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Veo tipografía por todas partes

Veo tipografía por todas partes
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En ocasiones veo tipos

En ocasiones veo muertos“, decía Cole, el niño de la película El sexto sentido, con una cara que no se me olvidará jamás. Pues bien, a mí me pasa algo parecido: veo tipografía por todas partes. ¿Es grave, doctor?

La última vez fue el pasado lunes 24 de junio, día de San Juan y día grande de las Hogueras, a fiesta por excelencia de la ciudad de Alicante, donde vivo desde hace 31 años mucho tiempo. Estábamos disfrutando de la última mascletà del concurso de este año (2013) y tras la traca final no se me ocurrió otra cosa que pensar: “esto es tipografía pura, tengo que escribir algo en el blog para explicarlo“. Echa un vistazo a este vídeo casero para hacerte una idea:

Disparada por la pirotecnia Martí, de Onda (Castellón); 150 kilogramos de pólvora puestos al servicio del espectáculo, que duró 7,18 minutos.

Vale, soy un friki. Admitido. Y ahora déjame que te lo explique, a lo mejor hasta te hace gracia: siempre utilizo analogías cotidianas para explicar conceptors tipográficos. Por ejemplo comparo elegir la ropa que te pones cada día con la elección de las tipografías para un trabajo, o el contraste tipográfico con los ingredientes de una paella. Ríete si quieres pero los alumnos lo entienden.

¿Qué tienen en común la tipografía, la ropa, la comida y las mascletades? en todos los casos se trabaja con elementos prefabricados y combinables entre sí. Las letras, las prendas de vestir, los ingredientes y los petardos ya están hechos y tu trabajo consiste en elegir los adecuados, combinarlos y establecer un ritmo y una harmonía que hagan interesante, atractivo o comestible el resultado.

En la mascletà del lunes el ritmo y la potencia fue subiendo como manda la tradición, pero lo que la hizo especial fue los descansos, las pausas entre series, el breve silencio antes del estallido final… fue sublime. Casi como una melodía de rock progresivo. Los que no sois de esta zona quizás os cueste entenderlo porque desde fuera es una costumbre bárbara, pero os aseguro que se le coge el gustillo rápido y se entiende por qué nos gustan tanto los petardos y las tracas.

Te pongo otro ejemplo que entenderá más gente: todo el mundo sabe que una paella o una tortilla de patatas no necesita 20 ingredientes para estar buena. De hecho suelen ser dos, a lo sumo tres, las combinaciones ganadoras. Pero luego hacen un cartel y usan 6 tipografías distintas… es muy difícil hacer un buen cartel con 6 tipografía. No es imposible pero es mejor empezar por el principio.

En la mascletà no se usaron petardos distintos a los de otros días, ni de más variedad. ¿Qué fue lo que cambió?

Venga, piensa un poco…

Un poco más…

Venga, que tú puedes…

tic tac

tic tac

Vale, vale, ya paro con la tontería. La respuesta es:

tic tac

tic tac

Venga ahora sí:

EL SILENCIO. EL VACÍO. LA PAUSA. LA NADA.

Efectivamente, eso es exactamente lo que maneja un diseñador, un cocinero, un músico y un pirotécnico: la elección de los ingredientes y el vacío que los relaciona. Eso es tipografía, el control del vacío. No me he metido en una secta Zen ni nada parecido, es que después de mucho tiempo es la conclusión que saco —a lo mejor debería aprender a cocinar— y cada vez soy más sensible al vacío. El otro día disfruté mucho del silencio entre tracas. Sólo quería compartirlo contigo.

Si tú también ves tipografía por todas partes te animo a que lo compartas aquí y nos cuentes dónde. Gracias por leerme.

 

6 Responses to Veo tipografía por todas partes

  1. Pablo 28/06/2013 at 10:30 #

    En ocasiones veo… tipografía!
    Si, yo también… jaja

    El ejemplo de la comida es buenísimo. De hecho, cualquier diseñador, al oir hablar a un gran cocinero sobre sus platos, puede encontrar paralelismos sobre composición, tipografía, colores, jerarquías… Escucha a Ferran Adrià y verás.
    Para añadir a tu lista, la última vez que relacioné algo insólito con tipografía fue montado en una montaña rusa en Madrid. Mi novia no daba crédito mientras gritaba que quería bajar. De nuevo, mezclar los “elementos” de forma exacta puede hacer que disfrutes o acabes mareado y enfermo (la parte de los gustos da para otro artículo).

    Enhorabuena y gracias por el blog!

    • Daniel Rodríguez 28/06/2013 at 10:38 #

      Gracias Pablo! Alucino con tu ejemplo —en el buen sentido claro—.


      Seguir a en Twitter

  2. Manuel 28/06/2013 at 19:40 #

    Otros tipoenfermos, mucho más viejos y sabios que nosotros (Charles Peignot y Maximilien Vox) discutían en todo momento sobre tipografía, comida y mujeres, llegando incluso a mezclarlo todo. A este respecto, sin embargo, Vox relata en sus memorias: «Me veía en la obligación de moderar el celo de mi cómplice conminándole a no aplicar el término “tipografía” a todo lo que nos gustaba. No, un buen camembert no era necesariamente “tipográfico”; ni una chica guapa.»

  3. Olalla 30/06/2013 at 13:30 #

    Todo esto es un claro ejemplo de “sinestesia tipográfica”, no cabe duda… 😉

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