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Un decálogo de la hostia

Cuando alguien con experiencia habla, callo y escucho. Si puedo, pregunto. 

Pero luego filtro. 

Esto no lo hacía a los veinte, ni a los treinta. Pero ahora sí. 

Hace unos días me topé con un artículo de Gràffica, el medio en el que solía escribir antes de la gran hostia. Era sobre la gran diseñadora Paula Scher, uno de mis referentes en diseño gráfico [búscala en Google y lo entenderás]. 

En él se detallan 10 puntos o consejos vitales que ella ha aprendido a lo largo de su carrera vida: 

  1. Enamórate de algo que haya sido diseñado
  2. Ten héroes y mentores
  3. Fuérzate a plantarte frente a algo
  4. Desafía los ‘status’ profesionales
  5. Percibe los trabajos en la distancia
  6. Sé un neófito
  7. Encuentra una expresión personal
  8. Trabaja gratis
  9. Rodéate de gente inteligente
  10. Haz lo que mejor sabes hacer, pero sé capaz de cambiar con el tiempo

No está mal. En el artículo original están explicados.

Yo, después de leerlo, me sorprendo de la cantidad de cosas con las que no estoy de acuerdo: 

#1 Enamórate de algo que haya sido diseñado. Enamorarse de una idea es peligroso, así que de algo que haya sido diseñado también 

Con el tiempo me he dado cuenta de que las ideas no son importantes. 

Hay que aprender a soltarlas, o guardarlas para otra ocasión. 

Lo importante no es tu idea, ni la idea que viste. 

Lo importante es el proceso, la ejecución. Hacer lo que hay que hacer. No perfecto, sólo bien o como mucho notable; pero a tiempo

Eso requiere un desapego total a las ideas. Flexibilidad neuronal. 

—Mira, esto le ha funcionado a fulanito, voy a probarlo. 

Y ojo, fulanito no debe ser cualquiera, lo que conecta con el punto 2, con el que sí estoy de acuerdo: 

#2 Ten héroes y mentores 

Gente que haya probado miles de cosas antes que tú y sepa hacer lo que tú quieres aprender. 

Alguien que enseña a ganar seguidores en Twitter y tiene 79, no. 

Alguien que enseña a ganar dinero y es autónomo, tampoco [si ganara más de 50.000 al año sus asesores le habrían aconsejado una S.L.]. 

Con el tiempo, y después de copiar mucho, empezarás a encontrar tu estilo, tu voz, y podrás empezar a hacer cambios y pequeños experimentos. 

Porque la experiencia genera desapego con las cosas. 

#3 Fuérzate a plantarte frente a algo 

Consejo sólo para conformistas. A mí no me cuesta trabajo encontrar cosas con las que plantarme. 

Pero si a ti te cuesta, oblígate. Busca alguien o algo con lo que no estés de acuerdo, y hazte oír. 

Se me ocurre un consejo aún mejor a partir de éste: fuérzate a resistir el rechazo

No hay nada de malo en que te digan que no. Es lo más habitual. 

Sin embargo lo vemos como un fracaso, nos paraliza. 

De ahí el consejo. Acostúmbrate al no. Vende por la calle para una ONG, por ejemplo. 

Serás invencible cuando dejes de sentir incomodidad ante un no. 

Y lo más importante, los demás lo notarán. Y eso es irresistible. 

#4 Desafía los ‘status’ profesionales. No hagas caso a nadie que no sea tu madre (las madres siempre tienen la razón, aún cuando se equivocan) 

En este punto llego más lejos que Paula. Hay que abrazar la nueva religión: el sudapollismo. 

Sudachochismo si eres de los/las/les que se preocupan por el lenguaje inclusivo.

Si estás en ese grupo, no sigas leyendo. 

No hagas nada por el «qué dirán», y no hagas caso de lo que dicen los demás. 

La gente miente. Todo el tiempo. 

No te puedes fiar. Yo también miento, soy humano. 

A la cara miento poco, soy muy bruto. Pero me miento mucho a mí mismo, y me engaño, y hago cosas pensando que soy esto y es al revés, soy aquello. 

No hagas caso a nadie. Sólo te puedes fiar de tu madre y de tu instinto. 

Paula habla de desafiar los status profesionales. Yo hablo de desafiarlo todo. 

La gente, además de mentir, trabaja muy mal. Haz las cosas como el 1% de la población mundial y triunfarás. 

#5 Percibe los trabajos en la distancia. Todo es una relación, todo es política, ventas, comunicación 

Este punto 5 de Paula no lo voy a tocar, sólo ampliar. 

Efectivamente, hay que ser cordial con quienes se trabaja. Salvo que sean unos cretiners

Entonces fuera. Hay que saber despedir a la gente. Clientis, amigus, parejes, todo es lo mismo. 

Cuando topes con una persona buena, cuídala. Y a la persona tóxica, que no respeta, que envidia, que ataca, al muro de la indiferencia. Despedider

#6 Sé un neófito 

Correcto. Siempre estudiando, siempre aprendiendo. 

Pero sin perder de vista el objetivo: ser cada día menos idiotum

En esto soy muy japo. Cada día una pequeña mejora [Kaizen], un cambio de hábitos, un paso en la dirección correcta. Si te equivocas, no pasa nada, cambias de dirección y ya. 

#7 Encuentra una expresión personal. Encuentra tu Ikigai 

¿Te he contado que soy muy japo? 

Aquí Paula aconseja tener proyectos donde se pueda dar rienda suelta a lo que llevas dentro. 

Eso implica que en los demás no se puede. 

[Sonido de sirena de submarino] 

Yo soy más de encontrar una actividad donde puedas hacer estas 4 cosas:

  1. Lo que te gusta
  2. Lo que se te da bien
  3. Lo que se paga bien
  4. Lo que ayuda a los demás

Facil, ¿no? 

#8 Trabaja gratis. Arg!

Aquí Paula insiste en lo de buscar espacios donde puedas ser tú, expresarte, ser auténtico. 

Y eso, al menos yo lo entiendo así, sólo sucede si no cobras. Si cobras, cedes, te adaptas, pactas. 

Yo veo varios problemas aquí. 

De entrada, trabajar gratis es un oxímoron. Trabajo viene del latín Tripalium, que era una especie de crucifijo de 3 palos donde se ataba alos esclavos para azotarles. 

El trabajo antes se pegaba, ahora se paga. No se trabaja gratis. 

En alguna ocasión he llegado a recomendar a mis alumnos que se puede hacer algo gratis para una ONG o una asociación sin ánimo de lucro, pero ahora pienso distinto: en esas organizaciones la gente cobra. 

Si el de la ONG cobra, tú también. 

Si quieres hacer algo gratis, que no sea trabajo. 

Lo que se regala, no se valora, por mucho que valga. 

#9 Rodéate de gente inteligente exitosa 

Si te rodeas de gente inteligente, serás más inteligente. 

Si te rodeas de gente vaga, serás más vagum

Si te rodeas de perdedores, serás más perdedorum

Rodéate de gente que ya sea lo que tú quieres ser. 

A menudo la gente inteligente es infeliz, pobre como una rata y cosas peores. 

Los que sacan 10 en el colegio acaban trabajando para los que sacan un 6. 

Yo sacaba dieces, sé de lo que hablo. 

Los que sacan un 6 saben cómo funcionan las cosas, no entienden las ecuaciones pero saben cómo sobrevivir a ello. 

Los que sacan un 10 con frecuencia no entienden por qué les va peor que a los otros. 

Eso es porque triunfar en la vida no tiene nada que ver con hipotenusas y catetos. 

Rodéate de gente inteligente y lista, si los encuentras. Ante la duda, gente que sea feliz con lo que tiene, que sea feliz donde vive y con quién vive. Deja que se te contagie. Aprende de esas personas. 

#10 Haz lo que mejor sabes hacer, pero sé capaz de cambiar con el tiempo 

Nada que objetar. 

Sé menos idiotum cada vez. Estudia, aprende y rodéate de gente mejor que tú. 

Aprende a sentirte cómodum en el cambio, y disfrutar del proceso. 

Serás invencible. 

Yeah.

Decálogo de la hostia

Mi decálogo estrellado quedaría tal que así:

  1. Enamorarse de una idea es peligroso
  2. Elige bien a tus héroes y mentores
  3. Acostúmbrate al NO
  4. Hacer caso a los demás es peligroso: la gente miente
  5. Todo es una relación, todo es política/ventas/comunicación
  6. Sé cada día menos idiota
  7. Encuentra tu Ikigai: haz lo que te gusta, se te da bien, donde te pagan bien y eres útil
  8. Trabajar gratis = caca
  9. Rodéate de gente exitosa
  10. Aprende a sentirte cómodo en el cambio

Este artículo es la suma de 3 emails que envié a mi lista de subscriptores.

Si tú también quieres que te llegue contenido así todas las semanas, ya sabes lo que tienes que hacer:

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Qué hacer si no tienes presupuesto para comprar tipos de letra clásicos

A todos nos ha pasado alguna vez.

