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Consideraciones sobre pasta y tipos

Si hace 5 años me hubieran preguntado por los 3 súper-poderes más importantes de un diseñador gráfico, habría puesto en la lista la tipografía y la caligrafía. Hoy mi respuesta sería diferente. Pero si te lo digo ya, lo mismo te piras sin leer, de modo que te haré esperar un poco.

Preámbulo

Han pasado muchas cosas en 5 años.

No te voy a contar en qué ha cambiado mi vida porque a ti lo que te interesa es ser mejor diseñader.

Pues bien, para eso y para llegar a fin de mes, hay ciertas habilidades clave que se me habían escapado. Cuando eres joven —escribo estas líneas con 48 tacos (nada que ver con comida, es una forma española de decir años)— te centras más en la técnica, en la práctica, y crees que serás mejor si te sabes todos los gili-filtros nuevos de Photoshop o cosas por el estilo.

Una vez hice una entrevista para trabajar con Josep Mª Mir, al que admiro muchísimo, y fue realmente amable conmigo. En lugar de decirme que no, me dijo: «debes estudiar tipografía». Supongo que todo esto es culpa suya, jajaja. Él ni se acordará.

Pues tenía razón, la tipografía es algo básico, forma parte del corazón de la disciplina, y a ello me dediqué durante muchos años. Pero había que dar el siguiente paso.

Tú tendrás que darlo también, tarde o temprano, aunque todo en su momento (no es lo mismo estar estudiando todavía, o de prácticas, o recién dado de alta de autónomo, date tiempo para pasar cada etapa).

Quizás se pudiera enseñar esto en la escuela/universidad/chiringuito, no lo tengo claro (debatámoslo), pero en mi opinión —y a riesgo de equivocarme— no irás a ningún sitio sin aprender estas 3 cosas:

  1. Escribir (bien)
  2. Vender (normal)
  3. Hacer dinero (básico)

Puedes cambiar el orden si quieres, los 3 conceptos están relacionados, forman parte de un todo, de un cambio de mentalidad que yo he tardado quizás demasiado tiempo en descubrir.

Vamos a ver cada uno en detalle por si tú puedes llegar allí antes que yo:

Escribir bien, la clave para convencer, persuadir y conectar

Copywritting. Storytelling. Llámalo como quieras. Ahora mismo creo que es más importante que saber hablar (bien) en público y dar bien en cámara juntos —aunque son dos súper-poderes top 10—.

Y no me refiero a tener estilo literario, ni nada complicado.

Se trata de dibujar ideas en la mente de los demás.

Conseguir trasladar una imagen concreta y correcta de ti mismo (marca personal) y del producto que vendes.

Una vez fui a hablar de tipografía con unos estudiantes de máster y, tras preguntarles por qué habían elegido tal o cual tipografía para su proyecto, tuve que dejar la tipografía a un lado y explicarles el truco de la mano peluda.

También soy muy pesado con mis alumnos de grado a la hora de ayudarles a argumentar sus proyectos y cómo dar feedback a sus compañeros.

No se trata de charlatanería ni discursos vacíos. Decisiones bien fundamentadas y bien explicadas. Eso vende. Eso paga tus facturas.

Lo tuve claro al hacer una serie de entrevistas a grandes diseñadores españoles sobre packaging de marca blanca para un libro que estábamos haciendo: ¡qué bien hablan! Pati Núñez, Nacho Lavernia, Enric Aguilera… aquello no era casualidad.

Comencé a estudiar y entonces algo se hizo patente en mi cabeza: escribir mejor hace que pienses mejor, y pensar mejor hace que escribas mejor.

Apareció otro concepto clave, que me hizo mejor diseñador: la estrategia. Haz las cosas con un por qué y un para qué.

Por ejemplo, se puede utilizar el recurso de la intriga para alcanzar tu objetivo: te contaré el truco de la mano peluda si 100 personas se inscriben a la newsletter en 7 días:

Vender, condición sine qua non para llegar a fin de mes

Vender no tiene demasiada buena fama, lo reconozco.

Suena a lago sucio, feo, suena a engañar a la gente.

Pero vender es como comunicar. No puedes no vender. Siempre estás vendiendo un producto (tú), incluso cuando no eres consciente.

Por lo tanto, más vale que aprendas a vender medianamente bien. Tampoco hace falta que seas el lobo de Wall Street… pero aprende a vender, leñe.

Vender también va ligado a ser mejor. Se necesita una actitud correcta, una actitud mejor, que te hará más atractivo, y mejor diseñador.

Necesitarás hablar menos y escuchar más. Aprender qué necesitan tus clientes y los usuarios de los productos que vas a diseñar.

Trazarás una estrategia. Pintarás ideas en la mente de tus clientes. Molarás.

Hablarás y te escucharán. Escribirás y te leerán. Pagarás tus facturas. Todo fetén.

Hacer dinero en lugar de ganar dinero

Ésta es mi última adquisición, el súper-poder supremo, un súper-poder para reunirlos a todos.

Me habría gustado hacer el clic antes, pero cada uno debe recorrer los pasos a su ritmo.

Se trata de un cambio de mentalidad, acompañado de los cambios que te acabo de explicar arriba:

Pasar de ganar dinero a hacer dinero.

Dejar de cambiar tu tiempo por dinero. Empezar a decidir tú cómo disponer de tu tiempo, en lugar de un extraño (jefe).

Hacer que el dinero trabaje para ti. Construir un sistema que genere ingresos pasivos, que no necesite de tu constante intervención.

No sé a dónde me llevará este cambio, estoy en plena transformación.

El accidente y la pandemia me regalaron tiempo para pensar, para detenerme, para formarme, para estudiar.

Pero no abrí ni un libro de tipografía.

La vida me puso delante otras cosas, y quizás algún día te cuente cómo acabó la cosa. O quizás no. Eso sí, lo de contarte lo de la mano peluda depende de ti.

Quizás acabe diseñando otra tipografía, escribiendo otro libro…

En todo caso, ahora el objetivo es ganar tiempo en lugar de ganar dinero. Tiempo para disfrutar pero también para aprender cosas nuevas (japonés entre ellas) y sobre todo expandir mi consciencia (entrenando más Aikido, Kyusho, Yoga, etc.).

Para eso, se debe reducir gastos o aumentar ingresos (pasivos).

¿Cómo puedo hacer yo todo eso?

Te lo habrás preguntado.

Quizás hayas pensado también —yo lo habría hecho— que ahora voy a venderte algo o a recomendarte un producto. Nah.

Soy profesor. De raza. Me mueve ayudar a los demás.

Voy a darte las pistas suficientes para que tú empieces a andar, y cuando tengas preguntas, las contestaré.

Escribir mejor

Para eso creo que hay que hacer 3 cosas:

  1. Escribir sin parar
  2. Leer mucho
  3. Estudiar un poco

Yo lo hice a través de los blogs, yendo de menos a más: primero uno pequeñito sobre Aikido, luego otro más grande sobre tipografía, según iba aprendiendo.

Las ventajas de un blog son innumerables: fortalece tu marca, te acerca a gente interesante que no conoces, te obliga a ponerte en la piel de un público, aprendes tecnología, y otro súper-poder indispensable: marketing digital.

Cuando montes el blog, crea una newsletter inmediatamente, escribir mails a tu público es otra excelente manera de mejorar tu escritura.

También debes leer mucho, sobre todo a aquellos a los que quieras parecerte. Date de alta en newsletters y observa cómo escriben, cómo generan ingresos, cómo tratan de venderte cosas. No compres nada al principio, compara y averigua quién vende mejor. Deduce cómo lo hace y replícalo.

Hay unos pocos genios en esto. Los reconocerás de inmediato, porque no podrás dejar de comprarles todo lo que te venden. Estudia con ellos.

Vender más

Si eres freelance, consigue más clientes, o aprende a cobrar más.

Si tienes un empleo, crea algo que pueda venderse. Si no tienes ganas ni tiempo (excusa barata, pero no entraré al trapo), vende seguros o telefonía móvil en tu tiempo libre. No venderás gran cosa, pero aprenderás un chingo (un huevo).

