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Cómo hacer una familia tipográfica completa

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Creo que todos empezamos en esto haciendo nuestra primera tipografía, algo sencillo de un solo peso, y en un momento dado nos planteamos el salto al siguiente nivel: hacer una familia completa. Es un poco como pasar de soltero a casado, empiezas haciendo la cursiva, luego la negrita… cuando te das cuenta te has picado y vas a por la negra (black) y la fina (light), y cuando ya no puedes más se te ocurre hacer la versión ancha (extended) y la estrecha (condensed). Los más viciosos no se contentan con eso y hacen súper-familias con romanas, palos secos, mecanas y lo que se les ponga a tiro.

Si te encuentras en esa fase quizás necesites algo de ayuda para plantear el trabajo sin perder horas y horas con el dichoso método prueba y error. Yo te puedo contar lo que he aprendido hasta ahora:

  1. Completa la versión redonda (también llamada normal, romana o regular)

    A lo mejor te faltan algunos caracteres, en ese caso más vale que la termines antes de seguir. Para saber cuántos caracteres debe tener tu fuente debes decidir cuál va a ser tu público objetivo: si va a ser americano y de la Europa occidental te sobrará con el surtido ISO 8859-1 (también llamado ISO Latin 1, de 256 caracteres) pero si quieres cubrir idiomas de la Europa oriental, africanos, asiáticos y lenguas muertas deberás ampliar la colección hasta el infinito y más acá. Una web muy interesante que acabo de descubrir gracias a Laura Meseguer es Context of Diacritics. Espero que te sirva.

  2. Dibuja las versalitas

    Son versales (también llamadas mayúsculas, capitales y letras de caja alta) del tamaño y peso de las minúsculas, un gran invento tipográfico que desgraciadamente no se usa demasiado. Si quieres currártelo lo primero que debes decidir es si tu trabajo va a usarse online u offline. Lo digo porque los estándares tipográficos que se usan en internet todavía (año 2013) no aplican las características (features) OpenType entre las que se encuentran las versalitas, como sí hacen los programas profesionales de diseño —y no, no incluyo al Word en esa lista—. A efectos prácticos eso significa que una fuente que vaya a usarse en InDesign, Quark, Photoshop o Illustrator puede llevar incorporadas las versalitas mientras que una distribuión para tipografía web consiste en una fuente con la redonda y otra con las versalitas.

    Cortesía de Unos Tipos Duros

    La dificultad de dibujar versalitas, al igual que las letras voladas (superíndices, fracciones, etc.), consiste en mantener el color tipográfico y que estas letras no se vean flacas y desproporcionadas. Si escalas una letra de caja alta para que tenga la altura de una de caja baja, el grosor de las astas se reduce junto con la altura, y hay demasiado blanco en esas letras. Cuando se componen junto a las demás el cerebro detecta el cambio y el texto deja de hacer cosquillitas en los ojos.

    versalitas

    Arriba: Times New Roman
    Abajo: Minion Pro

  3. Dibuja la cursiva/inclinada

    Ahora te toca lo más difícil: encontrar pareja. Si te gustan las cursivas vete preparando, si no siempre te quedará la opción de las inclinadas (típicas parejas de un palo seco grotesco). Dan menos trabajo pero son más feas… las cursivas son versiones de las redondas adaptadas a la velocidad de la escritura manual, con lo que muchas veces su estructura se aleja de la original —los ejemplos clásicos son la aa, la ee, la ff, la gg— mientras que las inclinadas son eso: versiones inclinadas y ligeramente arregladas que se pueden hacer con poco trabajo manual.

    cursivas

    Arriba: Minion Pro regular inclinada 11º
    Abajo: Miinion Pro italic

    De todas maneras no sufras, muchas letras cursivas apenas cambian con respecto a la redonda: bb, cc, dd, ee, hh, ii, jj, kk, ll, mm, ññ, oo, pp, qq, rr, ss, tt, uu, vv, xx, yy, zz. Sólo tendrás que estrecharlas un poco, inclinarlas sobre un 10% más o menos (como punto de partida, luego haces lo que quieres) y retocar los detalles. Algunas macros y programas externos de FontLab te ayudarán a automatizar estas tareas. Cuando tengas dudas sobre la inclinación o el porcentaje de estrechamiento lo más fácil es abrir una buena tipografía con FontLab, medir y tomar decisiones.