Queremos diseñar algo con la Futura, la Garamond o la Bodoni. Clásicos tipográficos.

Pero no tenemos licencia para hacerlo. Vamos a MyFonts.com y cuesta un dineral.

Y no queremos piratear, pero nos gustan las tipografías clásicas y bien hechas…

Tengo la solución a ese problema.

He creado una guía gratuita con 25 tipografías clásicas y sus equivalencias gratuitas de Google Fonts.

Se la he regalado a los suscriptores de mi newsletter.

Si quieres una copia, ya sabes lo que tienes que hacer.

Es aquí abajo, en el formulario. Me das tu dirección y estarás dentro:

En este mini ebook encontrarás tipografías de calidad, gratis para descargar y libres de derechos.

Cortesía de Don Google.

Podrás utilizarlas para trabajos y encargos de todo tipo, imprimir camisetas, logotipos de clientes, libros, revistas, lo que quieras.

La he hecho con Poppins, de Google Fonts, y la EHU Sans, diseñada por un servidor para la Universidad del País Vasco.

Este documento hace tiempo que lo mandé a los suscriptores, y cada vez que lo mejore recibirán una copia.

Si tú también lo quieres, apúntate y pídemelo:

Si luego no te gustan los emails que te mande, le das al botón y te borras. Tan amigos.

Pero día que no estás, te pierdes oportunidades como esta.

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Rotuladores Lettering & Caligrafía

Cuando empiezas y quieres aprender una nueva disciplina, siempre te asaltan las dudas sobre el material. Si quieres iniciarte en caligrafía o lettering, te cuento en una mini-guía qué rotuladores tengo yo, además de otros muchos materiales, para practicar. Empezamos con los rotuladores porque son fáciles de conseguir, transportar, y algunos hasta recargar. Hay dos grandes categorías de escritura, la occidental —herramientas rígidas, basadas en el cálamo, una caña tallada con punta chata— y la oriental —herramientas flexibles, basadas en el pincel— y así te voy a mostrar cada modelo, para que no tengas excusa. Empieza ya.

Punta chata

Para hacer caligrafía romana (Fundational o Carolina, por ejemplo), cursiva (cancilleresca o formal) o góticas de cualquier estilo.

Pilot Lettering Pen de 1, 2 y 3mm

Juego de 3 rotuladores magníficos para iniciarse. El de 1 mm me encanta para tomar apuntes y escribir en mis cuadernos. El de 2 y 3 mm lo uso para practicar caligrafía.

Hay también modelos biselados, pero son difíciles de encontrar.


Pilot Parallel Pen

Un clásico, recargable con cartuchos de varios colores, lo puedes comprar suelto, con cartuchos o un juego de 6 grosores: : 1,5 + 2,4 + 3,0 + 3,8 + 4,5 y 6 mm.


Edding Calligraphy Pen

Estos también los tengo, son gruesos, para hacer letras grandes o negritas. Hay versiones en plata y oro. Los grosores son 2 + 3,5 + 5 mm.


Sheaffer Calligraphy Maxi Kit

Yo tengo la versión antigua de este conjunto, desde luego no es tan bonito ni tan práctico. No son rotuladores, pero una estilográfica es algo a tener en cuenta. Disponible en varios colores y puntas de 1 + 1,5 + y 2mm.


STAEDTLER Design Journey

Por recomendación directa de una alumna, la marca alemana tiene unos sets de 12, 24 y 36 colores en dos puntas: 3,5mm y 2mm.


Rotuladores de pincel

Para hacer eso que llaman lettering, tan de moda ahora, sobre todo cursivas inglesas, brush style, y los más valientes: Kanji.

Pentel Fudepen

Todo un clásico del lettering, con cartuchos recargables, afortunadamente hoy por hoy es muy fácil conseguirlos. Asegúrate de que es la versión estriada, escribe mejor (para mi gusto) que las versiones lisas.

Tengo el capuchón mordisqueado porque no puedo abrirlo con la mano izquierda…

Pentel Portable Fude

La versión portátil, más pequeño y ligero, va con cartuchos como los de una estilográfica. Escribe tan bien como su hermano mayor. Ahora los hacen también de colores, antes eran siempre negros.

Este lo tengo hace eones, la serigrafía está súper gastada…

Tombow Fudenosuke Doble Punta

A éste le tengo especial cariño porque lo compré en Japón, en un supermercado cerca del Dojo. Es pequeño y fino, menos flexible que el Pentel, lo que lo hace ideal para tomar notas y escribir rápido. Te da una textura y un contraste preciosos.


Kuretake Sumi

Éste no lo tengo todavía, pero es mi siguiente víctima, también es recargable y parece que es bastante flexible. En cuanto me lleguen te cuento y actualizo el post.


Preguntas frecuentes

¿Qué es el lettering?

El lettering consiste en dibujar letras, aunque a menudo se confunde con la caligrafía, donde las letras se escriben. Tengo un artículo específicamente pensado para enseñarte a distinguirlas.

esquema escritura

¿Cuáles son los rotuladores de lettering?

Los rotuladores de lettering más conocidos son los de punta de pincel, también llamados brush pen, plumones de pincel… antiguamente se usaban sólo para pintar, los hay acuarelables, de colores, de doble punta (una de pincel y otro extremo punta fina).

¿Qué se usa en el lettering?

No es una disciplina compleja ni cara, sólo necesitas papel (o cualquier otra superficie donde puedas fijar tinta) y unos rotuladores de lettering. También puedes usar lápiz, goma de borrar, punta finas, tijeras (sí, como lo oyes, con las tijeras se puede dibujar también), bisturí, espray, tizas, casi cualquier cosa que imagines.

¿Cómo empezar o iniciarse en el lettering?

Lo mejor es, sin duda, ir poco a poco, empezar por un estilo que te guste e ir copiando modelos hechos por gente seria y profesional; en este mundillo hay mucha gente que es principiante y se lanza a publicar libros y a subir vídeos a redes.

Te recomiendo dos especialistas para empezar: Martina Flor e Iván Castro. Martina tiene un libro titulado Los grandes secretos del lettering que te puede ayudar mucho, e Iván tiene varios, pero te recomiendo El ABC del Lettering. Con estos dos libros tienes para rato.

¿Cuántos tipos de lettering hay?

Puedes clasificar el lettering según el material de escritura, y así tendríamos brush lettering, chalk lettering (a tiza), etc.

Pero también puedes hacerlo por estilos: vintage lettering, graffiti, blackletter (góticas), script, etc.

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Pasta y Tipos, segunda parte

Después de haber tratado los 3 súper poderes indispensables para triunfar en la vida si te dedicas a esto del diseño, toca hablar un poco más de mentalidad y poner ejemplos reales de cosas que puedes hacer y cómo hacerlas.

Hoy leí algo en una de las newsletters a las que estoy suscrito: algo muy básico, muy tonto, pero que se me ha quedado grabado: lo contrario del miedo no es el valor, es la seguridad.

En esta vida sólo hay que ser temerario en el amor y los videojuegos.

Para todo lo demás, cuando tengas miedo, recuerda: hazlo con miedo.

—Ay, pero el miedo paraliza…

Es cierto. Paraliza. Y sólo conozco una manera de vencer esa parálisis: estudiar.

Estudia y ganarás confianza. Ganarás seguridad en tus posibilidades.

Calcula tu riesgo y cómo bajarlo al mínimo. Cuando lo hayas logrado, hazlo. Salta.

Es más fácil pasar a la acción cuando has estudiado la manera de hacer aquello que te propones de la mejor manera posible.

No hay ninguna garantía de que salga bien —la vida es dura, amiguete— pero el mundo es de los valientes.

Salta. Y si te la pegas, no te atormentes. Tendrás más suerte la próxima vez.

Si has leído el artículo anterior, habrás sentido miedo a hacer las cosas de manera diferente, a salirte del rebaño, a arriesgarte.

Los gurusetes/vendehumos/singermornings le llaman a eso «salir de la zona de confort».

Vaya.

En mi opinión, es mejor hacer la zona de confort más grande y, en un nivel superior, aprender a aceptar y estar confortable en cualquier situación (sabiduría le llaman).

Tu cerebro, que es una máquina diabólica diseñada para hacerte sentir mal sin necesidad alguna, se inventará todo tipo de excusas para que te mantengas calentito junto al fuego.

Pero tu cuerpo está diseñado para aguantar el frío. De hecho, un poco de frío aumenta las defensas y adelgaza.

Sólo tienes que estudiar cuánto frío es suficiente para no enfermar.

Estudia y lo sabrás. Y entonces podrás hacerlo. Incluso te acabará gustando.

Si te dedicas al diseño, es lo mismo.