Vende piedras pintadas, o camisetas, eso da igual. Debes enfrentarte cuanto antes a las objeciones de tu público. Al rechazo. Aceptar un montón de noes por cada sí. Así es el juego.

Con un poco de entrenamiento los noes pasarán a ser algo natural, no los sentirás como un fracaso.

Dejarás de intentar complacer. Dejarás de buscar su aprobación. No se liga vende nada con esa actitud.

También hay formaciones sobre ventas, pero la mayoría que yo he visto están llenas de tópicos y no venderás más. Sólo conozco un caso realmente eficaz, pero si te lo digo pensarás que te estoy vendiendo algo.

Búscalo y encuéntralo. Y compra. Y vende.

Si me has hecho caso y tienes un blog con newsletter, vende. Cobra más caro. Hay un método muy sencillo para averiguar el precio máximo de un producto digital. Quizás te lo cuente junto con el truco de la mano peluda, pero ya sabes…

Hacer dinero mola

Si eres freelance, probablemente vendes servicios. Eso es tu tiempo.

Si eres empleado, vendes tu tiempo.

Puaj.

No vendas tiempo. Vende algo que se venda solo, o que se venda una vez y genere ingresos a largo plazo.

Algo que requiera un mínimo de tu tiempo, y luego a la playa, o a la montaña. O al dojo.

Crea un producto digital: un ebook, una tipografía, una plantilla, un curso.

Recomienda productos físicos que vende y gestiona otro (la logística es un latazo). Cobra comisiones por cada venta.

Es un cambio de mentalidad.

Te pondré un ejemplo de un negocio con esa mentalidad. Con precios de Alicante, tendrás que trasladarlo a tu provincia: aquí un alquiler en un barrio sencillo, de gente trabajadora, no en el centro, ronda los 500€. Comprar ese piso cuesta 60.000€.

Un piso normalito, más céntrico, se alquila en 700. Pero cuesta 120.000€. No es proporcional, ¿lo ves?

Un pisazo en el centro, o un apartamento con vistas al mar cuesta 1.000€ al mes de alquiler, y puede costarte 240.000€.

La jugada es la siguiente: en lugar de hipotecarte en el piso de 120.000, compras 2 pisos de 60.000 y los alquilas por 500 cada uno. Y con esos ingresos te vas a vivir al apartamento de 1.000 € con vistas al mar, o al de 700 al mes y te compras un coche de 300 al mes (o pagas la cuota de autónomos).

Son matemáticas. Sólo tienes que ver la jugada desde todos los ángulos. Y no hacer lo mismo que los demás.

En estos momentos tienes la cabeza rota y quizás algunas objeciones, que no me costaría ni 5 minutos desmontar.

Pero te acabo de mostrar una forma diferente de hacer las cosas. Es lo que importa.

Se requiere valor, sí. Pero el miedo se combate estudiando y midiendo el riesgo.

Se requiere trabajo, sobre todo para prepararte, para cambiar.

También te hará falta suerte. Jamás te diré tontadas del tipo «si lo sueñas, lo conseguirás».

Pero el premio es muy goloso: libertad.

Por ejemplo: piensa en cuántos países caribeños/tropicales puedes vivir por 1.000€ al mes. Son casi 1.200$.

Ahora podría pintar una imagen en tu cabeza, en una playa paradisíaca con tu portátil, trabajando un rato al día, mientras tu dinero trabaja para ti. Podrías rechazar clientes, subir precios, hacer algún proyecto personal pendiente…

Pero es pronto, hay que ir paso a paso. Quizás algún día nos tomemos un mojito en esa playa.

Invitaras tú.

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Mi opinión (no solicitada) sobre el logo de Telefónica

Recientemente, y tras más de 20 años, Telefónica ha presentado una nueva imagen de marca, un rebranding si nos ponemos finos, o un nuevo logo si usamos lenguaje de la calle. Tras recuperarme del susto inicial, y con un par de días de reposo, me dispongo a analizar el resultado en clave tipográfica, para aportar mi granito de arena en ésta nuestra amada disciplina. Esta vez prometo ser más amable…

Antecedentes

La compañía ha cambiado varias veces de imagen, la más notable en 1984, de mano del estudio barcelonés Taula de Disseny. Configuraron un símbolo con una T de caja alta formado por puntos, enmarcado en un círculo; le acompañaba un logotipo en Gill Sans; el conjunto tenía una gran pregnancia, lo que sumado a la ubicuidad de la marca (situada en cada cabina de teléfonos y en cada casa de este país) ayudó a grabarlo en nuestras retinas:

© Alicante Plaza

Tras una efímera versión arcoiris y cursiva, bastante noventera, en 1998 la compañía se lanzaba al mercado internacional y buscó una imagen más cosmopolita. Aún recuerdo el revuelo que causó el tratamiento del acento en la o del nombre de la marca… ¡menos mal que no había Twitter!

La nueva marca gráfica fue desarrollada en los Estados Unidos por The FutureBrand Company, y su implementación costó 40 millones de dólares de la época (casi ná). A mí no me pareció tan mal en su momento, entendía que los diseñadores habían pretendido ocultar el acento con la ligadura fo, haciendo que la terminal de la ascendente de la f se fusionara con la tilde, y que los anglosajones vieran una cosa, y los hispanohablantes otra.

Probablemente se quedaron cortos y el logo pasó a la historia por no tener acento. Pero me parecía valiente apostar por una marca 100% tipográfica, prescindiendo de símbolo, y además de inspiración caligráfica. Bueno, ha durado hasta 2021, poco más de 22 años.

Veintidós años es mucho tiempo, y muchas empresas acaban poniéndose nerviosas. En 2019 la compañía puso en marcha un plan estratégico y ha querido plasmar el supuesto cambio en su representación gráfica. Nada que objetar, pueden gastarse su dinero en lo que les apetezca.

Telefónica pretende que nos creamos que ahora es «más moderna, flexible y digital», como puede leerse en su propia comunicación institucional. Al mismo tiempo, «la nueva identidad también es heredera del legado de una compañía casi centenaria, puesto que Telefónica acaba de cumplir 97 años. Por ello, se trata de un logotipo diferencial pero reconocible, ya que rescata y evoca el creado en 1984».

Pero no se quedan ahí, un poco más abajo afirman que la nueva imagen «encaja, además, con la misión de Telefónica, que sigue firme en su propósito de hacer nuestro mundo más humano, conectando la vida de las personas«.

Con chándal y con tacones, arreglá pero informal. ¡Olé!

No está demasiado claro quién ha resuelto el rompecabezas: al parecer han colaborado con Martin Lambie Nairn, recientemente fallecido, que se había encargado de la imagen de O2, adquirida por Telefónica en 2006; según Víctor Palau, de Gràffica, «también han participado Kantar y WPP, Pons IP, Picnic, Somos-EDT, El Ruso de Rocky y Havas Media». No te pierdas su artículo sobre el rediseño de Telefónica.

Mi opinión

Voy a partir de la base de que, efectivamente, Telefónica necesitaba un cambio de imagen. Aceptamos pulpo. Eso es estrategia, ahí no nos interesa meternos.

Vamos a hablar de la ejecución. Somos diseñadores, o te interesa el diseño, especialmente la tipografía, de modo que veamos qué podemos aportar en ese sentido.

El símbolo

El equipo que ha desarrollado el proyecto optó por la nostalgia, recuperando el concepto de la T de puntos del logo de 1984, reduciendo y sintetizando la forma final a 5 círculos.

Desde luego, como símbolo es muy versátil, se va a adaptar perfectamente a los iconos, avatares, faviconos y demás mini imágenes en baja resolución para pantalla. Punto para ellos. No es demasiado original, pero sin duda cumplirá su cometido.

Respecto al marketing de la nostalgia, personalmente lo encuentro tramposo. Los felices 70 no van a volver. Ni los 80, ni los noventa… el mundo ya nunca será igual después de la transformación que estamos presenciando en directo.

Los de marketing lo saben, pero también saben que echamos de menos esa época en la que los hijos sistemáticamente vivían mejor que sus padres. Y saben que evocar eso vende.