  4. Dibuja los diferentes pesos

    En su día ya escribí sobre cómo hacer una versión negrita de tu tipografía. Ahora se trata de ir más lejos y explorar los límites de tu proyecto, desde la letra más fina posible (semifina —semilight—, fina —light—, súperfina —ultralight—, thin, hairline o el nombre que te inventes como flyweight) hasta la más gruesa (más allá de la redonda —regular, roman, normal, plain— tienes la medium y la book —aunque no se ponen de acuerdo y a veces significan lo mismo—, la seminegra —semibold/demibold—, la negrita —bold—, la negra —extrabold/heavy—, la súper-negra —black y más allá —ultrablack/fat y lo que te quieras inventar como sumo—). Lo habitual entre los profesionales es crear ambos extremos de la familia para después ir interpolando los pesos intermedios gracias a una tecnología de Adobe que es interesantísima: Multiple Master.

  5. Dibuja los diferentes anchos

    Ahora puedes repetir el proceso pero en otro eje distinto: anchura. En este eje puedes definir desde las variantes más estrechas (semiestrecha —semicondensed—, estrecha —condensed/narrow—, chupada —ultracondensed/extracondensed/compressed— y lo que te quieras inventar como skyline) hasta las más anchas (semiancha —semiextended/semiexpanded/wide—, ancha —extended— y súper-ancha —extraextended/extraexpanded/ultraextended/ultraexpanded— y lo que te quieras inventar). Echa un vistazo al esquema que uso en clase para explicar esto a mis alumnos (pincha en la imagen para verla con mayor resolución): familia gráfica

  6. Dibuja los diferentes tamaños

    Quizás esto te suene a chino, pero lo cierto es que utilizar un solo dibujo para todos los tamaños —en tipografía decimos cuerpos— es una aberración tipográfica que la tipografía digital heredó de la fotocomposición y ésta a su vez del pantógrafo. Los dibujos de las letras para cuerpos pequeños han de ser más anchos y gruesos, menor contraste, menos detalles y mayor ojo medio (altura de x). Los cuerpos grandes, que a menudo llamamos display, son más finos y estrechos, con mayor contraste, abundantes detalles y menor altura de x. Yo he usado algunas —pocas— familias con 4 dibujos diferentes de las que se instalan con el paquete Adobe Creative Suite, por ejemplo la Garamond Premier Pro. Es más frecuente que los diseñadores apuesten por un dibujo para todos los cuerpos y una versión display para los grandes, por ejemplo la Carmen de Andreu Balius.

  7. Dibuja los diferentes estilos

    Por si tenías poco, hay súper-familias con múltiples estilos, mi favorita es la Thesis de Lucas de Groot (si te gusta la Calibri es culpa suya), que dispone de un palo seco, una romana y un híbrido a medio camino entre las dos. Pero no tienes por qué limitarte a los estilos clásicos, puedes hacer una versión sombreada, decorada, chamuscada, pixelada, bocetada, silueteda… lo que tu imaginación proponga. En el ejemplo anterior Andreu Balius diseñó una versión de Carmen llamada Carmen Fiesta. Échale un vistazo y entenderás mejor el concepto.

Todo esto es un proceso, con lo que es independiente del programa que uses. Yo trabajo con Fontlab por la cantidad de macros, programas e información técnica disponible en la red —casi cualquier duda que te surja ha sido preguntada antes en algún foro, eso sí, en inglés— que te permitirán automatizar tareas y ahorrarte bastante tiempo de producción. No es un programa perfecto, se están durmiendo en los laureles y la competencia viene pisando fuerte, pero le queda aún unos años de recorrido si espabilan un poco. Si optas por FontLab puedes seguir este mini-curso gratuito leyendo cómo ahorrar tiempo dibujando las letras de tu propia tipografía. También puedes echar un vistazo al artículo de Peter Bil’ak sobre diseñar sistemas tipográficos.