadie nace enseñado:

2004
2005

El primer intento fue una cursiva derecha, sin pauta (cosa que no recomiendo jamás), y con un pulso asqueroso:Felicitación navideña 2004

El año siguiente ya se notó la práctica y le dediqué más tiempo, escribiendo las iniciales a pincel:Felicitación navideña 2005

Después hubo unos años en blanco que fueron los de la tesis doctoral. En 2008 volví a retomar el reto, y cosa empezó a cambiar al tiempo que yo empezaba a disfrutar:

2009
2010

Ese año intenté crear un árbol de navidad con letras a medio camino entre Carolina, gótica bastarda y Uncial:FelizNavidadpequena
Aquí empecé a pelear con el Pentel, un rotulador de punta de pincel; intenté —sin mucho éxito— reconstruir la Despeinada de Rousselot:felicitacion-2010

2011
2012

Ese año fue el que más tiempo pude dedicarle y me peleé por primera vez con las plumas flexibles, tratando de armar una letra inglesa con muchos rulos:feliznavidad

El año pasado tuve menos tiempo y me saqué esto de la manga: una letra de inspiración oriental con el Pentel que tengo en la mochila; aquí el resultado en positivo y negativo:feliznavidad2012feliznavidad2012_oscuro

Pero 2013 ha sido el año del lanzamiento de la EHU Sans y Serif, un proyecto tipográfico hecho en equipo durante algo más de año y medio. Por lo tanto estas navidades toca una felicitación tipográfica:

Felicitación navideña tipográfica

2014
2015

2014 fue un año complicado, y muy político, así que no me pude resistir y me salió la vena podemitaFelicitación navidad 2015

En 2015 no tuve demasiado tiempo para preparar la felicitación, de modo que combiné tipografía y caligrafía con los colores corporativos del blog:felicitación navideña 2016

Y, por último, la de 2016, hecha a vuelapluma:

Felicitación navideña 2016

Si tú también eres de los que hace estas cosas aprovecha los comentarios, que para eso están, y muéstranos tu trabajo.

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5 macros que no deben faltar en tu versión de FontLab

Una de las razones por las que sigo usando FontLab es por la cantidad de complementos que se pueden conseguir para mejorarlo. Lo curiosos es que han surgido programas —y el negocio consiguiente— que cubren aquellas tareas que FontLab no hace del todo bien o que no tienen una interfaz muy usable.

Empezaré por las macros: son programas escritos en Python que se pueden descargar y añadir a tu instalación. Si tienes Windows tienes que instalar Python manualmente (prueba con Python 2.4), si tienes un Mac no hace falta porque ya lo hace FontLab por ti. Instalar una macro no es difícil, tienes que copiar los archivos en la carpeta correspondiente y normalmente vienen con instrucciones de cómo hacerlo.

A continuación te ofrezco una selección de las macros más usadas por los profesionales del sector y las que uso yo normalmente. En algunos casos cumplen la misma función pero me gusta dar dos opciones:

  1. Robofab

    Te permite exportar tu fuente al formato UFO y manipularla desde un programa externo. Es un programa gratuito (descárgalo ya junto con FontTools, Vanilla y Dialog Kit). Instalarlo puede ser complicado, echa un vistazo a este vídeo (en inglés y para Mac) y sigue las instrucciones paso a paso. Si tienes Windows te agradecería que compartieras la experiencia de instalación con nosotros:

  2. KLTF GlyphTweaker

    Te permite automatizar y agilizar las variaciones que hay que hacer sobre un glifo para estrechar o ensanchar, hacer versalitas y letras voladas. Ten en cuenta que habrás de repasar todos los dibujos, la magia no existe. Pero ayuda a trabajar más rápido. Hay una versión en español cortesía de Unos Tipos Duros que incluye un manual:

  3. RMX Tools

    Hace lo mismo desde otra perspectiva: utiliza los algoritmos de interpolación y hinting para generar las variantes. Es de pago pero yo he pasado por caja y he de decir que funciona. Altamente recomendable por no decir imprescindible. Te enlazo con unos vídeos de su creador (en inglés) y uno casero que he hecho yo jugando con la herramienta:




  4. Interpolated Nudge

    Sirve para mover manualmente los puntos de anclaje (nodos) y que sus tirantes (BCP o puntos de control) cambien automáticamente de tamaño para asegurar la suavidad de la curva. Gratuito, descárgalo ya. Como su interfaz es un poco… ejem, te recomiendo que descargues el panel que programó el gran Eduardo Manso para manejar mejor esta macro (requiere tener instalado el Robofab):

  5. KLTF Transformer

    Te permite mover uno o más nodos manteniendo la tensión de la curva; tiene 3 operaciones: mover, fijar e interpolar puntos. Te lo enseño:

Me habría gustado completar esta entrada con otros 5 programas de pago que también aceleran mucho el flujo de trabajo tipográfico pero desgraciadamente no hay pasta para comprarlos todos; ando detrás de los distintos vendedores para que me regalen una versión y así poder seguir haciendo estos pequeños —y modestos— vídeo-tutoriales. Espero que os haya servido de ayuda y leeros en los comentarios o en redes sociales; vuestra opinión me importa.