No hay más que ver el rebrand de Burger King, contestado por su rival McDonald’s

El logotipo

Ay, el logotipo…

Aquí la estrategia, en lugar de la nostalgia, es el Blanding. Si no sabes qué es eso, te lo explico a mi manera: se trata de hacer marcas (brands) blandas (blands), que pasan desapercibidas, que son todas iguales, que son tendencia. Son como los vídeos de TikTok, todos iguales…

Piensa, por ejemplo, en lo que está pasando con las marcas de lujo internacionales, o con las tecnológicas… toooodas iguales.

© Nudo Agency

Para mí, crear marca es todo lo contrario, con lo que aquí discrepo radicalmente con los creadores de la nueva marca gráfica de Telefónica. Punto negativo.

La tipografía escogida —o diseñada a medida— tendría que haber sido, siempre según mi modesta opinión y a riesgo de equivocarme, más exclusiva, propia, personal. Que reflejara la personalidad de la marca, que se diferenciara del resto de marcas de la competencia.

La tipografía de Telefónica es un palo seco geométrico, en la estela de las de Google, Netflix, Coca-Cola, Facebook, etc. Todas prácticamente iguales, con sutiles matices.

Se trata de la TT Hoves, de Type Type, licenciada (supongo) con un cambio de nombre molón (Telefónica Sans o algo similar). No sé si se le ha hecho algún cambio, no detecto nada a simple vista.

Lo que más me desconcierta es la estructura cerrada de las letras. No creo que una empresa flexible debiera usar tipografías cerradas, intransitivas, me transmite rigidez… el logo del 84 utilizaba Gill Sans, otro mundo.

Quizás lo hicieron para que la e de caja baja se vieran más circulares y que le hablaran al símbolo… pero entonces ¿por qué no han usado una a de un solo piso, de estructura cursiva, como la de la Futura? ¡La tipografía escogida lo permite! Lo acabo de hacer en su web, y he hecho una captura:

Quizás eso sea lo peor de todo: el logotipo debería estar integrado con el símbolo.

El conjunto

Efectivamente, lo que más me llama la atención es lo desconectado que está el conjunto, lo poco que se hablan el símbolo y el logotipo. Es algo muy grave, en mi opinión, y estoy seguro que los autores lo saben.

Apostaría mi mano izquierda a que todo se debe al proceso, a cómo se ha hecho el proyecto y cuánta gente ha participado. Da la impresión de que al final dos equipos se repartieron las partes, de que hubo imposiciones, descartes que vinieron de arriba, prisas…

¿Y por qué lo sospecho? Porque he visto las aplicaciones de la marca, son espectaculares, esa gente sabe lo que hace. No me creo que no hayan sido capaces de hacerlo bien en la marca. No cuela.

Personalmente, me quedo con las aplicaciones. Imagino que la marca sufrirá algún retoque próximamente, para solucionar la integración de sus elementos… y si no, ¡pues no pasa nada!

Seguiremos disfrutando y aprendiendo de los proyectos de los demás.


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Un tipo estrellado, pero un tipo con suerte

En agosto de 2018 mi familia y yo sobrevivimos milagrosamente a un espectacular accidente de tráfico. Escribo estas líneas utilizando sólo 6 dedos, los otros 4 no me hacen mucho caso… no sufras, estoy bien; pero como comprenderás, mi vida no ha vuelto a ser la misma, y lo mismo le pasará al blog. Ha estado parado mucho tiempo, y vuelvo a escribir con ganas de hablar de otras cosas que tienen que ver más con la vida que con la tipografía.

Me gustaría compartir contigo unos pensamientos sobre el éxito y el fracaso… quizás te ayuden! Escribí una versión un poco más corta para animar a un amiguete que había tenido que cerrar su empresa, una start-up tecnológica basada en la tipografía. Yo había perdido mis ahorros invirtiendo en una locura parecida, y sé lo difícil que es conseguir que una aventura así cuaje, sobreviva, y no digamos triunfe.

Esto fue lo que le dije:

Los seres humanos —incluidos los diseñadores— tendemos a pensar que, cuando un proyecto sale bien, ha sido mérito nuestro. Estamos acostumbrados a ver a gente supuestamente exitosa dando charlas de lo bien que lo han hecho, lo duro que trabajaron, lo mucho que desearon y visualizaron el éxito… y lo peor son los consejos que dan: que no te rindas, que si lo sueñas con fuerza se cumple, que persigas tus sueños, que seas positivo, que equivocarse es maravilloso… no sigo que me cabreo.

¿Quieres saber qué es lo que me molesta tanto de todo ese discurso? Sus premisas; las premisas son importantísimas, cuando alguien quiere engañarte, lo hará colándote una premisa falsa y construirá un argumento lógico apoyado en ella. Por ejemplo: yo triunfé porque me esforcé (los que fracasan no se esforzaron), porque lo deseé con fuerza (los que fracasan, no), porque tengo talento (los que fracasan, no), porque perseveré (los que fracasan, no), porque fui valiente y seguí mis sueños (los que fracasan, no), porque aprendí de mis errores (los que fracasaron, no)… así hasta el infinito y más allá.

La realidad, en mi opinión y a riesgo de equivocarme, es bien distinta: la misma idea, pensada por la misma persona en dos momentos diferentes, da resultados diferentes. En dos lugares diferentes, da resultados diferentes. Con socios y proveedores distintos, da resultados diferentes… el éxito de una idea es una suma de talento y casualidad, por eso hay ideas regulares —incluso malas— que triunfan, personas con poco talento que triunfan, o ideas calcadas a otras que fracasaron y ahora triunfan. Se trata de estar en el momento y lugar adecuados, y tener suficiente talento, mentalidad y valor para poner la idea en marcha.

Tener suerte

Tú tienes que trabajar duro, tener fe y defender tu idea, debe tener talento, perseverancia y valor. Pero eso sólo es el 50%. El resto es SUERTE. Suerte de conocer a ese socio que te ayudará, suerte de lanzar el proyecto al mercado en el momento adecuado, suerte de encontrar a ese proveedor clave que hará que tu producto sea el mejor, etc. Si quieres cambia los porcentajes al 40-60 o al 60-40, me da igual. La suerte es súper importante, y en principio (eso es otro debate) no depende de uno mismo.

Hay dos tipos de suerte: una macro y una micro. La macro es tener suerte de haber nacido en un país rico, por ejemplo, o en una familia de clase media, o en una época de bonanza, cosas así; la micro son esas casualidades que te hacen conocer a la persona adecuada en el lugar y momento adecuados, o tropezarte con algo que te da acceso a financiación, becas, o encontrar de repente un libro o web que te lleva a encontrar una solución y cosas así.

Por ejemplo, todos los éxitos que yo consiga después de salvar la vida milagrosamente, se deberán principalmente a que estoy vivo, y eso es SUERTE. Tampoco me quitaré mérito cuando triunfe, pero intentaré poner cada cosa en su sitio, relativizar mi éxito y no alimentar mi ego. También soy consciente de que soy afortunado por haber nacido en España, Europa, en una familia de clase media, haber tenido acceso a los estudios que yo escogí, poder irme a Barcelona a estudiar… claro que después me esforcé por hacer las cosas bien, pero partía de una posición de ventaja sobre mucha gente que no tuvo tanta suerte.

Conclusión

Soy un tipo estrellado, pero un tipo con suerte. Mi cirujano es Pedro Cavadas. Muevo los dedos de mi mano izquierda gracias a él; ya no podré tocar la guitarra de nuevo, porque he perdido la motricidad fina, pero puedo entrecerrar el puño y sujetar objetos. Si me hubiera operado el cirujano joven de mi hospital en Alicante, ¿qué habría pasado? Nunca lo sabré, la respuesta está en otro universo paralelo. Pero hay algo que sí sé: soy un tipo con suerte.

¿A dónde quiero llegar con todo esto? mira, cuando sientas que has fracasado, puedes probar lo siguiente: recuerda que has tenido mala suerte y no te castigues demasiado. Piensa bien si quieres y merece la pena volver a intentarlo, cambiando cosas, o pasar a otro proyecto, y disfruta todo lo que puedas del proceso. Estás vivo, recuerda ese pequeño milagro diario de los que aún respiramos. Cuando triunfes, tampoco te lo creas mucho, porque sabes que en parte ha sido suerte, y mantente humilde y sencillo, y disfruta todo lo que puedas del proceso. Ésa es mi filosofía. La de un tipo estrellado, pero un tipo con suerte.