Vamos a poner ejemplos para ayudar a explicar mejor el concepto de ampliar la zona de confort; actividades que, por supuesto, no impliquen cambiar tiempo por dinero, como ya hablamos en el anterior artículo:

  • Escribir un blog: qué quieres que te diga… es algo que sólo te puede dar alegrías.
  • Escribir un libro: ya lo he probado, puedes verlo en Amazon; aunque no lo hice por dinero —y menos mal— he aprendido unas cuantas cosas que voy a compartir contigo.
  • Diseñar una tipografía: también lo he hecho (siempre es mejor hablar desde la experiencia), aunque fue por encargo, para la Universidad del País Vasco.
  • Enseñar tipografía: ¿tú qué crees?

IMPORTANTE: si pudiera viajar en el tiempo y reemplazar a mi yo del pasado (con su cuerpo pero con lo que sé ahora), no haría las cosas como las hice. Ni de coña. Voy a darte las dos versiones pero intenta hacer lo que haría yo hoy, no lo que hice entonces.

Escribir un blog

Para mí este blog, hace 9 años, era un experimento. Mis objetivos eran, pobre de mí: poder poner en práctica los conocimientos de SEO y Marketing Digital que estaba estudiando (conseguido), conseguir publicar el libro (conseguido) y hacerme famoso en el mundillo (fracaso, y menos mal).

En aquel momento no tenía la perspectiva completa, y aunque no me arrepiento de nada, desaproveché la energía de los primeros años enfocándome a objetivos incorrectos: aquellos que tengan que ver con el EGO.

Creo que es mucho más sano hacer un blog para ganar pasta (plata, dinero, parné) que para conseguir tonterías como fama, seguidores, prestigio, etc.

Si volviera a empezar ahora, sólo mantendría el primer objetivo: poner en práctica y probar lo aprendido en Marketing Digital. El resto es… algo que yo hice para aprender una lección.

Hoy por hoy tampoco publicaría el libro tal y como lo hice, pero te lo explicaré en el siguiente apartado.

Ahora mismo lo que haría es enfocarme en la captación de mails y en la creación de productos digitales para venderlos en el blog.

Escribo estas líneas el 1 de noviembre de 2021. Esto es importante porque si me lees dentro de un año verás que ya estoy aplicando algunas cosas de las que hablo.

Escribir un libro

Permite que insista: en 2016 tenía sentido en mi carrera.

Lo necesitaba para mi trabajo, así que lo hice; no me importaba ganar dinero, ni dedicarle tiempo al proyecto.

Además, mi EGO quería. Me hizo pensar que lo necesitaba.

Basura.

Un libro nunca es una buena idea.

Como lo lees.

Booooom!!!

—Este tío está loco

Puede que sí, puede que no. Te explico mi punto de vista, basado en mi propia experiencia:

Escribí un libro de 250 páginas, ilustrado por mí mismo. Mucho trabajo. Meses encerrado, haciendo vida de monje. Años de estudio dedicados a descubrir todo lo que expliqué allí.

Se vende a 21€ en Amazon.

De ese PVP, Hacienda se queda 1€ (impuestos). Hay 20€ a repartir de la siguiente manera:

Amazon debe quedarse unos 6 o 7€, aunque pueden ser más, en función del trato con la distribuidora. Entre ambos se quedan unos 12-14€, calculando el promedio habitual de la industria (entre un 55 y un 65%).

La editorial, que maquetó, imprimió y encuadernó los libros, otros 6 o 7€ (30-35%).

El autor… entre 1,5 y 2€ (7-10%). Salvo que seas Gabriel García Márquez, claro. Y no sé tú, pero yo no lo soy.

En este reparto que te estoy contando, el que más trabaja es el que menos cobra.

La editorial, que es la segunda que más trabaja, cobra el triple que el autor (a veces más). Nada que objetar, creo que ganan una cantidad más justa, pero por debajo de su aportación de valor. También deberían ganar más.

Creo que está claro dónde está el problema. Y también que yo no voy a poder cambiar ese esquema de reparto de la riqueza.

Pero sí tengo la libertad de decidir si entro en su juego o creo uno nuevo, con mis reglas.

MORALEJA: no escribas un libro para ganar dinero. En el mejor de los casos, sólo harás que otros ganen dinero sin aportar valor.

Y digo «en el mejor de los casos» porque puedes encontrarte que, después de meses de duro trabajo, nadie quiere tu libro.

MORALEJA 2: no produzcas antes de saber si hay un público para tu producto/servicio. Y he dicho SABER, no intuir ni sospechar, ni anhelar, ni desear… SA-BER.

MORALEJA 3: si has visto que sabes hacer que tus clientes hagan dinero, hazlo tú.

Yo he hecho que algunos de mis clientes, cuando era freelance, ganaran mucho dinero.

En aquel tiempo presumía de ello. Menudo gilipollas idiota.

He llegado a poner precio a productos, decidir estrategias, crear marcas… sabiendo hacer dinero, hice que fuera otro el que lo ganara.

Ya no me apetece hacer eso más.

Me di cuenta de lo que diferenciaba a mi cliente, el que ganaba la pasta, de mí:

El valor. Ellos hacen las cosas con miedo. Pero las hacen.

Nosotros, los que nos dedicamos a crear marcas, productos y servicios de la nada, no.

Ca-ca.

Mi próximo libro será diferente. Ya lo verás. Pronto.

Y lo mejor: se lo voy a explicar con todo detalle a los amiguetes que estén suscritos a mi newsletter.

También se lo ofreceré en exclusiva, antes que a nadie, y más barato.

Aquí, no.

En la newsletter.

Diseñar una tipografía

Otra actividad maravillosa, súper interesante y enriquecedora.

Peeeeeeeeero…

Siempre hay un pero.

Verás, no es lo mismo hacer una tipografía por encargo que poner una tipografía a la venta en el universo retail.

Yo sólo he hecho una tipografía, y fue por encargo.

Jamás de los jamases haría una tipografía retail. JA-MÁS.

¿Quieres saber por qué?

  1. Porque no soy Eduardo Manso, Laura Meseguer o Jordi Embodas. Y al paso que voy, nunca lo seré.
  2. Porque sigo a rajatabla la moraleja 2

Efectivamente, hacer una tipografía es complejo, más si es una familia con múltiples variantes y pesos. Se te puede ir un año fácilmente. Y dos, también.

Y después de un año encerrado, y sangrando por los ojos, puedes encontrarte que… Oh! nadie quiere lo tuyo.

Ca-ca. De las gordas.

Por encargo, sí. Todas las tipos que quieras.

Retail, no.

Interludio: hay una fundición, FutureFonts, que comercializa tipografías en proceso. Es bien interesante, es un modelo que, de popularizarse, nos permitiría tomar el pulso del mercado y valorar si merece la pena terminar un proyecto o no. Subes el prototipo, si lo compran, lo terminas. Bravo.

Aunque si hablamos de dinero, mi primera vez también fue una ruina, económicamente hablando.

De nuevo, lo hice porque surgió, porque me apetecía y porque me serviría para mi trabajo.

Es una historia interesante, de hecho. Una mezcla de suerte y acierto muy habitual en los proyectos que acaban bien.

Pero este artículo me está quedando demasiado largo, y te la contaré otro día.

En la newsletter, te apuntas aquí abajo:

Enseñar tipografía

La formación es otro modelo de negocio interesante.

Al menos, la variante asíncrona.

(Abro paréntesis:

La formación online síncrona es aquella que contiene actividades que se hacen en directo y por todos los participantes a la vez: videoconferencias, chats, pizarras y pantallas compartidas, etc. Puede grabarse para consultas posteriores, pero requiere tu presencia en directo.

La formación asíncrona es lo contrario: todo está grabado y cada participante puede ver y trabajar cuando pueda/quiera. No requiere tu presencia.

Cierro paréntesis)

Ya hemos hablado de los inconvenientes de cambiar tiempo por dinero, de modo que no insistiré.

La formación online asíncrona es muy interesante: grabas las clases, preparas materiales y ejercicios, y corriges/das feedback en diferido, cuando a ti te viene bien.

Yo sólo he probado la variante síncrona, y está bien, pero bloquea espacios en tu agenda, te resta libertad para planear tus días, por eso me interesa más probar la asíncrona.

Espera, mis poderes telepáticos detectan algo:

—Pero si yo no sé tanto como para dar clases…

Bueno, empieza por probar otros productos antes de dar ese salto. Llevar un blog es como estudiar un máster. Puedes ir recopilando información en pequeños ebooks y aprender a venderlos, ir progresando poco a poco.

Puedes diseñar plantillas, empaquetar servicios y venderlos como productos, mil cosas.

Sólo te he enseñado cosas que yo he hecho, cómo las veo ahora y cómo las haría en un futuro. Pero hay miles de opciones por probar, algunas perfectas para ti.

También debo avisarte de un tipo de auto-sabotaje muy frecuente en mis alumnos cuando les animo y empujo a hacer más grande su zona de confort: el síndrome del impostor.