 

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Aquí está pasando algo

Vuelvo a salirme del guión habitual en el blog para escribir una entrada en la línea de “Los tiempos están cambiando” y esta vez el título está inspirado en la famosa canción de Buffalo Springfield “For What It’s Worth» que empieza con la frase «there’s something happening here”. No lo hago porque este tipo de entradas tengan más éxito ni más visitas sino por vocación de servicio, por intentar hacerte pensar, quién sabe si cambiar el chip. Tengo la sensación cada vez más fuerte de que necesitamos despertar:

Buffalo Springfield

Hace poco leí en el Facebook de un amigo, uno de los mejores diseñadores de Valencia y con más proyección a nivel nacional:

«Un cliente llama a mi socio. Se pasan un buen rato hablando. Mi socio le explica el que, el cómo y el por qué se debería hacer una cosa de una u otra manera. Cuelga, se gira y me dice “que como ya sabe el que y cómo, que dice que lo hacen ellos”. Hemos cerrado el estudio y nos hemos ido.»

No creo en las casualidades ni en los hechos aislados; veo conexiones por todas partes (¿no es lo que hacemos los diseñadores, por otro lado?). Lo que les pasó a mis amigos es un síntoma más de que todo esta cambiando. Pero no, no escribo esto para quejarme: sólo sirve —y no siempre— si hay un interlocutor enfrente.

Imagínate que un buen día amaneces en medio de una selva. Es un mundo desconocido para ti, lleno de bichos que te quieren picar o directamente desayunarte; en lugar de quejarte te sugiero que analices el entorno y hagas lo posible por sobrevivir, porque puede que no salgas de ahí nunca o tardes mucho tiempo. No te voy a hablar de emprender ni de reinventarte, dejo eso en manos de los cientos de gurús que pululan por internet: voy a invitarte a mutar, a adaptarte a la situación y a vivirla como lo que es. Nuevas reglas. Nuevo tú.

Te pinto el panorama —la selva— tal y como yo lo veo: la crisis ha hecho desaparecer a muchas empresas; entre las que quedan tenemos las viables y las que están luchando por sobrevivir. Este segundo grupo no tiene acceso al crédito, lo que provoca que en muchos casos decida recortar en diseño o directamente no pague nuestros servicios; las empresas que se animan pueden optar por dos vías, a saber: seguir contando con profesionales como hasta ahora o aprovecharse del desequilibrio entre oferta (creciente, hay cada vez más gente en paro y desesperada) y demanda (menguante, quedan menos clientes y hay menos presupuesto para desarrollo) para sacar adelante sus proyectos a precio de saldo. Tienen varias opciones para hacerlo, a mí se me ocurren éstas:

  • apretar hasta el límite a sus proveedores de diseño (los estudios, agencias y freelances) y conseguir precios de risa y plazos de pago largísimos (consiguiendo que el proveedor financie a su cliente),
  • convocar concursos públicos con un premio ridículo, juzgados por un aún más ridículo equipo de ignorantes en materia de diseño (crowsourcing se llama el invento; está levantando quejas de todos los colores entre la comunidad del diseño sur-pirenaica; es una evolución del outsourcing que se aprovecha de internet para convocar el talento de muchos para conseguir una meta específica; en otras disciplinas, sobre todo científicas, implica la colaboración de los convocados, pero en nuestro sector es todo lo contrario: los aspirantes se pelean por las migajas),
  • hacerlo ellos mismos; hoy por hoy es facilísimo encontrar en la red recursos gráficos que les permiten hacer los encargos más fáciles sin nuestra ayuda: plantillas, esquemas de color, rejillas, tipografías gratuitas y pirateadas, programas que diseñan por nosotros, etc.
  • encargar el trabajo al sobrino informático; el intrusismo que sufre nuestra profesión —en esto no somos lo únicos, me viene a la mente el periodismo— se debe a dos factores: a) nuestro trabajo no tiene responsabilidad civil como el de médicos o ingenieros y b) a las facilidades técnicas que tenemos ahora; antes de los ordenadores hacía falta tener auténtica habilidad para ejercer nuestro oficio pero ahora los ordenadores hacen casi todo el trabajo sucio y permiten acceder relativamente rápido a resultados de apariencia profesional; otro asunto es que estén vacíos de contenido, cosa que a muchos no les importa lo más mínimo.