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Las mejores tipografías de 2016

Mucha gente anda perdida a la hora de escoger tipografías para sus proyectos, por eso me gusta hacer estos recopilatorios de las mejores fuentes (tipos de letras, si lo prefieres) de cada año. Si te sirve de ayuda, los voy recopilando en un único artículo donde podrás ver mi selección de las mejores tipografías desde 2012. Ahora vamos con las mejores tipografías de 2016:

Mejores-tipos-de-letras-2016

Mi resumen del año

2016 ha sido, sin duda, el año de las variable fonts (OpenType Font Variations), una tecnología que estamos viendo desarrollarse a toda pastilla, apoyada con decisión por los gigantes tecnológicos Google, Apple, Adobe y microsoft. Si tuviera que definirlo en pocas palabras, han inventado la sopa de ajo. A principios de los noventa, en plena guerra tipográfica (font wars, si quieres curiosear busca en inglés), Adobe lanzó su tecnología Múltiple Master y Apple contraatacó con TrueType GX, dos grandes fiascos en ventas que no llegaron más lejos porque nadie las necesitaba y porque no fueron capaces de sumar para establecer un estándar. Tan solo la tecnología Múltiple Master sobrevivió gracias a un pequeño ejército de diseñadores de tipos que la usan para acelerar su flujo de trabajo (si quieres saber más sobre el tema, hay un capítulo entero de mi libro Manual de tipografía digital sobre inerpolación, flujos de trabajo y Múltiple Master)

Como en cada irrupción de una nueva tecnológica, hay voces a favor y voces en contra, de modo que nos toca leer y escuchar lo que nos dice cada uno, entendiendo siempre quién escribe y desde qué posición: no es lo mismo ser escribir sobre variable fonts habiendo participado en su desarrollo (como John Hudson, autor del primer artículo) que hacerlo desde una posición externa como diseñador de tipos (como Matthew But­t­er­ick, autor del segundo). Cada uno nos ofrece una visión desde la orilla del río en la que se encuentran; navega entre ellas y encontrarás la salida al mar…

Bonus: si quieres trastear y ver una buena colección de variable fonos, tienes que visitar AxisPraxis. Podrás cambiar tamaños, espacios, lo que quieras… en directo y ¡todo con una sola fuente (archivo)!

En un segundo plano más discreto tenemos las layerable chromatic fonts, otra tecnología con un dudoso —siempre en mi opinión— recorrido, que permite superponer diferentes partes de las letras en diferentes colores. Si quieres ver el efecto, tendrás que usar Firefox (el resto de navegadores aún no lo admiten) y visitar la web de la tipografía Bixa.

También me ha llamado la atención lo rápido que se ha incorporado el público no profesional al mercado de compra de licencias tipográficas. Sin ir mas lejos, Nicky Laatz facturó 1 millón de dólares en CreativeMarket.com vendiendo sus fuentes cuquis —cursivas caligráficas en su mayor parte— con unas cifras al alcance de muy pocos diseñadores profesionales.

En el mercado de fuentes gratuitas Google Fonts y Font Squirrel siguen siendo las referencias, pero se ha incorporado con fuerza Behance, una web de portafolios donde los diseñadores dejan sus tipografías para descarga gratuita; el problema, claro está, es que no hay acceso a un catálogo, ni posibilidades de filtrar ni buscar la tipografía que necesitas.

En el mercado profesional, un año más, las tipografías más vendidas han sido las pertenecientes a dos categorías opuestas: palos secos geométricos (geometric sans) y cursivas caligráficas (script) muy gestuales e informales. También se ha consolidado el éxito de las nuevas súper-familias multiusos (en algún sitio he leído que las llaman toolkit families), compuestas por tipografías que no están emparentadas pero combinan/contrastan de maravilla (ya te hablé de ellas en la selección del 2015). De todas formas, mi selección no está hecha desde el punto de vista de los productos más vendidos, me he centrado en las tipografías que más me han sorprendido, aportado y seducido, aquellas que me compraría sin pensarlo:

Fuentes de pago

  1. Multi, de Laura Meseguer, sin duda alguna lo mejor de 2016, una reinterpretación de lo que debe ser un palo seco (sans serif) en el siglo XXI. Para mí es, sin duda alguna, la nueva Helvetica, y si no pasa a la historia como tal es porque Laura no se llama Laura van Meseguen…
    Multi
  2. Aktiv Grotesk, reinterpretación de las grotescas por Dalton Maag, un híbrido con lo mejor de Helvetica y Univers; además puedes descargarla, probarla y si encaja en tu proyecto, pagar la licencia después (si eres estudiante la puedes usar gratis).
    Aktiv Grotesk
  3. Pensum Pro, de Nils Thomsen, una tipografía para editorial bien interesante, con unas cursivas de infarto. Pensada para cuerpos de lectura, intuyo que puede dar juego incluso en usos display.
    Pensum Pro
  4. Nordvest y Chercán, dos tipografías de contraste inverso, una romana y otra de palo seco; creo que estamos ante otra tendencia para los próximos años (en las mejores tipografías de 2014 ya estaba la Signo de Rui Abreu).
    Nordvest
    Chercán
  5. Brother 1816, de Ignacio Corbo y Fernando Díaz (TipoType), no suelo rendirme a las tendencias, me aburro cuando todo el mundo hace lo mismo… por eso me ha sorprendido gratamente esta tipografía de palo (sans serif) a medio camino entre una geométrica y una humanista. Bravo.
    Brother 1816
  6. Sagona, de Rene Bieder: ¿hacía falta otra clarendona? Quizás no, pero Sagona es tan sexy…
    Sagona
  7. Intelo, de Galin Kastelov: otro de los best-sellers de 2016, una neo-grotesca con personalidad propia (y eso es lo que buscamos en una tipografía, que tenga carácter, ¿no?)
    Intelo
  8. Between, de Akira Kobayashi: una familia con 3 estilos diferentes, pero no al estilo tradicional (un mismo esqueleto, diferentes acabados), aquí nos encontramos con 3 estructuras diferentes que comparten un mismo acabado. De lo sencillo que es, me parece una genialidad (japonés tenía que ser).
    Between
  9. Zeitung Pro, de Underware: junto con Letterror, los mayores pioneros en unir tecnología y tipografía, en este caso con una variable font. Imprescindible.
    Zeitung
  10. Zico, de Marko Hrastovec, una súper-familia tradicional con un palo seco, una mecana (slab serif) y una versión display. Perfecta cuando necesites algo robusto, fuerte, ancho… Zico es como un jugador de rugby hecho tipografía.
    Zico
  11. Operator, de Hoefler & Co: por fin una monoespaciada decente… estas tipografías suelen ser bien feas debido a su principal característica —todos los caracteres deben tener el mismo ancho (técnicamente le llamamos grueso)— que obliga a que las letras estrechas se ensanchen y viceversa.
    Operator
  12. Duplicate Soft, complemento de la súper-familia Duplicate, creada en 2013, que he descubierto este año. Es una reinterpretación magistral de la Antique Olive, una auténtica pasada.
    Duplicate Soft
  13. Pathos, de Rui Abreu: comienza a ser uno de mis fijos, un gran diseñador de tipos portugués al que tuve la suerte de conocer en persona hace poco. Esta tipografía es una exploración de hasta qué punto pueden crecer las patillas (remates, serifas) de una tipografía… no será un éxito de ventas pero tiene mucha personalidad.
    Pathos
  14. Di Mare, de Ksenia Belobrova: hay que saber mucho para hacer una cosa así; no puedo decir mucho más, es simplemente espectacular…
    Di mare
  15. Sharp Sans, una tipografía que nació como un encargo para la campaña de Hillary Clinton y que ha acabado siendo uno de los palos secos geométricos más vendidos del año.
    Sahrp Sans