El miedo hace que tu cerebro se invente excusas para no cambiar. Las más habituales son:

  1. hacerte creer que no tienes la suficiente preparación para empezar, y que debes estudiar más
  2. hacerte creer que el producto aún no está listo para vender, y que debes trabajarlo más
  3. hacerte creer que nadie comprará lo que vendes (éste es realmente jodido), y que debes seguir como hasta ahora y no hacer nada

En realidad, aunque parezcan argumentos, sólo son sesgos, creencias auto-limitantes, que no están basadas en datos ni observaciones reales.

No hay nada como una buena dosis de realidad para quitarte la tontería.

Sal ahí fuera y empieza a vender desde el minuto 1.

Requiere valor y preparación (en ventas), de ahí que te lo recomendara en el capítulo anterior.

Para terminar, insisto con la moraleja 2: no es buena idea lanzar un curso (ni otro producto) sin saber antes qué respuesta tendrá.

Espera, espera, mi sentido arácnido ataca de nuevo:

—¿Pero cómo demonios voy a saber yo si un libro se venderá, si una tipografía triunfará y si un curso tendrá alumnos de pago suficientes?

La respuesta, en el próximo capítulo.

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Consideraciones sobre pasta y tipos

Si hace 5 años me hubieran preguntado por los 3 súper-poderes más importantes de un diseñador gráfico, habría puesto en la lista la tipografía y la caligrafía. Hoy mi respuesta sería diferente. Pero si te lo digo ya, lo mismo te piras sin leer, de modo que te haré esperar un poco.

Preámbulo

Han pasado muchas cosas en 5 años.

No te voy a contar en qué ha cambiado mi vida porque a ti lo que te interesa es ser mejor diseñader.

Pues bien, para eso y para llegar a fin de mes, hay ciertas habilidades clave que se me habían escapado. Cuando eres joven —escribo estas líneas con 48 tacos (nada que ver con comida, es una forma española de decir años)— te centras más en la técnica, en la práctica, y crees que serás mejor si te sabes todos los gili-filtros nuevos de Photoshop o cosas por el estilo.

Una vez hice una entrevista para trabajar con Josep Mª Mir, al que admiro muchísimo, y fue realmente amable conmigo. En lugar de decirme que no, me dijo: «debes estudiar tipografía». Supongo que todo esto es culpa suya, jajaja. Él ni se acordará.

Pues tenía razón, la tipografía es algo básico, forma parte del corazón de la disciplina, y a ello me dediqué durante muchos años. Pero había que dar el siguiente paso.

Tú tendrás que darlo también, tarde o temprano, aunque todo en su momento (no es lo mismo estar estudiando todavía, o de prácticas, o recién dado de alta de autónomo, date tiempo para pasar cada etapa).

Quizás se pudiera enseñar esto en la escuela/universidad/chiringuito, no lo tengo claro (debatámoslo), pero en mi opinión —y a riesgo de equivocarme— no irás a ningún sitio sin aprender estas 3 cosas:

  1. Escribir (bien)
  2. Vender (normal)
  3. Hacer dinero (básico)

Puedes cambiar el orden si quieres, los 3 conceptos están relacionados, forman parte de un todo, de un cambio de mentalidad que yo he tardado quizás demasiado tiempo en descubrir.

Vamos a ver cada uno en detalle por si tú puedes llegar allí antes que yo:

Escribir bien, la clave para convencer, persuadir y conectar

Copywritting. Storytelling. Llámalo como quieras. Ahora mismo creo que es más importante que saber hablar (bien) en público y dar bien en cámara juntos —aunque son dos súper-poderes top 10—.

Y no me refiero a tener estilo literario, ni nada complicado.

Se trata de dibujar ideas en la mente de los demás.

Conseguir trasladar una imagen concreta y correcta de ti mismo (marca personal) y del producto que vendes.

Una vez fui a hablar de tipografía con unos estudiantes de máster y, tras preguntarles por qué habían elegido tal o cual tipografía para su proyecto, tuve que dejar la tipografía a un lado y explicarles el truco de la mano peluda.

También soy muy pesado con mis alumnos de grado a la hora de ayudarles a argumentar sus proyectos y cómo dar feedback a sus compañeros.

No se trata de charlatanería ni discursos vacíos. Decisiones bien fundamentadas y bien explicadas. Eso vende. Eso paga tus facturas.

Lo tuve claro al hacer una serie de entrevistas a grandes diseñadores españoles sobre packaging de marca blanca para un libro que estábamos haciendo: ¡qué bien hablan! Pati Núñez, Nacho Lavernia, Enric Aguilera… aquello no era casualidad.

Comencé a estudiar y entonces algo se hizo patente en mi cabeza: escribir mejor hace que pienses mejor, y pensar mejor hace que escribas mejor.

Apareció otro concepto clave, que me hizo mejor diseñador: la estrategia. Haz las cosas con un por qué y un para qué.

Por ejemplo, se puede utilizar el recurso de la intriga para alcanzar tu objetivo: te contaré el truco de la mano peluda si 100 personas se inscriben a la newsletter en 7 días:

Vender, condición sine qua non para llegar a fin de mes

Vender no tiene demasiada buena fama, lo reconozco.

Suena a lago sucio, feo, suena a engañar a la gente.

Pero vender es como comunicar. No puedes no vender. Siempre estás vendiendo un producto (tú), incluso cuando no eres consciente.

Por lo tanto, más vale que aprendas a vender medianamente bien. Tampoco hace falta que seas el lobo de Wall Street… pero aprende a vender, leñe.

Vender también va ligado a ser mejor. Se necesita una actitud correcta, una actitud mejor, que te hará más atractivo, y mejor diseñador.

Necesitarás hablar menos y escuchar más. Aprender qué necesitan tus clientes y los usuarios de los productos que vas a diseñar.

Trazarás una estrategia. Pintarás ideas en la mente de tus clientes. Molarás.

Hablarás y te escucharán. Escribirás y te leerán. Pagarás tus facturas. Todo fetén.

Hacer dinero en lugar de ganar dinero

Ésta es mi última adquisición, el súper-poder supremo, un súper-poder para reunirlos a todos.

Me habría gustado hacer el clic antes, pero cada uno debe recorrer los pasos a su ritmo.

Se trata de un cambio de mentalidad, acompañado de los cambios que te acabo de explicar arriba:

Pasar de ganar dinero a hacer dinero.

Dejar de cambiar tu tiempo por dinero. Empezar a decidir tú cómo disponer de tu tiempo, en lugar de un extraño (jefe).

Hacer que el dinero trabaje para ti. Construir un sistema que genere ingresos pasivos, que no necesite de tu constante intervención.

No sé a dónde me llevará este cambio, estoy en plena transformación.

El accidente y la pandemia me regalaron tiempo para pensar, para detenerme, para formarme, para estudiar.

Pero no abrí ni un libro de tipografía.

La vida me puso delante otras cosas, y quizás algún día te cuente cómo acabó la cosa. O quizás no. Eso sí, lo de contarte lo de la mano peluda depende de ti.

Quizás acabe diseñando otra tipografía, escribiendo otro libro…

En todo caso, ahora el objetivo es ganar tiempo en lugar de ganar dinero. Tiempo para disfrutar pero también para aprender cosas nuevas (japonés entre ellas) y sobre todo expandir mi consciencia (entrenando más Aikido, Kyusho, Yoga, etc.).

Para eso, se debe reducir gastos o aumentar ingresos (pasivos).

¿Cómo puedo hacer yo todo eso?

Te lo habrás preguntado.

Quizás hayas pensado también —yo lo habría hecho— que ahora voy a venderte algo o a recomendarte un producto. Nah.

Soy profesor. De raza. Me mueve ayudar a los demás.

Voy a darte las pistas suficientes para que tú empieces a andar, y cuando tengas preguntas, las contestaré.

Escribir mejor

Para eso creo que hay que hacer 3 cosas:

  1. Escribir sin parar
  2. Leer mucho
  3. Estudiar un poco

Yo lo hice a través de los blogs, yendo de menos a más: primero uno pequeñito sobre Aikido, luego otro más grande sobre tipografía, según iba aprendiendo.

Las ventajas de un blog son innumerables: fortalece tu marca, te acerca a gente interesante que no conoces, te obliga a ponerte en la piel de un público, aprendes tecnología, y otro súper-poder indispensable: marketing digital.

Cuando montes el blog, crea una newsletter inmediatamente, escribir mails a tu público es otra excelente manera de mejorar tu escritura.

También debes leer mucho, sobre todo a aquellos a los que quieras parecerte. Date de alta en newsletters y observa cómo escriben, cómo generan ingresos, cómo tratan de venderte cosas. No compres nada al principio, compara y averigua quién vende mejor. Deduce cómo lo hace y replícalo.

Hay unos pocos genios en esto. Los reconocerás de inmediato, porque no podrás dejar de comprarles todo lo que te venden. Estudia con ellos.

Vender más

Si eres freelance, consigue más clientes, o aprende a cobrar más.