 

Todo esto nos lleva de manera inevitable a hacernos la pregunta que da título a esta entrada:

¿Qué está pasando?

Opción A (el avestruz): esto es un bache y hay que pasarlo, dentro de un tiempo todo volverá a ser igual. En la analogía de la selva has optado por subirte a un arbol y echarte a dormir esperando volver a despertarte en tu camita. Un felino de gran tamaño se da un banquete a tu salud.

Opción B (el derrotista): se muere la profesión. Te dedicas a otra cosa (lo de hacer muebles artesanales parece que se lleva entre diseñadores). O te limitas a malvivir y a quejarte del gobierno. En la analogía luchas durante un tiempo pero al final abandonas la idea de salir de la selva y te resignas, comes cualquier cosa, pasas frío y al final un gran felino te almuerza crudo y sin anestesia.

Opción C (be water my friend): asumes el cambio, lo aceptas, lo abrazas; ya que vas a pasar un tiempo cumpliendo las nuevas reglas te adaptas y decides pasarlo lo mejor posible. En la analogía buscas refugio, fabricas ropa y herramientas para cazar, cenas tigre una vez a la semana y si tienes suerte encuentras la salida de la selva. A lo mejor decides quedarte, al fin y al cabo no se pagan impuestos. Se corren riesgos, puedes caer enfermo o sufrir un accidente pero si caes lo haces con la satisfacción de haber vivido.

 

Creo que se me ve el plumero y ya te estás imaginando cuál es mi conclusión, pero te la tengo que explicar:

  • esto no es una crisis, es una mutación, una extinción en toda regla; el antiguo modelo ha muerto y no volverá. Si eres dinosaurio más vale que te esfuerces en que te salgan pelo y mamas. Sobre todo deja de poner huevos: cuando algo deja de funcionar debes elegir entre arreglarlo o tirarlo, de modo que si tus clientes no tienen un euro o prefieren gastarse lo poco que tienen en tonterías, sólo veo dos opciones: formarles o abandonarles. Ponte tú a fabricar algo. Cambia de clientes, céntrate en personas y pasa de las PYMEs.
  • El diseño nunca estuvo tan vivo ni ha tenido tanta transcendencia, tanto futuro. Es una herramienta clave, una habilidad central para desarrollar cualquier proyecto en el nuevo sistema. Si eres contable o informático o tienes un MBA, un indio o un filipino puede hacer tu trabajo a distancia (entra en Odesk y fliparás). En el peor de los casos un programa o una nueva máquina puede hacer tu trabajo. Estás jodido. Sé lo que estás pensando: el diseño también se puede externalizar, de hecho se está haciendo, ya lo hemos repasado antes. Lo que te aconsejo es que pivotes, que sigas vinculado al diseño pero trabajando de otra forma: en una organización que valore el talento que tienes (cosa difícil pero no imposible) o trabajando para ti.
  • Se trata de evolucionar a un estadio en el que el diseño se aplique de otra forma, asumiendo una serie de habilidades que ahora están de moda y que siempre han formado parte de nuestro trabajo: el contar una historia (storytelling), la voluntad de transcender (buscar un sentido a lo que hacemos, mejorar la sociedad) y de servicio (empatía, pensar siempre en el usuario), capacidad de síntesis (sumar y relacionar ingredientes para formar algo nuevo) y de juego (sorprender, hacer reir, ahoa todo el mundo habla de gamificación). Tenemos el perfil que buscan las grandes empresas y el que necesita el nuevo mercado. Sólo tenemos que abandonar la antigua costumbre de hacer encargitos para otros. No hace falta pensar en grande, en esta nueva era también hay sitio para los pequeños; son los dinosaurios los que lo pasan mal cuando impacta un meteorito en el planeta.

 

En conclusión, mi consejo para los que lo están pasando mal es el siguiente: rompe con lo que has hecho hasta ahora, trabaja para personas en lugar de PYMEs, usa tu empatía para localizar un problema de esas personas y tus habilidad como diseñador para sintetizar un producto que resuelva ese problema; céntrate en algo que sea realmente útil y transcendente porque estamos atravesando una época de gestión de la escasez; esfuérzate por explicar tu producto y por hacer que tu producto explique una historia (vamos que no lo sirvas crudo, y si lo haces aprende de los japoneses), usa el humor tanto como puedas, juega con los sentidos,seduce, diviértete y transmite tu energía a través de la red. Si no te funciona te invito a un filete de tigre poco hecho.

Seguimos el debate en los comentarios, espero tus aportaciones, tu opinión cuenta mucho para mí. También podemos aprovechar para poner ejemplos de casos reales que ya han dado este paso, como Mr. Wonderful.

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