Fuentes gratis

  1. Libre Franklin, de Pablo Impallari: alternativa gratuita a la Franklin Gothic
    Libre Franklin
  2. Knile, de Atipo: otro de los fijos de esta sección, la redonda y la cursiva son gratuitas, la familia completa está a precio de derribo. Perfecta si necesitas una Rockwell gratis (y más moderna).
    Knile
  3. Fredoka, un poco chusquera, pero puede ayudarte si busca un palo seco geométrico de acabado redondeado.
    Fredoka
  4. Kano, sabe a Kabel, pero contenida.
    Kano
  5. Terry Junior, de Linotype: una tipografía casual, infantil, perfecta para rotular textos informales. ¿Ves como no necesitas la Comic Sans?
    Terry Junior
  6. Vesper Libre, una tipografía de gran contraste, aspecto clásico-contemporáneo, con aspecto de tipografía de periódico, tiene que ir bien para un blog…
    Vesper Libre
  7. Coiny, gordita y salada, perfecta para logotipos y titulares.
    Coiny
  8. Bungee, redondeada y cuadrada, grandota y tecnológica.
    Bungee
  9. Cormorant Garamond, si quieres una Garamond gratuita, hay varias, empieza por ésta.
    Cormorant Garamond
  10. Work Sans, aunque se lanzó en 2015, la hemos descubierto en 2016, pero el blog es mío y…
    Work Sans

Nueva sección: custom fonts

Llevo un tiempo recopilando casos de tipografías hechas a medida, de modo que era sólo cuestión de tiempo que naciera esta sección. Esta lista está ordenada de manera aleatoria:

  1. UOC, de Jordi Embodas para Mucho: parece que las universidades se están animando a encargar tipografías corporativas a medida…
    UOC
  2. UIB, de Damià Rotger para la Universitat de les Illes Balears
    tipografías UIB
  3. Neuland, de Octavio Pardo para Philip Morris
    Neuland Octavio Pardo
  4. Wallie, para Wallapop por Íñigo Jerez
    wallie
  5. Paypal Sans, por Klim Type Foundry
    Paypal Sans
  6. Premier Sans, de Toshi Omagari para Monotype
    Premier Sans
  7. Yandex Sans
    Yandex Sans
  8. Neue, de Typotheque para Pentagram. Cliente: The New School.
    Neue
  9. Utzon, para la Sydney Opera House
    utzon
  10. SAS, para la Scandinavian Airlines
    SAS

Para terminar mi selección, no puedo dejar pasar la interesante ópera prima de João MirandaCalma Display; es una ópera prima, interesante

Otras listas

No soy el único que recopila las mejores tipografías de cada año, echa un vistazo a unas cuantas listas:

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Las mejores fuentes gratuitas y de pago [RECOPILATORIO]

¿Te sientes perdido al tener que elegir entre cientos de miles de fuentes? ¿Las ves todas iguales? ¿No sabes cuál comprar o descargar? Quizás pueda ayudarte con este post recopilatorio con mis listas de mejores tipografías:

Mejores fuentes

Introducción

Es absolutamente imposible calcular el número total de fuentes que hay en el mercado, aunque está claro que la cantidad es estratosférica. Con este panorama resulta difícil quedarse con una, de ahí que las listas filtradas por expertos sean de gran ayuda para los que nos dedicamos a esto. Al ver que en español había pocos trabajos de este tipo empecé a recopilar los mejores tipos de letras lanzados el año anterior, y aprovecho este artículo para juntarlos todos; de esa manera puedes matar varios pájaros de un tiro. Que disfrutes, espero haberte ayudado:

Mejores fuentes desde 2012

Cada año escribo un informe con una lista muy personal de las mejores tipografías, tanto gratuitas como de pago (comerciales). Puedes pinchar en cada enlace, se abrirá en una pestaña nueva para no perder el hilo:

Tipografía web

Bonus

Si te ha gustado el artículo puedes agradecérmelo puntuándolo (justo debajo del título), dejando un comentario o compartiéndolo en tus redes sociales. ¡Gracias!

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Las mejores fuentes gratis y de pago de 2015

Como cada año comparto contigo una lista sin un orden concreto donde te muestro lo que más me ha llamado la atención del año pasado, procurando que haya una tipografía de cada categoría representada. Aviso a navegantes: es una selección muy personal, pero está hecha buscando ayudarte a localizar fuentes gratis y comerciales que aporten algo nuevo, que sean únicas, que sirvan para diferentes usos, intentando evitar la repetición o la monotonía.

Mejores fuentes 2015

 

Informe tipográfico del año 2015

La verdad es que poco ha cambiado desde mi anterior informe, hasta me atrevo a decir que 2015 ha sido un año de transición. Monotype sigue ostentando su posición de liderazgo monopolio aunque he de decir que ha sido una grata sorpresa encontrar que bastantes tipografías de mi lista no se vendían en MyFonts. Indagando un poco he visto que sale una buena lista de fundiciones que venden al margen de Monotype y sus filiales: Hoefler, Underware, Frere Jones, Commercial Type, VillageBoldmonday, Production Type, PsType, The Designers Foundry, Colophon, Milieu Grotesque, Grilli Type, Klim Type Foundry, A2-Type, OurTypeProcess Type Foundry, y probablemente alguna más que me dejo. Bravo por ellos, sí señor. En el mercado de fuentes gratuitas Google Fonts y Font Squirrel siguen siendo las referencias.

Por otro lado me entristece contemplar la falta de originalidad de un mercado inundado de clones de DIN, Helvética, Futura y Avenir/Gotham. Lo siento, debo tener muy poca sensibilidad tipográfica, pero no entiendo qué sentido tiene a esta alturas y por qué se han vendido tantas licencias de la FF Real y Neue Haas Grotesk. Entiendo un poco más que haya tantas caligráficas de pincel, al fin y al cabo el porno siempre ha tenido su mercado… pero chicos, es mejor aprender caligrafía y dejarse de tonterías. Cuando hablo de mercado no sólo me refiero a las tipografías comerciales sino a las fuentes gratuitas; aquí la falta de originalidad es más grave pero también se entiende porque están cubriendo un hueco, unas necesidades no satisfechas (más porno, me temo), y cada vez lo hacen con mayor calidad. También se percibe el mismo defecto en los nuevos actores que asoman la cabeza en el Star System: fundiciones orientales como Stawix o Indian Font Foundry, pero sus problemas son de otra índole a los nuestros, aún les queda camino por recorrer.

2015 es sin duda un año de lanzamientos, aunque todavía no somos conscientes de su alcance: en primer lugar vimos nacer Fontstand, un servicio de alquiler de licencias que rompe con todos los moldes de la industria tipográfica, una genial idea que probablemente no llegue muy lejos por el momento en el que aparece (me refiero a que es tarde, sus rivales están muy establecidos). También es curioso que se retome la vieja idea del diseño paramétrico de tipografías —al que yo mismo dediqué 4 años de mi carrera, creando junto a Marc Antoni Malagarriga un programa opensource llamado Constructor para mi tesis doctoral— con varios lanzamientos en la misma línea: Prototypo, con dibujos de Alex Chavot (Production Type), es un proyecto bastante ambicioso (han llegado más lejos que nosotros, no cabe duda) pero sospecho que cobrar por algo así no tiene mucho recorrido. También hemos visto una app de Adobe llamada Project Faces que no parece tener mucha prisa por salir al mercado y Fontself, que promete facilitarte la tarea de crear fuentes desde Illustrator en segundos (ay).