Si tienes un empleo, crea algo que pueda venderse. Si no tienes ganas ni tiempo (excusa barata, pero no entraré al trapo), vende seguros o telefonía móvil en tu tiempo libre. No venderás gran cosa, pero aprenderás un chingo (un huevo).

Vende piedras pintadas, o camisetas, eso da igual. Debes enfrentarte cuanto antes a las objeciones de tu público. Al rechazo. Aceptar un montón de noes por cada sí. Así es el juego.

Con un poco de entrenamiento los noes pasarán a ser algo natural, no los sentirás como un fracaso.

Dejarás de intentar complacer. Dejarás de buscar su aprobación. No se liga vende nada con esa actitud.

También hay formaciones sobre ventas, pero la mayoría que yo he visto están llenas de tópicos y no venderás más. Sólo conozco un caso realmente eficaz, pero si te lo digo pensarás que te estoy vendiendo algo.

Búscalo y encuéntralo. Y compra. Y vende.

Si me has hecho caso y tienes un blog con newsletter, vende. Cobra más caro. Hay un método muy sencillo para averiguar el precio máximo de un producto digital. Quizás te lo cuente junto con el truco de la mano peluda, pero ya sabes…

Hacer dinero mola

Si eres freelance, probablemente vendes servicios. Eso es tu tiempo.

Si eres empleado, vendes tu tiempo.

Puaj.

No vendas tiempo. Vende algo que se venda solo, o que se venda una vez y genere ingresos a largo plazo.

Algo que requiera un mínimo de tu tiempo, y luego a la playa, o a la montaña. O al dojo.

Crea un producto digital: un ebook, una tipografía, una plantilla, un curso.

Recomienda productos físicos que vende y gestiona otro (la logística es un latazo). Cobra comisiones por cada venta.

Es un cambio de mentalidad.

Te pondré un ejemplo de un negocio con esa mentalidad. Con precios de Alicante, tendrás que trasladarlo a tu provincia: aquí un alquiler en un barrio sencillo, de gente trabajadora, no en el centro, ronda los 500€. Comprar ese piso cuesta 60.000€.

Un piso normalito, más céntrico, se alquila en 700. Pero cuesta 120.000€. No es proporcional, ¿lo ves?

Un pisazo en el centro, o un apartamento con vistas al mar cuesta 1.000€ al mes de alquiler, y puede costarte 240.000€.

La jugada es la siguiente: en lugar de hipotecarte en el piso de 120.000, compras 2 pisos de 60.000 y los alquilas por 500 cada uno. Y con esos ingresos te vas a vivir al apartamento de 1.000 € con vistas al mar, o al de 700 al mes y te compras un coche de 300 al mes (o pagas la cuota de autónomos).

Son matemáticas. Sólo tienes que ver la jugada desde todos los ángulos. Y no hacer lo mismo que los demás.

En estos momentos tienes la cabeza rota y quizás algunas objeciones, que no me costaría ni 5 minutos desmontar.

Pero te acabo de mostrar una forma diferente de hacer las cosas. Es lo que importa.

Se requiere valor, sí. Pero el miedo se combate estudiando y midiendo el riesgo.

Se requiere trabajo, sobre todo para prepararte, para cambiar.

También te hará falta suerte. Jamás te diré tontadas del tipo «si lo sueñas, lo conseguirás».

Pero el premio es muy goloso: libertad.

Por ejemplo: piensa en cuántos países caribeños/tropicales puedes vivir por 1.000€ al mes. Son casi 1.200$.

Ahora podría pintar una imagen en tu cabeza, en una playa paradisíaca con tu portátil, trabajando un rato al día, mientras tu dinero trabaja para ti. Podrías rechazar clientes, subir precios, hacer algún proyecto personal pendiente…

Pero es pronto, hay que ir paso a paso. Quizás algún día nos tomemos un mojito en esa playa.

Invitaras tú.

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Mi opinión (no solicitada) sobre el logo de Telefónica

Recientemente, y tras más de 20 años, Telefónica ha presentado una nueva imagen de marca, un rebranding si nos ponemos finos, o un nuevo logo si usamos lenguaje de la calle. Tras recuperarme del susto inicial, y con un par de días de reposo, me dispongo a analizar el resultado en clave tipográfica, para aportar mi granito de arena en ésta nuestra amada disciplina. Esta vez prometo ser más amable…

Antecedentes

La compañía ha cambiado varias veces de imagen, la más notable en 1984, de mano del estudio barcelonés Taula de Disseny. Configuraron un símbolo con una T de caja alta formado por puntos, enmarcado en un círculo; le acompañaba un logotipo en Gill Sans; el conjunto tenía una gran pregnancia, lo que sumado a la ubicuidad de la marca (situada en cada cabina de teléfonos y en cada casa de este país) ayudó a grabarlo en nuestras retinas:

© Alicante Plaza

Tras una efímera versión arcoiris y cursiva, bastante noventera, en 1998 la compañía se lanzaba al mercado internacional y buscó una imagen más cosmopolita. Aún recuerdo el revuelo que causó el tratamiento del acento en la o del nombre de la marca… ¡menos mal que no había Twitter!

La nueva marca gráfica fue desarrollada en los Estados Unidos por The FutureBrand Company, y su implementación costó 40 millones de dólares de la época (casi ná). A mí no me pareció tan mal en su momento, entendía que los diseñadores habían pretendido ocultar el acento con la ligadura fo, haciendo que la terminal de la ascendente de la f se fusionara con la tilde, y que los anglosajones vieran una cosa, y los hispanohablantes otra.

Probablemente se quedaron cortos y el logo pasó a la historia por no tener acento. Pero me parecía valiente apostar por una marca 100% tipográfica, prescindiendo de símbolo, y además de inspiración caligráfica. Bueno, ha durado hasta 2021, poco más de 22 años.

Veintidós años es mucho tiempo, y muchas empresas acaban poniéndose nerviosas. En 2019 la compañía puso en marcha un plan estratégico y ha querido plasmar el supuesto cambio en su representación gráfica. Nada que objetar, pueden gastarse su dinero en lo que les apetezca.

Telefónica pretende que nos creamos que ahora es «más moderna, flexible y digital», como puede leerse en su propia comunicación institucional. Al mismo tiempo, «la nueva identidad también es heredera del legado de una compañía casi centenaria, puesto que Telefónica acaba de cumplir 97 años. Por ello, se trata de un logotipo diferencial pero reconocible, ya que rescata y evoca el creado en 1984».

Pero no se quedan ahí, un poco más abajo afirman que la nueva imagen «encaja, además, con la misión de Telefónica, que sigue firme en su propósito de hacer nuestro mundo más humano, conectando la vida de las personas«.

Con chándal y con tacones, arreglá pero informal. ¡Olé!

No está demasiado claro quién ha resuelto el rompecabezas: al parecer han colaborado con Martin Lambie Nairn, recientemente fallecido, que se había encargado de la imagen de O2, adquirida por Telefónica en 2006; según Víctor Palau, de Gràffica, «también han participado Kantar y WPP, Pons IP, Picnic, Somos-EDT, El Ruso de Rocky y Havas Media». No te pierdas su artículo sobre el rediseño de Telefónica.

Mi opinión

Voy a partir de la base de que, efectivamente, Telefónica necesitaba un cambio de imagen. Aceptamos pulpo. Eso es estrategia, ahí no nos interesa meternos.

Vamos a hablar de la ejecución. Somos diseñadores, o te interesa el diseño, especialmente la tipografía, de modo que veamos qué podemos aportar en ese sentido.

El símbolo

El equipo que ha desarrollado el proyecto optó por la nostalgia, recuperando el concepto de la T de puntos del logo de 1984, reduciendo y sintetizando la forma final a 5 círculos.

Desde luego, como símbolo es muy versátil, se va a adaptar perfectamente a los iconos, avatares, faviconos y demás mini imágenes en baja resolución para pantalla. Punto para ellos. No es demasiado original, pero sin duda cumplirá su cometido.

Respecto al marketing de la nostalgia, personalmente lo encuentro tramposo. Los felices 70 no van a volver. Ni los 80, ni los noventa… el mundo ya nunca será igual después de la transformación que estamos presenciando en directo.

Los de marketing lo saben, pero también saben que echamos de menos esa época en la que los hijos sistemáticamente vivían mejor que sus padres. Y saben que evocar eso vende.

No hay más que ver el rebrand de Burger King, contestado por su rival McDonald’s

El logotipo

Ay, el logotipo…

Aquí la estrategia, en lugar de la nostalgia, es el Blanding. Si no sabes qué es eso, te lo explico a mi manera: se trata de hacer marcas (brands) blandas (blands), que pasan desapercibidas, que son todas iguales, que son tendencia. Son como los vídeos de TikTok, todos iguales…

Piensa, por ejemplo, en lo que está pasando con las marcas de lujo internacionales, o con las tecnológicas… toooodas iguales.