Para terminar una tendencia que he detectado en 2015: multifamilias en un nuevo sentido, donde no se comparte esqueleto sino usos, como Adorn, StorytellerGuessBlend o Nexa Rust. Creo que el tema da para un artículo aparte, de modo que lo dejo apuntado para no aburrirte más y pasar a la lista de mejores fuentes del año 2015. Como siempre, las pongo sin un orden específico, conforme me las encuentro, pero sí que intento que haya variedad. Empecemos:

Mejores fuentes de pago de 2015

  1. Blend, de Sabrina Mariela López (Typesenses)
    Fuente Blend
  2. Camber, de Eduardo Manso
    Fuente Camber
  3. Corporative, de Latinotype
    Fuente Corporative
  4. Buendía, de César Puertas (Boldmonday)
    Fuente Buendia
  5. Trianon, de Loïc Sander (creador de tantas extensiones de Robofont)
    Fuente Trianon
  6. Cowhand, de Toshi Omagari (Monotype)
    Fuente Cowhand
  7. Tripper, de Underware
    Fuente Tripper Underware
  8. Nitti Mostro, de Pieter van Rosmalen (boldmonday)
    Fuente Nitti Mostro
  9. Inés, de Dino dos Santos (DSType)
    Fuente Inés
  10. Irrlicht, de Ari Hausel, basada en una tipografía original de Christian Heinrich Kleukens de 1923
    Fuente Irrlicht
  11. Salamat, de Joluvian y Ale Paul (Sudtipos)
    Fuente Salamat
  12. Transandina, de Fernando Díaz (TipoType)
    Fuente Transandina

Mejores fuentes gratis de 2015

  1. Infini, de Sandrine Nugue
    Fuentes gratuitas: Infini
  2. Atlético, de Lucas Bischoff y Sascha Timplan
    Fuentes gratuitas: Atletico
  3. Libre Caslon, versiones Display y Text, de Pablo Impallari y Rodrigo Fuenzalida
    Fuentes gratuitas: Libre Caslon
  4. Libre Bodoni, de Pablo Impallari y Rodrigo Fuenzalida
    Fuentes gratuitas: Libre Bosoni
  5. Bariol Serif, de Atipo, como siempre en formato «paga lo que quieras»
    Fuente Bariol Serif
  6. Geomanist, de Atipo, como siempre en formato «paga lo que quieras»
    Fuente Geomanist
  7. Butler, de Fabian de Smet (Bélgica)
    Fuentes gratuitas: Butler
  8. Monthoers, de Agga Swist’blnk (Indonesia)
    Fuentes gratuitas: Monthoers
  9. Bukhari, de Mikrojihad Inc. (Indonesia)
    Fuentes gratuitas: Bukhari
  10. Brusher, de Vlad Cristea y Raul Taciu (Rumanía)
    Fuentes gratuitas: Brusher
  11. Besom, de Krisijanis Mezulis y Gatis Vilaks (Letonia)
    Fuentes gratuitas: Besom
  12. Route159, de Sora Sagano (Dotcolon)
    Fuentes gratuitas: Route 159

Bonus: tipografías con algún peso gratis

  1. Galano Grotesque, de Font Fabric
  2. Ebony Heavy & Heavy Italic, de TypeTogether
  3. Intro Rust, de Font Fabric
  4. Ebony Heavy & Heavy Italic, de TypeTogether

Otras listas

Como es costumbre, te dejo una lista de blogueros que también han hecho sus rankings de fuentes gratuitas o de pago:

Bueno, nos vemos en los comentarios, si ve que me he dejado algo o crees que no tengo razón en alguna de mis afirmaciones por favor, no te lo pienses dos veces.

¡Gracias!

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Tipos de letras: esto es lo primero que debes saber

Una guía sincera y sencilla para principiantes sobre cómo y dónde conseguir tipos de letras de calidad para todos los bolsillos tipos de letras

Empecemos

Lo primero que debes saber es cómo se llama lo que buscas en las webs especializadas: por tipos de letras no encontrarás gran cosa porque el término que utilizamos en nuestro gremio es fuentes o tipografías (en inglés fonts y typefaces). Llamamos tipos a cada una de las piezas que forman una póliza, pero tipos de letra… no sé, mejor cambia el chip y utiliza la terminología profesional.

La diferencia entre fuente y tipografía prácticamente se ha difuminado desde que la tipografía es digital; cuando la tipografía era en formato físico sí tenía sentido separar ambos términos porque cada tipografía (Times New Roman negrita, por ejemplo) necesitaba de una fundición —fuente— para cada cuerpo —tamaño de letra—. La estructura era:

  1. familia tipográfica (Times New Roman),
  2. tipografía (Times New Roman redonda, negrita, cursiva o negrita cursiva) y
  3. fuente (la caja llena de tipos en un cuerpo determinado, por ejemplo 12 puntos).

En tipografía digital un sólo archivo sirve para todos los tamaños, con lo que sólo hacen falta dos niveles; en la práctica esto ha derivado en dos opciones:

  1. llamar tipografía a la familia tipográfica (Times) y fuente a cada archivo (Times negrita) o
  2. hacer que tipografía y fuente sean equivalentes; yo me inclino por esta segunda opción.

Si ha habido suerte y me he explicado bien, el siguiente paso es saber dónde se pueden conseguir buenas tipografías. Como eso de piratear está feo asumo que te quedan dos opciones:

Tipografías gratis para todos los casos

Para mis alumnos de la universidad tipos gratis es sinónimo de Dafont y en cada curso me toca explicarles que —por su bien y el de los ojos de sus clientes y usuarios— deben explorar otras opciones menos saturadas de basura tipográfica. Por lo general prefiero advertir a prohibir, y sé también que el sistema de etiquetado de Dafont es inigualable (de hecho estoy seguro que es la fuente de su éxito, porque la calidad de sus tipografías es más que dudosa) por lo que debo avisarte: las probabilidades de que lo que te descargues de Dafont sea de baja calidad son altísimas, se necesita de un afilado sentido tipográfico para separar el grano de la paja.

Las alternativas que te propongo son FontSquirrel y Google Fonts. La primera muestra una colección de tipografías gratuitas disponibles para descargar y en muchos casos para ser instaladas en tu servidor y usadas en tu web. La segunda es un servicio en la nube de tipografías gratuitas y también 100% de uso comercial listas para usarse sin necesidad de instalar nada. Ambas plataformas son un buen recurso tipográfico aunque en Google Fonts también hay bastante basurilla, especialmente la que se incluyó en su etapa más temprana, antes de empezar a aplicar criterios de selección y encargo con ayuda de tipógrafos expertos de todo el mundo.

fontsquirrel

Captura de pantalla de FontSquirrel

googlefonts

Captura de pantalla de Google Fonts

Tipografías de pago o comerciales para todos los bolsillos

Si el proyecto admite una pequeña inversión piensa que puedes alquilar o adquirir una licencia de uso de una tipografía de calidad, con todos los caracteres que necesitas (y más) y la ventaja añadida de una mayor exclusividad porque habrá menos usuarios que la tengan. En las tiendas donde puedes encontrar este tipo de productos la cantidad de basura tipográfica es mínima, si acaso el peligro es encontrar refritos y copias de tipografías clásicas a buen precio y poca personalidad. Pasemos a ver dos o tres de opciones donde comprar:

  1. MyFonts: es el mayor supermercado tipográfico del mundo, donde yo compro mis tipografías (prefiero recomendar siempre los productos que uso y conozco mejor). Es propiedad de Monotype, la mayor empresa tipográfica del planeta.
    myfonts
  2. Typekit: el concepto de tarifa plana aplicado a la tipografía, esta vez de la mano de Adobe. Pagas una cuota y tienes acceso a un catálogo bastante completo que te permite tanto usar las fuentes online (para tu web) como offline (en tu ordenador).
    typekit
  3. Fontstand: no lo he probado aún pero la idea es tan buena que me atrevo a recomendarla con los ojos cerrados; se trata de alquilar las tipografías por meses y a precios ridículos (1,5€ por fuente), aunque el repertorio no es tan grande como el de Typekit.
    fontstand

Cómo elegir una tipografía sin tener ni idea

Si te abruma la cantidad de tipografías disponibles y nunca sabes cuál elegir no te agobies, es lo normal cuando alguien empieza en diseño gráfico o sólo pretende hacer una breve incursión para ahorrarse unos eurillos (para luego darse cuenta de que es más caro hacerlo tú que encargarlo, pero eso ya es otra historia). En estos casos lo mejor es dejarse guiar por un experto en la materia y dejar que filtren y seleccionen las mejores tipografías para reducir la selección a unas pocas decenas de tipografías. Veamos unos cuantos ejemplos para que sepas de quién te puedes fiar:

Cómo elegir la pareja ideal para la tipografía escogida:

En mi blog tienes también listas de mis favoritas y de las mejores tipografías de Google Fonts que te podrán servir:

Bueno, te he prometido una guía breve de modo que lo voy a dejar aquí, iré añadiendo algunos enlaces conforme me vaya tropezando con ellos, te espero en los comentarios por si quieres añadir o discutir (en el buen sentido) algo.

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Las tipografías cuentan historias, descubre cómo

Ayer tuve la suerte de compartir clase con Rodrigo Brod, profesor de diseño y tipografía de la Universidad brasileña de Univates (Lajeado, Río Grande del Sur). Había programada una actividad que consistía en elegir una tipografía que transmitiese lo mejor posible la personalidad de 4 cantantes, 4 actores y 4 países. Los alumnos pusieron sus trabajos en el panel de corcho y comenzó la discusión para ayudarles a entender lo que estaba pasando. Mi intervención se limitó a apoyar a Rodrigo y en un momento determinado les conté cuáles eran las dos principios semióticos que operaban en la creación de significado en una tipografía. Tuve la sensación (por las caras y los ojitos brillantes) de haber ayudado, de modo que comparto con vosotros este pequeño descubrimiento que hice hace no mucho.

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Al grano: tal y como yo lo entiendo la tipografía transmite historias porque tiene dos capas de significado; la primera es la de la palabra misma que se escribe (función informativa, poner en forma la palabra) y la segunda es gramática (función comunicativa, poner en común el concepto).

Esta segunda capa opera bajo dos principios semióticos bien conocidos por todos: la connotación y la metáfora. Vamos a verlas con detalle:

Connotación

Si pensamos en una tipografía gótica automáticamente la asociamos con Alemania, cerveza o iglesias y religión. ¿Qué hay dentro de la tipografía que tenga que ver con estos conceptos? Poco o nada, salvo el uso que históricamente se ha hecho de estas letras en diferentes ámbitos o productos. El uso prolongado de un alfabeto crea una imagen colectiva que se convierte en un potencial recurso de creación de significado cuando la tipografía se utiliza en el contexto adecuado.

¿Cómo puede ayudarte el proceso de connotación para escoger una tipografía u otra? Cuando tengas un encargo entre manos estudia los usos que se han hecho de las tipografías que estás eligiendo y sé consciente de lo que connotan para el público al que te diriges; lo mismo pasa con los colores, el negro es el color del luto en los países occidentales pero ojo, en Japón es el blanco. Debes estudiar el contexto siempre antes de empezar a tomar decisiones gráficas.

Para esto es importante saber en qué momento histórico se diseñó la tipografía, con qué función o para qué productos y si es posible en qué contextos se ha utilizado previamente que puedan haber generado una imagen en el subconsciente del colectivo al que te diriges.

Metáfora

Cuando no se conoce el origen o el uso de una tipografía también puede transmitir un concepto pero a través de otro principio semiótico: la metáfora. En la famosa canción Sabor de amor, del grupo español Danza Invisible el estribillo reza así:

Labios de fresa sabor de amor,
Pulpa de la fruta de la pasión.

La metáfora labios de fresa consiste en describir los labios a través de su semejanza con la fruta; se podría decir tus labios son dulces, rojos y carnosos, tus labios son dulces, rojos y carnosos como una fresa pero se opta por la metáfora por ser más sutil y poética, sustituyendo carnosos por una fruta dulce, roja y carnosa, dejando que el lector interactúe y haga el trabajo de asociación, mucho más rico y complejo en matices. Cada lector, en función de su experiencia con las fresas, interpretará algo distinto y a eso le llamamos subjetividad (porque somos sujetos, no objetos).

De esta forma cuando escogemos una tipografía redondeada podemos definirla como amable, cercana e incluso femenina. Los alfabetos angulosos pueden ser fríos, distantes tecnológicos y masculinos. Y así hasta el infinito y más allá.

Para construir metáforas tipográficas debes estar atento a la anatomía de las letras, la estructura y el contraste, por eso en los manuales se describen y clasifican de mil maneras distintas. Conocer, degustar y memorizar tantas tipografías como puedas —el equivalente a leer tantos libros como puedas si eres poeta o escritor— es imprescindible para ajustar al máximo las características de la tipografía a los valores que pretendas comunicar.

Ejemplo

En los años cincuenta las revistas Harper’s BAZAAR y VOGUE eligieron la tipografía Didot para sus portadas rompiendo con la tradición anterior; sus directores de arte utilizaron la metáfora para relacionar esta tipografía con lo femenino, con la elegancia, la precisión de la costura, la delgadez de las modelos. El uso de Didot y Bodoni —y sus miles de variaciones, por supuesto— por parte de la industria de la moda (ELLE, Vaniti Fair, etc.) se extendió hasta convertirse en connotación, de manera que ahora el público ve una didona y la asocia con la moda de manera automática.

Portada de abril de 1910

Portada de agosto de 1930

Portada de diciembre de 1958

Portada de enero de 2013 (edición inglesa)

Portada de abril de 1956

Portada de septiembre de 20014

Reflexión: sospecho que el público está más entrenado en la connotación que en la metáfora, y eso explicaría por qué los clientes suelen poner tantos frenos a los cambios tipográficos en logotipos, portadas y demás piezas que les proponemos. También evidencia la dificultad de hacer coincidir lo que el diseñador quiere transmitir con lo que el público interpreta, no sólo por el hecho de que cada persona tiene una memoria visual distinta, es que nosotros distinguimos y diferenciamos mejor las tipografías y por tanto manejamos un vocabulario más rico en matices.

Os dejo por lo tanto dos deberes que hacer: fijaos en los usos de las tipografías para entender sus posibles connotaciones y en la estructura/forma de las mismas para tener más herramientas y de ese modo evitar el cliché y la elección fácil. Os espero en los comentarios con ejemplos de cada figura y las preguntas que os surjan.

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Aprende a distinguir entre caligrafía, lettering y tipografía en 5 minutos

Por lo que he leído últimamente esta distinción, junto a la diferencia entre kerning y tracking, son de las más complejas a las que se puede enfrentar alguien que empieza y seguramente las que más equivocaciones generan entre los que ya llevamos unos años en esto. De hecho ya hice un primer intento en este mismo blog pero creo que me quedé corto y no conseguí definir claramente los tres conceptos. Voy a ver si consigo explicarlo mejor y con más profundidad.

Caligrafía lettering tipografía

Caligrafía, lettering y tipografía son tres disciplinas con algo en común: sirven para escribir; digamos que son los tres métodos que tenemos para producir letras. El objetivo de este artículo es ayudarte a aprender en qué consiste cada uno, diferencias entre los tres sistemas y cuándo puedes optar por cada uno de ellos cuando te enfrentes a la producción de un texto. En ningún caso se trata de enseñarte a distinguir si un grupo de letras está hecho con caligrafía, con lettering o con tipografía; eso requiere práctica y años de experiencia (además de no ser muy útil tampoco) porque externamente pueden llegar a tener aspectos muy similares —al fin y al cabo, las letras letras son—.

Empecemos por definirlas porque como siga así gastaré el primer minuto sin entrar en materia.

Caligrafía

Método de escritura en el que cada parte significativa de la letra está construido mediante un solo trazo. La mancha (grafismo) y el vacío (contragrafismo) se generan al mismo tiempo, en vivo y en directo, sin trampas ni posibilidades de enmendar los errores. No hay, por definición, dos letras iguales. Lo más frecuente es que se trate de un trabajo manual aunque se puede hacer digitalmente con una tableta gráfica o el iPad. El autor de la letra es el mismo que escribe. Lo lógico es usarlo para textos más o menos largos.

Lettering

Método de escritura en el que cada parte significativa de la letra está dibujada, es decir, construida mediante varios trazos. En esta disciplina pesa más el grafismo, que se va dibujando y modificando tantas veces como sea necesario; la técnica más habitual consiste en dibujar primero el límite entre grafismo y contragrafismo (el perfil de la letra) y luego rellenarlo, aunque hay otras opciones como ir manchando para después perfilar, trabajar con módulos, cincelar o recortar con unas tijeras. Se puede dibujar de manera analógica y digital, con lo que dos letras pueden ser iguales (copiando y pegando, por ejemplo). El espacio entre letras se suele dejar para el final del proceso. El autor de la letra es el mismo que escribe. Suele usarse para textos cortos, logotipos, monogramas y frases molonas. Habitualmente tiene una base caligráfica (saber caligrafía te ayuda a saber dónde poner los gruesos y los finos, cómo crear el contraste).