© Nudo Agency

Para mí, crear marca es todo lo contrario, con lo que aquí discrepo radicalmente con los creadores de la nueva marca gráfica de Telefónica. Punto negativo.

La tipografía escogida —o diseñada a medida— tendría que haber sido, siempre según mi modesta opinión y a riesgo de equivocarme, más exclusiva, propia, personal. Que reflejara la personalidad de la marca, que se diferenciara del resto de marcas de la competencia.

La tipografía de Telefónica es un palo seco geométrico, en la estela de las de Google, Netflix, Coca-Cola, Facebook, etc. Todas prácticamente iguales, con sutiles matices.

Se trata de la TT Hoves, de Type Type, licenciada (supongo) con un cambio de nombre molón (Telefónica Sans o algo similar). No sé si se le ha hecho algún cambio, no detecto nada a simple vista.

Lo que más me desconcierta es la estructura cerrada de las letras. No creo que una empresa flexible debiera usar tipografías cerradas, intransitivas, me transmite rigidez… el logo del 84 utilizaba Gill Sans, otro mundo.

Quizás lo hicieron para que la e de caja baja se vieran más circulares y que le hablaran al símbolo… pero entonces ¿por qué no han usado una a de un solo piso, de estructura cursiva, como la de la Futura? ¡La tipografía escogida lo permite! Lo acabo de hacer en su web, y he hecho una captura:

Quizás eso sea lo peor de todo: el logotipo debería estar integrado con el símbolo.

El conjunto

Efectivamente, lo que más me llama la atención es lo desconectado que está el conjunto, lo poco que se hablan el símbolo y el logotipo. Es algo muy grave, en mi opinión, y estoy seguro que los autores lo saben.

Apostaría mi mano izquierda a que todo se debe al proceso, a cómo se ha hecho el proyecto y cuánta gente ha participado. Da la impresión de que al final dos equipos se repartieron las partes, de que hubo imposiciones, descartes que vinieron de arriba, prisas…

¿Y por qué lo sospecho? Porque he visto las aplicaciones de la marca, son espectaculares, esa gente sabe lo que hace. No me creo que no hayan sido capaces de hacerlo bien en la marca. No cuela.

Personalmente, me quedo con las aplicaciones. Imagino que la marca sufrirá algún retoque próximamente, para solucionar la integración de sus elementos… y si no, ¡pues no pasa nada!

Seguiremos disfrutando y aprendiendo de los proyectos de los demás.


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Un tipo estrellado, pero un tipo con suerte

En agosto de 2018 mi familia y yo sobrevivimos milagrosamente a un espectacular accidente de tráfico. Escribo estas líneas utilizando sólo 6 dedos, los otros 4 no me hacen mucho caso… no sufras, estoy bien; pero como comprenderás, mi vida no ha vuelto a ser la misma, y lo mismo le pasará al blog. Ha estado parado mucho tiempo, y vuelvo a escribir con ganas de hablar de otras cosas que tienen que ver más con la vida que con la tipografía.

Me gustaría compartir contigo unos pensamientos sobre el éxito y el fracaso… quizás te ayuden! Escribí una versión un poco más corta para animar a un amiguete que había tenido que cerrar su empresa, una start-up tecnológica basada en la tipografía. Yo había perdido mis ahorros invirtiendo en una locura parecida, y sé lo difícil que es conseguir que una aventura así cuaje, sobreviva, y no digamos triunfe.

Esto fue lo que le dije:

Los seres humanos —incluidos los diseñadores— tendemos a pensar que, cuando un proyecto sale bien, ha sido mérito nuestro. Estamos acostumbrados a ver a gente supuestamente exitosa dando charlas de lo bien que lo han hecho, lo duro que trabajaron, lo mucho que desearon y visualizaron el éxito… y lo peor son los consejos que dan: que no te rindas, que si lo sueñas con fuerza se cumple, que persigas tus sueños, que seas positivo, que equivocarse es maravilloso… no sigo que me cabreo.

¿Quieres saber qué es lo que me molesta tanto de todo ese discurso? Sus premisas; las premisas son importantísimas, cuando alguien quiere engañarte, lo hará colándote una premisa falsa y construirá un argumento lógico apoyado en ella. Por ejemplo: yo triunfé porque me esforcé (los que fracasan no se esforzaron), porque lo deseé con fuerza (los que fracasan, no), porque tengo talento (los que fracasan, no), porque perseveré (los que fracasan, no), porque fui valiente y seguí mis sueños (los que fracasan, no), porque aprendí de mis errores (los que fracasaron, no)… así hasta el infinito y más allá.

La realidad, en mi opinión y a riesgo de equivocarme, es bien distinta: la misma idea, pensada por la misma persona en dos momentos diferentes, da resultados diferentes. En dos lugares diferentes, da resultados diferentes. Con socios y proveedores distintos, da resultados diferentes… el éxito de una idea es una suma de talento y casualidad, por eso hay ideas regulares —incluso malas— que triunfan, personas con poco talento que triunfan, o ideas calcadas a otras que fracasaron y ahora triunfan. Se trata de estar en el momento y lugar adecuados, y tener suficiente talento, mentalidad y valor para poner la idea en marcha.

Tener suerte

Tú tienes que trabajar duro, tener fe y defender tu idea, debe tener talento, perseverancia y valor. Pero eso sólo es el 50%. El resto es SUERTE. Suerte de conocer a ese socio que te ayudará, suerte de lanzar el proyecto al mercado en el momento adecuado, suerte de encontrar a ese proveedor clave que hará que tu producto sea el mejor, etc. Si quieres cambia los porcentajes al 40-60 o al 60-40, me da igual. La suerte es súper importante, y en principio (eso es otro debate) no depende de uno mismo.

Hay dos tipos de suerte: una macro y una micro. La macro es tener suerte de haber nacido en un país rico, por ejemplo, o en una familia de clase media, o en una época de bonanza, cosas así; la micro son esas casualidades que te hacen conocer a la persona adecuada en el lugar y momento adecuados, o tropezarte con algo que te da acceso a financiación, becas, o encontrar de repente un libro o web que te lleva a encontrar una solución y cosas así.

Por ejemplo, todos los éxitos que yo consiga después de salvar la vida milagrosamente, se deberán principalmente a que estoy vivo, y eso es SUERTE. Tampoco me quitaré mérito cuando triunfe, pero intentaré poner cada cosa en su sitio, relativizar mi éxito y no alimentar mi ego. También soy consciente de que soy afortunado por haber nacido en España, Europa, en una familia de clase media, haber tenido acceso a los estudios que yo escogí, poder irme a Barcelona a estudiar… claro que después me esforcé por hacer las cosas bien, pero partía de una posición de ventaja sobre mucha gente que no tuvo tanta suerte.

Conclusión

Soy un tipo estrellado, pero un tipo con suerte. Mi cirujano es Pedro Cavadas. Muevo los dedos de mi mano izquierda gracias a él; ya no podré tocar la guitarra de nuevo, porque he perdido la motricidad fina, pero puedo entrecerrar el puño y sujetar objetos. Si me hubiera operado el cirujano joven de mi hospital en Alicante, ¿qué habría pasado? Nunca lo sabré, la respuesta está en otro universo paralelo. Pero hay algo que sí sé: soy un tipo con suerte.

¿A dónde quiero llegar con todo esto? mira, cuando sientas que has fracasado, puedes probar lo siguiente: recuerda que has tenido mala suerte y no te castigues demasiado. Piensa bien si quieres y merece la pena volver a intentarlo, cambiando cosas, o pasar a otro proyecto, y disfruta todo lo que puedas del proceso. Estás vivo, recuerda ese pequeño milagro diario de los que aún respiramos. Cuando triunfes, tampoco te lo creas mucho, porque sabes que en parte ha sido suerte, y mantente humilde y sencillo, y disfruta todo lo que puedas del proceso. Ésa es mi filosofía. La de un tipo estrellado, pero un tipo con suerte.