Tipografía

La mejor definición sigue siendo la de Noordzij: escribir con letras prefabricadas. O sea, que el autor de la letra no es el mismo que escribe —salvo en un caso: cuando el diseñador de tipos prueba o usa sus creaciones— con lo que el acento está puesto en el control del espacio, que es lo único que puede cambiar el que compone (espacio entre letras, palabras, líneas, sangrías, tabulaciones, márgenes, corondeles, etc.). Puede ser analógica o digital, con lo que hay bastantes métodos de dibujo: por sustracción (tipografía tradicional, eso que llaman ahora letterpress, el plomo de toda la vida), por adición (de módulos, como el píxel) o por abstracción (fórmulas matemáticas como las curvas Bézier). Si lo prefieres, podríamos decir que tipografía es lettering sistematizado, listo para que los demás lo usen. Lo habitual es que cada carácter se repita exactamente con la misma forma una y otra vez, aunque hay fórmulas para simular el aspecto caligráfico y engañar al pobre lector. Pero eso te lo explicaré otro día. Puede usarse tanto para textos cortos como largos.

Tic, tac, miuto 3.

Me quedan dos minutos de modo que toca ir al grano y cerrar mi texto para que empiece la discusión. Para mí la distinción está en dos elementos:

  1. La principal diferencia no es estética sino metodológica: si controlas grafismo y contragrafismo a la vez es caligrafía; si trabajas el grafismo, lettering; si trabajas el contragrafismo, tipografía.
  2. Si las letras se producen en vivo y en directo es caligrafía; si puedes parar, revisar y corregir es lettering; si las letras ya están hechas y las puede usar cualquier persona es tipografía.

Si ya lo tienes claro te pondré una prueba: imagina que estás con un logo, que escribes el nombre del cliente en tipografía (Gotham que está de moda), que lo trazas y haces algunos cambios. ¿Eso es caligrafía, lettering o tipografía? La respuesta al final del artículo.

Tic, tac, minuto 4.

Imagina ahora una situación cotidiana para cualquier profesional del diseño y la comunicación visual: tengo que producir una palabra, una frase, un párrafo, una página, un libro… lo que sea. Aunque sea generalizar un poco recuerda que te he prometido explicártelo en 5 minutos: si necesitas un texto mediano-largo que esté vivo, que sea natural, de verdad —o que transmita lujo— necesitas un calígrafo o aprender caligrafía. Si estás con un texto corto y no conoces una fuente que se ajuste a tu narración necesitas un letterer o ponerte manos a la obra. Si el texto es largo y hay presupuesto, necesitas un diseñador de tipos que te haga algo a medida.

Dominar los tres es imposible —se necesitarían tres vidas— lo habitual es dominar dos y tener cierta idea del tercero; las combinaciones que yo conozco son: expertos en caligrafía y lettering que usan tipografía pero no son capaces de diseñar tipografías o expertos en lettering y tipografía que hacen algo de caligrafía, lo suficiente para entender la forma y la construcción de la letra.

Tic, tac, minuto 5. Se acabó, si no lo he conseguido vuelve a empezar o mira esta bonita galería de ejemplos para terminar de distinguir entre caligrafía, lettering y tipografía:

Vídeos de caligrafía

Vídeos de lettering

Vídeos de tipografía

Respuesta a la pregunta del millón: es lettering porque una vez que trazas las letras ya no se puede escribir con ellas con el teclado como hiciste con la Gotham.

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Descubre las 20 mejores fuentes de Google Fonts (son gratis, por supuesto)

Después de unos cuantos años dando clase una de las estrategias que más satisfacciones —y mejores resultados, claro— me da es hacer trabajar a mis alumnos en proyectos con bastantes restricciones. Por ejemplo, les doy una lista de tipografías (fuentes) clásicas, que en segundo es de 6 y en cuarto de 20, para que aprendan a apreciar la tipografía. De esa manera acaban enamorándose de la Helvetica, de la Rockwell, de la Bodoni o de la Futura. Se me ocurre hacer lo mismo en el blog porque entra bastante gente que está empezando y quiere hacer sus pinitos con tipografía. Vamos a empezar por una lista de 20 fuentes gratis disponibles en Google Fonts, para usar tanto en trabajos online como offline. He optado por Google Fonts porque es gratis y accesible de manera instantánea, más adelante os daré mi lista de clásicos para que las vayáis comprando. Pero hay que empezar YA, de modo que allá vamos, las ordeno por orden alfabético:

  1. Alegreya, de Huerta Tipográfica; una tipografía para texto magnífica, pensada originalmente para publicaciones pero que se defiende de maravilla en pantalla. La puedes acompañar con la Alegreya SC (versalitas):Alegreya (fuentes de Google)
  2. Amaranth, de Gesine Todt; lo admito, no es una tipografía de aspecto clásico, pero me vuelven loco las redondas con estructura cursiva:
    Amaranth
  3. Asap, de Omnibus-type, es un palo seco de terminales redondeados y estructura abierta que te recordará un poco a la Calibri:
    Asap
  4. Gentium, de Victor Gaultney, otra romana para texto corrido con un aspecto impecable (esta no me gusta tanto pero está bien hecha y fue de las pioneras en esta corriente opensource que tanto me interesa):
    Gentium
  5. Kaushan Script, de Pablo Impalari, una tipografía para titulares, logotipos, de las que imitan el trabajo de lettering a pincel que tanto me gusta practicar:
    Kaushan
  6. Kavoon, de Viktoriya Grabowska, una tipografía display (de fantasía, decorativa) un poco marciana pero con mucho ritmo:
    Kavoon
  7. Lato, de Łukasz Dziedzic, una familia de 10 variantes con 5 pesos, por si quieres usar una fina (light), te la recomiendo en mayúsculas porque le tiene un aire a la Gotham:
    Lato
  8. Libre Baskerville, de Pablo Impalari, por si necesitas una romana de aspecto súper clásico:
    Libre Baskerville
  9. Merriweather y Merriweather Sans, de Eben Sorkin, una familia muy completa para que las combines (te recomiendo la sans para titulares y apoyo mientras usas la principal para texto seguido):
    Merriweather
    Merriweather Sans
  10. Noto Sans y Noto Serif, de Google, es una evolución de Droid Sans y Serif (la que uso en el blog) con soporte a más de 30 idiomas, de modo que es tu opción si necesitas componer algo en alguna de estas lenguas:
    Noto SansNoto Serif
  11. Orbitron, de Matt McInerney, otra display para darle un aire tecno-espacial a tu diseño:
    OrbitronOrbitron
  12. Raleway, de www.theleagueofmoveabletype.com,  otra familia de palo seco con 9 pesos nada menos (sin cursivas, ojo):
    Raleway
  13. Roboto, Roboto Condensed y Roboto Slab, de Christian Robertson, una familia en aumento —no creo que tarde la sans— que te sale cuando metes en la coctelera la Helvetica, la Univers y la Din:
    RobotoRoboto condensedRoboto slab
  14. Signika, de Anna Giedryś, un palo seco con mucho ritmo, creado para señalización pero que se lee muy bien en otros usos:
    Signika
  15. Ubuntu, de Dalton Maag, es como un mix entre Gill Sans y Dax, no está nada mal:
    Ubuntu
  16. Titillium, de varios autores, es un palo seco de estructura cuadrada (square sans), una categoría que está súper de moda:
    Titilium

Si te preguntas dónde están las 4 fuentes que faltan no te vuelvas loco: hay 16 familias y algunas tienen más de un estilo, si las cuentas todas salen 20 tipografías.

Bueno, creo y espero que después de ver esta selección de Google Fonts sea más difícil decir que hay pocas tipografías gratuitas de calidad. Espero tu opinión en los comentarios.

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