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Las mejores tipografías de 2016

Mucha gente anda perdida a la hora de escoger tipografías para sus proyectos, por eso me gusta hacer estos recopilatorios de las mejores fuentes (tipos de letras, si lo prefieres) de cada año. Si te sirve de ayuda, los voy recopilando en un único artículo donde podrás ver mi selección de las mejores tipografías desde 2012. Ahora vamos con las mejores tipografías de 2016:

Mejores-tipos-de-letras-2016

Mi resumen del año

2016 ha sido, sin duda, el año de las variable fonts (OpenType Font Variations), una tecnología que estamos viendo desarrollarse a toda pastilla, apoyada con decisión por los gigantes tecnológicos Google, Apple, Adobe y microsoft. Si tuviera que definirlo en pocas palabras, han inventado la sopa de ajo. A principios de los noventa, en plena guerra tipográfica (font wars, si quieres curiosear busca en inglés), Adobe lanzó su tecnología Múltiple Master y Apple contraatacó con TrueType GX, dos grandes fiascos en ventas que no llegaron más lejos porque nadie las necesitaba y porque no fueron capaces de sumar para establecer un estándar. Tan solo la tecnología Múltiple Master sobrevivió gracias a un pequeño ejército de diseñadores de tipos que la usan para acelerar su flujo de trabajo (si quieres saber más sobre el tema, hay un capítulo entero de mi libro Manual de tipografía digital sobre inerpolación, flujos de trabajo y Múltiple Master)

Como en cada irrupción de una nueva tecnológica, hay voces a favor y voces en contra, de modo que nos toca leer y escuchar lo que nos dice cada uno, entendiendo siempre quién escribe y desde qué posición: no es lo mismo ser escribir sobre variable fonts habiendo participado en su desarrollo (como John Hudson, autor del primer artículo) que hacerlo desde una posición externa como diseñador de tipos (como Matthew But­t­er­ick, autor del segundo). Cada uno nos ofrece una visión desde la orilla del río en la que se encuentran; navega entre ellas y encontrarás la salida al mar…

Bonus: si quieres trastear y ver una buena colección de variable fonos, tienes que visitar AxisPraxis. Podrás cambiar tamaños, espacios, lo que quieras… en directo y ¡todo con una sola fuente (archivo)!

En un segundo plano más discreto tenemos las layerable chromatic fonts, otra tecnología con un dudoso —siempre en mi opinión— recorrido, que permite superponer diferentes partes de las letras en diferentes colores. Si quieres ver el efecto, tendrás que usar Firefox (el resto de navegadores aún no lo admiten) y visitar la web de la tipografía Bixa.

También me ha llamado la atención lo rápido que se ha incorporado el público no profesional al mercado de compra de licencias tipográficas. Sin ir mas lejos, Nicky Laatz facturó 1 millón de dólares en CreativeMarket.com vendiendo sus fuentes cuquis —cursivas caligráficas en su mayor parte— con unas cifras al alcance de muy pocos diseñadores profesionales.

En el mercado de fuentes gratuitas Google Fonts y Font Squirrel siguen siendo las referencias, pero se ha incorporado con fuerza Behance, una web de portafolios donde los diseñadores dejan sus tipografías para descarga gratuita; el problema, claro está, es que no hay acceso a un catálogo, ni posibilidades de filtrar ni buscar la tipografía que necesitas.

En el mercado profesional, un año más, las tipografías más vendidas han sido las pertenecientes a dos categorías opuestas: palos secos geométricos (geometric sans) y cursivas caligráficas (script) muy gestuales e informales. También se ha consolidado el éxito de las nuevas súper-familias multiusos (en algún sitio he leído que las llaman toolkit families), compuestas por tipografías que no están emparentadas pero combinan/contrastan de maravilla (ya te hablé de ellas en la selección del 2015). De todas formas, mi selección no está hecha desde el punto de vista de los productos más vendidos, me he centrado en las tipografías que más me han sorprendido, aportado y seducido, aquellas que me compraría sin pensarlo:

Fuentes de pago

  1. Multi, de Laura Meseguer, sin duda alguna lo mejor de 2016, una reinterpretación de lo que debe ser un palo seco (sans serif) en el siglo XXI. Para mí es, sin duda alguna, la nueva Helvetica, y si no pasa a la historia como tal es porque Laura no se llama Laura van Meseguen…
    Multi
  2. Aktiv Grotesk, reinterpretación de las grotescas por Dalton Maag, un híbrido con lo mejor de Helvetica y Univers; además puedes descargarla, probarla y si encaja en tu proyecto, pagar la licencia después (si eres estudiante la puedes usar gratis).
    Aktiv Grotesk
  3. Pensum Pro, de Nils Thomsen, una tipografía para editorial bien interesante, con unas cursivas de infarto. Pensada para cuerpos de lectura, intuyo que puede dar juego incluso en usos display.
    Pensum Pro
  4. Nordvest y Chercán, dos tipografías de contraste inverso, una romana y otra de palo seco; creo que estamos ante otra tendencia para los próximos años (en las mejores tipografías de 2014 ya estaba la Signo de Rui Abreu).
    Nordvest
    Chercán
  5. Brother 1816, de Ignacio Corbo y Fernando Díaz (TipoType), no suelo rendirme a las tendencias, me aburro cuando todo el mundo hace lo mismo… por eso me ha sorprendido gratamente esta tipografía de palo (sans serif) a medio camino entre una geométrica y una humanista. Bravo.
    Brother 1816
  6. Sagona, de Rene Bieder: ¿hacía falta otra clarendona? Quizás no, pero Sagona es tan sexy…
    Sagona
  7. Intelo, de Galin Kastelov: otro de los best-sellers de 2016, una neo-grotesca con personalidad propia (y eso es lo que buscamos en una tipografía, que tenga carácter, ¿no?)
    Intelo
  8. Between, de Akira Kobayashi: una familia con 3 estilos diferentes, pero no al estilo tradicional (un mismo esqueleto, diferentes acabados), aquí nos encontramos con 3 estructuras diferentes que comparten un mismo acabado. De lo sencillo que es, me parece una genialidad (japonés tenía que ser).
    Between
  9. Zeitung Pro, de Underware: junto con Letterror, los mayores pioneros en unir tecnología y tipografía, en este caso con una variable font. Imprescindible.
    Zeitung
  10. Zico, de Marko Hrastovec, una súper-familia tradicional con un palo seco, una mecana (slab serif) y una versión display. Perfecta cuando necesites algo robusto, fuerte, ancho… Zico es como un jugador de rugby hecho tipografía.
    Zico
  11. Operator, de Hoefler & Co: por fin una monoespaciada decente… estas tipografías suelen ser bien feas debido a su principal característica —todos los caracteres deben tener el mismo ancho (técnicamente le llamamos grueso)— que obliga a que las letras estrechas se ensanchen y viceversa.
    Operator
  12. Duplicate Soft, complemento de la súper-familia Duplicate, creada en 2013, que he descubierto este año. Es una reinterpretación magistral de la Antique Olive, una auténtica pasada.
    Duplicate Soft
  13. Pathos, de Rui Abreu: comienza a ser uno de mis fijos, un gran diseñador de tipos portugués al que tuve la suerte de conocer en persona hace poco. Esta tipografía es una exploración de hasta qué punto pueden crecer las patillas (remates, serifas) de una tipografía… no será un éxito de ventas pero tiene mucha personalidad.
    Pathos
  14. Di Mare, de Ksenia Belobrova: hay que saber mucho para hacer una cosa así; no puedo decir mucho más, es simplemente espectacular…
    Di mare
  15. Sharp Sans, una tipografía que nació como un encargo para la campaña de Hillary Clinton y que ha acabado siendo uno de los palos secos geométricos más vendidos del año.
    Sahrp Sans

Fuentes gratis

  1. Libre Franklin, de Pablo Impallari: alternativa gratuita a la Franklin Gothic
    Libre Franklin
  2. Knile, de Atipo: otro de los fijos de esta sección, la redonda y la cursiva son gratuitas, la familia completa está a precio de derribo. Perfecta si necesitas una Rockwell gratis (y más moderna).
    Knile
  3. Fredoka, un poco chusquera, pero puede ayudarte si busca un palo seco geométrico de acabado redondeado.
    Fredoka
  4. Kano, sabe a Kabel, pero contenida.
    Kano
  5. Terry Junior, de Linotype: una tipografía casual, infantil, perfecta para rotular textos informales. ¿Ves como no necesitas la Comic Sans?
    Terry Junior
  6. Vesper Libre, una tipografía de gran contraste, aspecto clásico-contemporáneo, con aspecto de tipografía de periódico, tiene que ir bien para un blog…
    Vesper Libre
  7. Coiny, gordita y salada, perfecta para logotipos y titulares.
    Coiny
  8. Bungee, redondeada y cuadrada, grandota y tecnológica.
    Bungee
  9. Cormorant Garamond, si quieres una Garamond gratuita, hay varias, empieza por ésta.
    Cormorant Garamond
  10. Work Sans, aunque se lanzó en 2015, la hemos descubierto en 2016, pero el blog es mío y…
    Work Sans

Nueva sección: custom fonts

Llevo un tiempo recopilando casos de tipografías hechas a medida, de modo que era sólo cuestión de tiempo que naciera esta sección. Esta lista está ordenada de manera aleatoria:

  1. UOC, de Jordi Embodas para Mucho: parece que las universidades se están animando a encargar tipografías corporativas a medida…
    UOC
  2. UIB, de Damià Rotger para la Universitat de les Illes Balears
    tipografías UIB
  3. Neuland, de Octavio Pardo para Philip Morris
    Neuland Octavio Pardo
  4. Wallie, para Wallapop por Íñigo Jerez
    wallie
  5. Paypal Sans, por Klim Type Foundry
    Paypal Sans
  6. Premier Sans, de Toshi Omagari para Monotype
    Premier Sans
  7. Yandex Sans
    Yandex Sans
  8. Neue, de Typotheque para Pentagram. Cliente: The New School.
    Neue
  9. Utzon, para la Sydney Opera House
    utzon
  10. SAS, para la Scandinavian Airlines
    SAS

Para terminar mi selección, no puedo dejar pasar la interesante ópera prima de João MirandaCalma Display; es una ópera prima, interesante

Otras listas

No soy el único que recopila las mejores tipografías de cada año, echa un vistazo a unas cuantas listas:

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Las mejores fuentes gratuitas y de pago [RECOPILATORIO]

¿Te sientes perdido al tener que elegir entre cientos de miles de fuentes? ¿Las ves todas iguales? ¿No sabes cuál comprar o descargar? Quizás pueda ayudarte con este post recopilatorio con mis listas de mejores tipografías:

Mejores fuentes

Introducción

Es absolutamente imposible calcular el número total de fuentes que hay en el mercado, aunque está claro que la cantidad es estratosférica. Con este panorama resulta difícil quedarse con una, de ahí que las listas filtradas por expertos sean de gran ayuda para los que nos dedicamos a esto. Al ver que en español había pocos trabajos de este tipo empecé a recopilar los mejores tipos de letras lanzados el año anterior, y aprovecho este artículo para juntarlos todos; de esa manera puedes matar varios pájaros de un tiro. Que disfrutes, espero haberte ayudado:

Mejores fuentes desde 2012

Cada año escribo un informe con una lista muy personal de las mejores tipografías, tanto gratuitas como de pago (comerciales). Puedes pinchar en cada enlace, se abrirá en una pestaña nueva para no perder el hilo:

Tipografía web

Bonus

Si te ha gustado el artículo puedes agradecérmelo puntuándolo (justo debajo del título), dejando un comentario o compartiéndolo en tus redes sociales. ¡Gracias!

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Las mejores fuentes gratis y de pago de 2015

Como cada año comparto contigo una lista sin un orden concreto donde te muestro lo que más me ha llamado la atención del año pasado, procurando que haya una tipografía de cada categoría representada. Aviso a navegantes: es una selección muy personal, pero está hecha buscando ayudarte a localizar fuentes gratis y comerciales que aporten algo nuevo, que sean únicas, que sirvan para diferentes usos, intentando evitar la repetición o la monotonía.

Mejores fuentes 2015

 

Informe tipográfico del año 2015

La verdad es que poco ha cambiado desde mi anterior informe, hasta me atrevo a decir que 2015 ha sido un año de transición. Monotype sigue ostentando su posición de liderazgo monopolio aunque he de decir que ha sido una grata sorpresa encontrar que bastantes tipografías de mi lista no se vendían en MyFonts. Indagando un poco he visto que sale una buena lista de fundiciones que venden al margen de Monotype y sus filiales: Hoefler, Underware, Frere Jones, Commercial Type, VillageBoldmonday, Production Type, PsType, The Designers Foundry, Colophon, Milieu Grotesque, Grilli Type, Klim Type Foundry, A2-Type, OurTypeProcess Type Foundry, y probablemente alguna más que me dejo. Bravo por ellos, sí señor. En el mercado de fuentes gratuitas Google Fonts y Font Squirrel siguen siendo las referencias.

Por otro lado me entristece contemplar la falta de originalidad de un mercado inundado de clones de DIN, Helvética, Futura y Avenir/Gotham. Lo siento, debo tener muy poca sensibilidad tipográfica, pero no entiendo qué sentido tiene a esta alturas y por qué se han vendido tantas licencias de la FF Real y Neue Haas Grotesk. Entiendo un poco más que haya tantas caligráficas de pincel, al fin y al cabo el porno siempre ha tenido su mercado… pero chicos, es mejor aprender caligrafía y dejarse de tonterías. Cuando hablo de mercado no sólo me refiero a las tipografías comerciales sino a las fuentes gratuitas; aquí la falta de originalidad es más grave pero también se entiende porque están cubriendo un hueco, unas necesidades no satisfechas (más porno, me temo), y cada vez lo hacen con mayor calidad. También se percibe el mismo defecto en los nuevos actores que asoman la cabeza en el Star System: fundiciones orientales como Stawix o Indian Font Foundry, pero sus problemas son de otra índole a los nuestros, aún les queda camino por recorrer.

2015 es sin duda un año de lanzamientos, aunque todavía no somos conscientes de su alcance: en primer lugar vimos nacer Fontstand, un servicio de alquiler de licencias que rompe con todos los moldes de la industria tipográfica, una genial idea que probablemente no llegue muy lejos por el momento en el que aparece (me refiero a que es tarde, sus rivales están muy establecidos). También es curioso que se retome la vieja idea del diseño paramétrico de tipografías —al que yo mismo dediqué 4 años de mi carrera, creando junto a Marc Antoni Malagarriga un programa opensource llamado Constructor para mi tesis doctoral— con varios lanzamientos en la misma línea: Prototypo, con dibujos de Alex Chavot (Production Type), es un proyecto bastante ambicioso (han llegado más lejos que nosotros, no cabe duda) pero sospecho que cobrar por algo así no tiene mucho recorrido. También hemos visto una app de Adobe llamada Project Faces que no parece tener mucha prisa por salir al mercado y Fontself, que promete facilitarte la tarea de crear fuentes desde Illustrator en segundos (ay).

Para terminar una tendencia que he detectado en 2015: multifamilias en un nuevo sentido, donde no se comparte esqueleto sino usos, como Adorn, StorytellerGuessBlend o Nexa Rust. Creo que el tema da para un artículo aparte, de modo que lo dejo apuntado para no aburrirte más y pasar a la lista de mejores fuentes del año 2015. Como siempre, las pongo sin un orden específico, conforme me las encuentro, pero sí que intento que haya variedad. Empecemos:

Mejores fuentes de pago de 2015

  1. Blend, de Sabrina Mariela López (Typesenses)
    Fuente Blend
  2. Camber, de Eduardo Manso
    Fuente Camber
  3. Corporative, de Latinotype
    Fuente Corporative
  4. Buendía, de César Puertas (Boldmonday)
    Fuente Buendia
  5. Trianon, de Loïc Sander (creador de tantas extensiones de Robofont)
    Fuente Trianon
  6. Cowhand, de Toshi Omagari (Monotype)
    Fuente Cowhand
  7. Tripper, de Underware
    Fuente Tripper Underware
  8. Nitti Mostro, de Pieter van Rosmalen (boldmonday)
    Fuente Nitti Mostro
  9. Inés, de Dino dos Santos (DSType)
    Fuente Inés
  10. Irrlicht, de Ari Hausel, basada en una tipografía original de Christian Heinrich Kleukens de 1923
    Fuente Irrlicht
  11. Salamat, de Joluvian y Ale Paul (Sudtipos)
    Fuente Salamat
  12. Transandina, de Fernando Díaz (TipoType)
    Fuente Transandina

Mejores fuentes gratis de 2015

  1. Infini, de Sandrine Nugue
    Fuentes gratuitas: Infini
  2. Atlético, de Lucas Bischoff y Sascha Timplan
    Fuentes gratuitas: Atletico
  3. Libre Caslon, versiones Display y Text, de Pablo Impallari y Rodrigo Fuenzalida
    Fuentes gratuitas: Libre Caslon
  4. Libre Bodoni, de Pablo Impallari y Rodrigo Fuenzalida
    Fuentes gratuitas: Libre Bosoni
  5. Bariol Serif, de Atipo, como siempre en formato «paga lo que quieras»
    Fuente Bariol Serif
  6. Geomanist, de Atipo, como siempre en formato «paga lo que quieras»
    Fuente Geomanist
  7. Butler, de Fabian de Smet (Bélgica)
    Fuentes gratuitas: Butler
  8. Monthoers, de Agga Swist’blnk (Indonesia)
    Fuentes gratuitas: Monthoers
  9. Bukhari, de Mikrojihad Inc. (Indonesia)
    Fuentes gratuitas: Bukhari
  10. Brusher, de Vlad Cristea y Raul Taciu (Rumanía)
    Fuentes gratuitas: Brusher
  11. Besom, de Krisijanis Mezulis y Gatis Vilaks (Letonia)
    Fuentes gratuitas: Besom
  12. Route159, de Sora Sagano (Dotcolon)
    Fuentes gratuitas: Route 159

Bonus: tipografías con algún peso gratis

  1. Galano Grotesque, de Font Fabric
  2. Ebony Heavy & Heavy Italic, de TypeTogether
  3. Intro Rust, de Font Fabric
  4. Ebony Heavy & Heavy Italic, de TypeTogether

Otras listas

Como es costumbre, te dejo una lista de blogueros que también han hecho sus rankings de fuentes gratuitas o de pago:

Bueno, nos vemos en los comentarios, si ve que me he dejado algo o crees que no tengo razón en alguna de mis afirmaciones por favor, no te lo pienses dos veces.

¡Gracias!

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